viernes, octubre 26, 2012

Un debate con mucha “química” sobre los transgénicos




Estudiantes de ingeniería química llenaron el auditorio José Gorbea de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, para asistir al debate sobre Alimentos Transgénicos que enfrentó el 26 de octubre a Lucía Sepúlveda, de RAP-Chile (y YNQT) con Miguel Angel Sánchez de Chile Bio (Monsanto). Moderó  la directora del Departamento de Ingeniería Química y Biotecnología, María Elena Lienqueo. Veintiun valientes estudiantes se inscribieron durante la charla - incluso con su RUT - en una lista que circulamos para integrarse a la campaña pro Moratoria y recibir información adicional. Al término de la actividad, impulsada en el marco del VI Congreso Nacional de Estudiantes de Ingeniería Química, fui invitada a participar en dos nuevos espacios: en la UTEM, próximamente, y en la Universidad Técnica Federico Santa María, para el siguiente congreso estudiantil.

Dos visiones de la ciencia y el mundo quedaron a la vista ante los químicos. Por un lado, RAP-Chile habló de impactos ambientales y de salud de los cultivos transgénicos y sus efectos en la agricultura familiar campesina. Chile Bio pintó un universo cotidiano poblado masivamente por transgénicos  absolutamente inocuos, generados en un proceso impecable y exento de todo riesgo. Esos cultivos nada tienen que ver con el aumento del uso de plaguicidas, y menos con problemas de la  agricultura familiar campesina. Para Miguel Angel Sánchez no tiene sentido en un debate de esta naturaleza hablar de monocultivos, de biodiversidad, ni del tema de la propiedad intelectual.
Sostuvo que ellos están alimentando al mundo con la intensiva producción de transgénicos, ¡que  así están protegiendo los bosques! y haciendo que ganen mucho dinero los agricultores.

Descalificaciones
RAP-Chile se refirió en la charla al estudio de Gilles Eric Séralini sobre efectos a largo plazo en ratas del maíz NK603 y el Roundup , criticado por Monsanto y defendido entre otros por  la Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental (ENSSER). La Red Europea explicó que ese estudio usó idénticos protocolos que Monsanto en sus estudios de corto plazo. En Francia incluso los críticos del estudio demandaron que la Unión Europea cambie su sistema de aprobación de transgénicos y se hagan estudios independientes, con fondos públicos, y el gobierno decidió mantener la moratoria al maíz transgénico. Pero Sánchez insistió que el estudio no tenía validez alguna y que 560 papers han demostrado la inocuidad de los transgénicos. Descalificó los libros sobre el tema, dando validez sólo a documentos revisados por pares…aunque precisamente el estudio de Séralini pasó por esa revisión antes de su  publicación en Chemical Toxicology, una revista científica.
Recordamos ante los estudiantes  que existe ciencia independiente, y ciencia financiada por la industria de los transgénicos, y que nosotros preferimos dar crédito a los profesionales dedicados a comprobar estos daños, como lo hace la Asociación de Médicos de Pueblos Fumigados en Argentina, al registrar el aumento de malformaciones congénitas en pueblos vecinos a la soya transgénica. Las respuestas de Sánchez fueron que el glifosato no genera ningún problema y que no tiene sentido incorporar el tema de los herbicidas en este debate. En mi presentación mostré los cuadros del pavoroso aumento del uso de herbicidas en Estados Unidos desde el inicio de los cultivos transgénicos.
Etiquetado
Eludió ChileBio responder directamente a una pregunta de un estudiante sobre su posición frente al etiquetado, tema desarrollado en mi presentación, con  los 7 millones de dólares donados por Monsanto a la campaña contra la PROP 37 de etiquetado en California. Para Sánchez no tiene sentido pedir etiquetado en Chile, sin definir previamente el umbral de tolerancia.
La miel contaminada
A lo largo del debate Sánchez intentó fundamentar su posición a partir de una descripción de la absoluta seguridad  de los procedimientos de la manipulación genética. Le recordé que hace un año, en Valparaíso, dijo ante los estudiantes de Derecho Ambiental  que era imposible que la miel se contaminara con transgénicos. Sostuvo ahora que la razón por la cual la miel no se puede exportar a la Unión Europea es de tipo “para arancelario” y que el fallo de la UE no tiene nada que ver con salud. El esquema del debate impidió contrarreplicar  para aclarar que el fallo precisamente requiere etiquetado porque para la legislación europea,  contener transgénicos es considerado un riesgo para la salud.
El cierre del debate  correspondió a ChileBio, que luego de reiterar sus puntos de vista, dijo algo que sí puede suscribir nuestra campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile: pidió a los estudiantes no creerle a él ni a mí, y en cambio  usar el pensamiento crítico, investigar, leer y sacar sus propias conclusiones.   




1 comentario:

Julio César Fernández dijo...

Bueno, activo debate y muy buenas las preguntas de los estudiantes.