martes, agosto 20, 2019

Negacionismo de Corte Suprema en crimen de Macarena Valdés



A 3 años del crimen la impunidad es total.


Una declaración pública que interpela a la Corte Suprema por negacionismo y denegación de justicia en el feminicidio empresarial de Macarena Valdés, joven mujer mapuche, ha sido dada a conocer al  cumplirse estos días 3 años de su muerte, ocurrida el 22 de agosto de 2016 en el sector de Tranguil, cercano a la localidad de Panguipulli. Macarena Valdés lideraba la lucha contra la instalación de una central hidroeléctrica de propiedad de RPGlobal (hoy llamada Arroyo),  empresa transnacional cuya sede está en Austria. El Grupo de Información sobre América Latina, IGLA, de Viena, Austria, es uno de los firmantes de la denuncia que pone en cuestión el rol de esa empresa y de la justicia, acusando negacionismo del feminicidio.  

 La familia Collío Valdés, la Coordinadora Justicia para Macarena Valdés, la Coordinadora Feminista 8 M y el Comité Feminista Socioambiental impulsaron esta interpelación, a la cual han adherido más de cincuenta organizaciones de Chile y el mundo, entre ellas diversos colectivos mapuche del Wallmapu, así como decenas de organismos de derechos humanos activos en territorios ubicados desde Antofagasta hasta Puerto Montt. También se han hecho parte de esta denuncia organizaciones campesinas como ANAMURI, otros colectivos feministas urbanos,  y organizaciones socioambientales como el MAT, Movimiento por el Agua y Territorios, así como medios de comunicación populares. Alberto Acosta, ex presidente de la Asamblea Constituyente en Ecuador, y en Chile, Alvaro Ramis, nuevo rector de la Universidad Academia Humanismo Cristiano también firmaron la declaración.

En el comunicado público, los firmantes dicen que Macarena, “La Negra” para sus cercanos, “nos interpela porque es mujer, porque es mapuche, porque es pobre y también porque la mataron por no querer vivir sometida a los intereses del capital transnacional”. Llaman la atención sobre el hecho que la empresa austríaca se irá de Chile, y puso en venta la central de paso inaugurada después del feminicidio. RP Global partiría sin responder tampoco a la demanda de la lamngen Julia Quillempan, de la misma comunidad de Macarena, por haber usurpado territorio ancestral al instalarse sin consulta indígena ni evaluación de impacto ambiental.
Macarena tenía 32 años, era madre de 4 niños, y su opción de vida, junto a su pareja, Rubén Collío, era vivir en el Walmapu, en contacto directo con la tierra, con el agua, con la semilla y con sus ancestros. Así dejaron Santiago unos años atrás y eran parte de la comunidad mapuche con la que lucharon en defensa de su territorio. Sólo un día antes del crimen de sicarios, a Macarena la amenazaron en su casa trabajadores de RP Global diciéndole que “algo malo le iba a pasar”. Tras su muerte, RP Global se apresuró en poner el cableado eléctrico faltante para echar a andar la minicentral de Paso Tranguil.
La declaración denuncia nuevas amenazas. La empresa SAESA, la misma que como  subcontratista de RPGlobal  instaló el cableado eléctrico al día siguiente del funeral, ahora vulnera los derechos ancestrales de la comunidad williche Alto Fundo de Gamboa, en la isla de Chiloé, emulando las nefastas prácticas de la transnacional austríaca. El  proyecto de transmisión eléctrica de SAESA también fue aprobado sin evaluación de impacto ambiental ni consulta indígena.
Esta semana se realizan diversas actividades conmemorativas en Santiago, Concepción, Temuco, Coñaripe y en  otras ciudades y localidades comenzaron antes. El programa de actividades de Tres Años sin Macarena Valdés está disponible en el Facebook Justicia para Macarena Valdés  y  estará ligado a las luchas que se están desarrollando en cada región contra el avance del extractivismo y la usurpación del agua. Macarena, es considerada un estandarte de la lucha socioambiental feminista en Chile, desde las movilizaciones del pasado 8 de Marzo y en el 1° de mayo feminista.


A continuación, el texto completo de la declaración y la lista de adherentes.
Tres Años sin Macarena Valdés,
Sembradora de más lucha por el agua y los territorios


La Coordinadora Justicia para Macarena Valdés y la Coordinadora Feminista 8M,  junto a la familia Collío-Valdés,  las organizaciones del Wallmapu y todos los territorios acá firmantes, nos unimos para actuar y exigir justicia, interpelando a la Corte Suprema por denegación de justicia y por negacionismo de este feminicidio empresarial cometido el 22 de agosto de 2016 y cuyos responsables están en la más completa impunidad. Macarena, “La Negra”, como la llamaban sus cercanos, nos interpela porque es mujer, porque es mapuche, porque es pobre y también porque la mataron por no querer vivir sometida a los intereses del capital transnacional.

Una de las últimas actualizaciones del proceso interpuesto por la familia de Macarena es que el caso fue recaratulado como “hallazgo de cadáver” y no como suicidio. Ello abre paso a otras líneas de investigación, pero la empresa austríaca RP Global (hoy bajo el nombre de “RP Arroyo”) ¡SE VA DEL PAÍS! Sí, está vendiendo su central de paso instalada en Tranguil, un sector cordillerano cercano a Panguipulli, en el sur profundo, hogar donde habitó sus últimos días La Negra. RP Global se va sin responder a la demanda de la lamngen Julia Quillempan por haber usurpado territorio ancestral al instalarse sin consulta indígena ni evaluación de impacto ambiental. Macarena resistió el proyecto organizando a la comunidad y participando de un corte de ruta para detener el avance del cableado, que tras su muerte se hizo con la complicidad de carabineros de la zona.

En Santiago y otras regiones habrá un programa de actividades orientado a homenajear a Macarena Valdés, quien como Berta Cáceres en Honduras, y Marielle Franco en Brasil entregó su vida por la defensa de su territorio y la búsqueda de hacer posible el buen vivir para sus comunidades. El crimen no ha intimidado en América Latina y Chile a muchas mujeres que inician o encabezan estas luchas, cuya dimensión antipatriarcal y antiextractivista  le otorga aun mayor justeza a sus planteamientos.

El programa de actividades de Tres Años sin Macarena Valdés se podrá compartir desde el Facebook Justicia para Macarena Valdés y nuestras organizaciones, y sin duda, estará ligado a las luchas que se están desarrollando en cada región contra el avance del extractivismo y la usurpación del agua. Es la mejor forma de homenajear a Macarena, estandarte de la lucha socioambiental feminista en Chile, un término que quedó instalado en las movilizaciones del pasado 8 de Marzo y en el 1° de mayo feminista. 

Junto a la comunidad Newen de Tranguil hemos sostenido que el supuesto suicidio, avalado inicialmente por la fiscalía, fue en realidad un montaje para que la citada empresa pudiera avanzar en la instalación de la central hidroeléctrica de paso en una zona eminentemente turística y que, además, la comunidad estaba en abierto desacuerdo con su instalación, resistencia de la que Macarena fue lideresa, junto a su pareja, Rubén.

En Chile se instala cada vez con mayor fuerza un clima de protección a los criminales, y de prisión y represión para los luchadores sociales mapuche y no mapuche. En el caso de Macarena, la Fiscalía Nacional, los tribunales y el Instituto Médico Legal y también la institucionalidad ambiental, que nada ha hecho para sancionar las infracciones de la empresa, se han coludido para impedir que el proceso avance.

Tampoco hay reacción alguna del Congreso y el caso se une a los otros crímenes de comuneros mapuche sin justicia, como el asesinato de Camilo Catrillanca en noviembre del año pasado, por nombrar uno de los casos más burdos y descarados del terrorismo de Estado. No hay interrogatorios para encontrar a los responsables pese a que la fiscalía cuenta con más antecedentes. Eso es una confirmación adicional de lo sostenido en  la segunda autopsia realizada en 2017 por el doctor Ravanal: no hubo suicidio. El análisis del tejido cervical realizado por la doctora y académica Carmen Cerda demostró al mismo tiempo que el cuerpo de Macarena, fue colgado ya sin vida.

Macarena tenía 32 años, era madre de 4 niños, y su opción de vida, junto a su pareja, Rubén Collío, era vivir en el Walmapu, en contacto directo con la tierra, con el agua, con la semilla y con sus ancestros. Para eso ellos habían dejado Santiago unos años atrás y eran parte de la comunidad mapuche con la que lucharon en defensa de su territorio. Tras la muerte de Macarena, RP Global logró finalmente poner el cableado eléctrico que le faltaba para abastecer y echar a andar la minicentral de Paso Tranguil. Sólo un día antes del crimen de sicarios, a Macarena la amenazaron en su casa trabajadores de RP Global diciéndole que “algo malo le iba a pasar”.

Los derechos humanos en este caso han sido vulnerados e ignorados una y otra vez en Tranguil y el Wallmapu desde entonces. El propio hijo de Macarena, apenas un niño fue quien la encontró colgando de una viga, y a su lado estaba una guagua que ella había alistado para que fuera a hacerse su control de rutina en el consultorio local. Así mismo hoy niños y niñas del territorio mapuche son testigos de hechos brutales y torturas a familiares en los allanamientos de las fuerzas policiales, que operan sin restricción alguna ni respeto por los derechos de los niños y niñas como ocurre en el Pilmaiquén, Ercilla y otros lof sin que eso sea noticia. La empresa SAESA, que instaló el cableado para echar andar la central de RP Global tras la muerte de Macarena, ahora vulnera los derechos ancestrales de la comunidad williche Alto Fundo de Gamboa, en la isla de Chiloé, emulando las nefastas prácticas de la transnacional austríacaEl  proyecto de transmisión eléctrica de SAESA también fue aprobado sin evaluación de impacto ambiental ni consulta indígena.
Sin embargo nada puede detener la lucha de las comunidades en defensa de los territorios. Macarena se ha convertido en semilla de la resistencia que se levantó al defender su derecho a vivir en paz y en directa conexión con la naturaleza, con el bosque y todos los seres que lo habitan.

Con Macarena en el corazón, buscamos justicia y verdad. Exigimos que los sicarios y RP Global paguen por el feminicidio cometido.                                   



Agosto de 2019


Respondiendo al llamado de la Coordinadora Justicia para Macarena Valdés, la Coordinadora Feminista 8 de Marzo, el Comité SocioAmbiental Feminista, junto a Rubén Collío y Marcelino Collío, han adherido las siguientes organizaciones e individualidades:


1.Agrupación de Derechos Humanos “José Calderón Miranda”, Paine
(Edmundo Jiles Fuenzalida, Presidente).
2. Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos
(Alicia Lira Matus)
3. Agrupación Ecológica CHADENATUR (Chañaral)
4. Agrupación por la Memoria Histórica Providencia de Antofagasta
5. Agrupación Aiitué de Huillinco, Chilwe
6. Articulación Feminista Santiago Centro
7.Asociación Nacional de Funcionarios del Min. Mujer y Equidad de Género
8. Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas ANAMURI
9. Asociación Tierra y Libertad para Arauco - Wallmapu (Francia)
10. Casa de Memoria, Valparaíso
11. Centro de Conservación Cetácea CCC
12. Centro de Documentación Mapuche Ñuke Mapu (Jorge Calbucura)
13. Centro Ecológico Churque, Lo Barnechea
14. CINTRAS, Centro de Salud Mental y Derechos Humanos (José Miguel Guzmán Rojas)
15. CODECIAM : Corporación para el desarrollo de las ciencias ambientales
16. Colectivo Aire Puro de Radio Placeres Valparaíso
17. Colectivo 19 de Noviembre, Valparaíso
18. Colectivo editorial Mapu Express
19. Colectivo socio-político Quillahuaira
20. Colectivo Viento Sur
21. Congreso de los Pueblos de Colombia-Capítulo Chile (vocero Andrés Figueroa)
22. Comité Ambiental Comunal de Paine
23. Comisión Etica Contra la Tortura
24. Comité de Servicio Chileno COSECH
25. Compas de Red Latina sin Fronteras, Suecia
26. Coordinadora Autónoma Contra la Violencia Machista
27. Coordinadora Estudiantil Feminista de Concepción
28. Corporación 3 y 4 Alamos, Parque por la Memoria
29. Cholas disidentes
30. Diario el Itihue (Ñuble)
31. Familia de José Huenante por Verdad, Memoria y Justicia, Puerto Montt
32. Fuerza de Bases
33. Fundación Ecosur, Ecología, cultura y educación desde los Pueblos del Sur
34. Fundación Relaves
35. Grupo de Información sobre América Latina, (IGLA), Viena, Austria
36. Observatorio de Equidad de Género
37. Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales OLCA
38. Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas
39. La Araña Colectiva
40. La Mesa por el Agua
41. Movimiento por el Agua y los Territorios MAT
42. Movimiento Chao Pescao
43. Newenmuri, filial de Anamuri en Chilwé
44.- Plataforma Chile Mejor sin TLC
45. Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile
46. Red Latina sin Fronteras
47. Red internacional en defensa del pueblo Mapuche : Milán, Roma , Oslo, Hamburgo.
48. Sol de Paz Pachakuti España
49. Somos Cerro Blanco/CONACIN
50. Territorios en Defensa del Ruka Pillan
Personas:
Alberto Acosta, ex presidente Asamblea Constituyente de Ecuador
Alicia Fernández Gómez, España
Alvaro Ramis, Rector Universidad Academia Humanismo Cristiano
Ana María Olguín Salas
Aya Hoffmann
Catherina Paz
Lidia Baltra, periodista
Luciano Andrés Valencia, escritor e historiador, Patagonia Argentina
María Gómez Queina
Nuriluz Hermosilla Osorio, arqueóloga
Silvia Quiroga Contreras

sábado, enero 05, 2019

Con la marraqueta NO!! Trigo transgénico ad portas.


Chilenas y chilenos consumimos en 2014, en promedio, 98 kg de pan al año, la mayor parte marraquetas pero también hallullas y pan de molde, según la Federación Chilena de Industriales Panaderos. Todos se hacen con harina de trigo. El diario argentino Página 12 informó el pasado 25 de diciembre que los argentinos serían los primeros en tener trigo transgénico en sus mesas  Argentina está lista para producir trigo transgénico si la secretaría de Agroindustria lo autoriza, lo que ocurriría de inmediato si Brasil y China, sus principales mercados de exportación del grano, dan luz verde.  Técnicamente el cultivo estaría aprobado por la Comisión Nacional de Biotecnología CONABIA. Nuevo trabalenguas, “triste trigo transgénico trillado en un trigal” con destino también a Chile, porque el país transandino es el origen del 43% del trigo que importa nuestro país. Argentina puede estar así muy cerca de convertirse en la primer y única nación del mundo en aprobar el trigo transgénico, lo cual genera enorme preocupación en quienes estamos por una alimentación sin transgénicos.
Chile también importa trigo de Canadá y de Estados Unidos,  hasta ahora grano convencional. Ni Chile ni Argentina cuentan con etiquetado (o rotulado) de estos alimentos, por lo que en la práctica será imposible diferenciar una marraqueta o un pan de molde de otro transgénico. El problema se presentaría con la primera cosecha de trigo temprano que se importara desde allá. La incógnita sobre la fecha de aprobación final del trigo transgénico se cruza con la posible vigencia del nuevo Tratado de Libre Comercio con Argentina, ya aprobado en Chile por la Cámara de Diputados y en Argentina ratificado  legislativamente, facilitando aún más el tema de las importaciones. Como se ve, los tratados internacionales también se meten con nuestra comida, en este caso nada menos que con la marraqueta.
Pan tóxico y espermatozoides
Cuando la empresa argentina Bioceres hizo público el nuevo trigo transgénico HB4, lo describió como tolerante al herbicida glufosinato de amonio, de nombre comercial Prominence.   Si se llegara a elaborar pan con ese trigo, el alimento podría contener residuos de glufosinato de amonio,  con efectos dañinos en el feto y en la fertilidad masculina. Meriel Watts, científica de la Red de Acción en Plaguicidas de Asia Pacífico, PANAP sostiene en una monografía sobre el glufosinato de amonio que “esta sustancia química presenta riesgos inaceptables para los seres humanos, especialmente para el desarrollo neurológico del feto, la biodiversidad y el ambiente.” El Reglamento 1272/2008/EC de  la Unión Europea y el Sistema Global Harmonizado de Clasificación de Plaguicidas lo clasifican como tóxico para la reproducción humana. Integra así la lista de Plaguicidas Altamente Peligrosos elaborada por PAN,  Pesticide Action Network, la Red de Acción en Plaguicidas global, a partir de estas clasificaciones.
El estudio realizado en 2017 por científicos de la Universidad Autónoma de Guerrero,  México,  El glufosinato de amonio altera la calidad y el ADN de los espermatozoides de ratón (Cecilia González) , concluye  que la exposición subaguda a GLA en ratones causa “alteraciones sobre los parámetros de calidad, ADN y cromatina espermática, afectando dos etapas de la espermatogénesis (espermátida temprana y espermatozoide maduro), lo cual podría impactar negativamente en la capacidad fértil masculina”.
Además del riesgo proveniente de los plaguicidas, la alteración del ADN de la semilla de trigo mediante la inserción de segmentos de ADN de girasol puede generar efectos indeseados como alergias u otras patologías severas, y constituye un riesgo agravado por el masivo consumo de harina por el conjunto de la población. Son estos aspectos –además de la resistencia de los consumidores - los que en parte han detenido a nivel global otros intentos de aprobar el trigo transgénico, por una elemental norma de precaución ante la posibilidad de generar efectos incontrolables. 
Quienes toman decisiones sobre aprobar o no un alimento en general están influidos por Bayer/Monsanto y otras corporaciones fabricantes de transgénicos. No hacen análisis de toxicidad actual o futura  y sostienen  que los alimentos transgénicos son sustancialmente iguales a los no transgénicos, omitiendo los posibles daños en el tracto digestivo y los efectos crónicos de los residuos de herbicidas usados en los cultivos transgénicos.
Empresa francesa involucrada
Trigall Genetics, un consorcio argentino- francés integrado por Bioceres junto a la semillera francesa Florimond Desprez   produjo el Trigo HB4, un transgénico que se promociona como tolerante a la sequía y al  ya citado herbicida Prominens    el cual se puede aplicar a destajo, como ocurre con los cultivos tolerantes al glifosato. En Argentina tampoco fue bien recibida socialmente la noticia. Página 12 cita una declaración de la cátedra de Soberanía Alimentaria de la Facultad de Medicina de la  Universidad de Buenos Aires, junto a Acción por la Biodiversidad y Naturaleza de Derechos. Según la declaración, los transgénicos son una amenaza para la biodiversidad, para el ambiente y la salud, y son aprobados en Argentina en forma poco seria. Se sabe que los estudios secretos de “inocuidad” los realizan las mismas empresas productoras de esos insumos.
En nuestro país, la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile y las organizaciones ligadas a la defensa de la semilla y la agroecología así como Chile Mejor sin TLC estudian los pasos a dar para que las mesas de los chilenos cuenten con un pan más sano y para difundir  los riesgos de la alimentación que el llamado “libre comercio” nos quiere imponer.
El TLC  con Argentina contempla un mecanismo de defensa de las inversiones que faculta a los inversores a demandar a quienes generen “obstáculos al comercio”. En la hipótesis de que Argentina termine exportando trigo transgénico, la  defensa de una marraqueta libre de transgénicos debería imponer en Chile una modificación  del Reglamento del Trigo sobre la base del derecho a saber qué molineros importan trigo transgénico. Pero si eso ocurre, Chile podría ser demandado por los grandes exportadores transandinos. Porque ¿quién va a querer pan transgénico? Se les arruinaría el negocio. El reglamento vigente desde 2014 busca que haya una mayor transparencia en el mercado, pero los análisis actuales de INIA (Instituto de Investigaciones Agrarias) y COTRISA (Comercializadora de Trigo S.A.), que son los organismos del Estado que intervienen en la regulación de las importaciones del trigo,  se refieren a otros aspectos de calidad del grano. El reglamento no faculta a los laboratorios para detectar transgénicos. No estamos preparados para enfrentar riesgos alimentarios de este tipo.
Inseguridad alimentaria y dependencia
Chile produce cada vez menos trigo, aunque las cifras no lo reflejan en forma exacta, porque los rendimientos por hectárea han aumentado, ocultando el hecho de que en promedio, cada año se está sembrando un 2,9% menos de hectáreas de trigo. Los tratados de libre comercio han afectado los cultivos tradicionales, determinando una baja de los precios debido a que ingresan a Chile trigo y maíz a precios con los que generalmente los pequeños agricultores no pueden competir. Por lo mismo, han aumentado progresivamente las importaciones de trigo a fin de contar con el grano, ya que nuestro consumo anual promedio aparente asciende aproximadamente a 2.000.000 de toneladas del grano, según ODEPA y casi la mitad de esos dos millones se importa.
Lo que ocurre hoy con el trigo deja en evidencia que Chile depende del mercado externo para alimentar a su población. Estamos lejos de alcanzar la soberanía alimentaria, es decir el derecho a producir los alimentos de acuerdo a nuestras tradiciones y necesidades y no según lo que decreten las empresas o los gobiernos o los Tratados de Libre Comercio. Tampoco en Chile  hay “seguridad alimentaria”, un lema que por décadas ha sido el objetivo que  FAO propone alcanzar en América Latina y el mundo.

De acuerdo a información entregada por COTRISA en  Análisis del sector triguero 2018,  Argentina fue la fuente de origen de un 42,1% de las 949.871 toneladas de trigo importado para harina entre enero y noviembre de 2017, seguida por Canadá, con un 32,9% y Estados Unidos, un 25,1%.  


Según ODEPA, las proyecciones del INE para la temporada 2017-2018 son que se producirían 1,2 millones de toneladas de trigo panadero y candeal, en una superficie cultivada de 203.110 hectáreas. En la temporada anterior, 2016-2017 la superficie nacional de cultivos de trigo alcanzó a poco más de 225.042 hectáreas, con una producción de 1.349.492 toneladas. Las Regiones del BioBio-Araucanía tienen la mayor superficie de cultivos trigueros, según INE. Pero el ya citado estudio de COTRISA postula que la tendencia es que debido al tema precios, cada vez habrá menos pequeños productores de trigo, y la industria molinera a su vez seguirá aumentado  su concentración. En la actualidad hay en el país 76 molinos, pero el 50% de la capacidad de molienda está en manos de sólo 6 propietarios.   Estos son los molinos que tienen mayores facilidades para la importación de trigo, en tanto que hay 44 molinos que no estarían en condiciones de importar, por su tamaño y localización geográfica. Entre ellos, dice COTRISA, están los molinos de la Región de Los Lagos y la mayor parte de los molinos del Maule. 



La  llamada “revolución verde” con su carga de fertilizantes, herbicidas y  semillas modificadas en laboratorio para aumentar la presencia de gluten, hizo prácticamente desaparecer las semillas tradicionales de trigo. El trigo panadero cuya producción se detalla en el cuadro de COTRISA, son variedades industriales, el llamado “trigo fuerte” (con mucho gluten) y el “trigo suave”, e  incluye entre otras la variedad Konde de INIA, Bakan de von Baer y don Manuel de ANASAC . Variedades antiguas como el trigo linaza, mocho, siete cabezas, colorado, milagro, linaza, barbudo, copihue, carda, del Carmen o diente de perro casi se han dejado de cultivar. Sin embargo investigadores independientes junto a pequeños productores protagonizan un lento pero importante proceso de recuperación de variedades antiguas en varias regiones. Estas variedades, como toda semilla tradicional adaptada a su territorio,  ofrecen una mejor respuesta al cambio climático y pueden sustentar una producción agroecológica y una alimentación al alcance de todos, que esté  libre de transgénicos, químicos y patentes.