Mostrando las entradas con la etiqueta CCD. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta CCD. Mostrar todas las entradas

viernes, noviembre 07, 2014

SAG deja las abejas a merced de plaguicidas peligrosos



Red de Acción en Plaguicidas Chile
www.rap-al.org
6 de noviembre 2014


Ante nuevos episodios de mortandad de abejas por aplicaciones de plaguicidas altamente peligrosos, la Red de Acción en Plaguicidas Chile / Alianza por una Mejor Calidad de Vida reitera su demanda de  inmediata prohibición de los tres insecticidas neonicotinoides, el  imidacloprid (Gaucho), clotianidina (Poncho), thiametoxam (Cruizer), de Syngenta y  fipronil (Regent, de Bayer/Basf) de la familia de los fenil-pirazoles, cuyo uso ya está prohibido en la Unión Europea, y de otros plaguicidas tóxicos para las abejas como el Sevin.  La petición de prohibición de los neonicotinoides (formulada en carta al SAG del 30 de agosto de 2013)  y de los plaguicidas  altamente peligrosos,  no han sido acogidas por lo cual   ahora la reiteramos con urgencia al gobierno de la Presidenta Bachelet.
Comienza la etapa de floración de los frutales, clave para las abejas y se repite este año -ahora en la región del Maule, antes en la del BioBio- el ciclo de mortandad de la Apis Melífera. Sin embargo el gobierno y  SAG continúan haciendo oídos sordos a la situación, sin adoptar medidas de prohibición de los plaguicidas dañinos para las abejas, solicitadas en marzo y agosto de 2013 por RAP-AL Chile y apoyadas ( en su oportunidad) , entre otros por la Red Nacional Apícola RAN y FEDEMIEL, ANAMURI y OLCA. En Chile se hace cada vez más notorio el Síndrome del Despoblamiento de las Colmenas (CCD) que amenaza la continuidad de las tareas de polinización, claves para la producción de frutas, la sobrevida misma de las abejas y el sustento de más de diez mil pequeños y medianos apicultores.
La aplicación de SEVIN, un insecticida cuyo principio activo es carbaryl, del grupo clasificado por la OMS como 1a (altamente peligroso), no permitido en la Unión Europea  pero sí en Chile, es responsable de un nuevo caso de mortandad, esta vez de 30.000 abejas, que tuvo lugar en una fecha comprendida entre el 15 y el 20 de octubre. Se sabe que este insecticida producido por Bayer y vendido en Chile por ANASAC es mortal para las abejas.
La mortandad en videos
El nuevo  afectado es  el apicultor Claudio López, del sector del cerro de Buena Paz, comuna de Molina, región del Maule, aunque muchos otros casos no se hacen públicos. El es polinizador en huertos frutales. Su vecino –no identificado por el denunciante salvo por su apellido, Larraín – dueño de huertos de manzanas de exportación, hizo un raleo de sus árboles con SEVIN siete días después del inicio de la floración, justo a la hora del calor  cuando las abejas salen a pecorear. Poco después se produjo la mortandad de todas las abejas que habían salido  de la colmena a buscar sustento. El apicultor no recibió ningún aviso previo sobre la aplicación. El inspector del SAG de Curicó que visitó el lugar ante la denuncia, sostuvo que se trataba de un insecticida cuyo uso es legal, y no tomó muestras de las abejas muertas. Los hechos están registrados en  un video subido por el apicultor afectado. Pocos días después, otro apicultor, identificado como JHPmiel subió a internet “Polinización en Chile. Muerte de abejas de 17 minutos ilustrando en vivo  los efectos de las aplicaciones con fungicidas en huertos de arándanos y manzanos, mostrando abejas muertas o intoxicadas y señalando que no existen buenas prácticas agrícolas en el manejo de huertos de la región de OHiggins pese a los compromisos asumidos por los productores y exportadores de frutas. JHPmiel afirma en su video que los apicultores dejarán de polinizar si no cesan estas malas prácticas de manejo de los huertos frutícolas.
Sevin es un insecticida, de amplio espectro de acción, con residuos persistentes, que actúa por contacto e ingestión. Es  un veneno agudo para las abejas, y destruye las colonias de las mismas que se alimentan en zonas donde este plaguicida haya sido aplicado. Explica el apicultor López: “Cuando el Sevin  mata a las abejas recolectoras…es como si en una casa los niños se quedaran sin papá y mamá, que son los proveedores, sin ellos los pequeños se morirían de hambre. Las abejas de día salen a buscar el alimento. Si no llegan con él a la colmena, no hay forma de alimentar las crías. Es el ciclo que se cumple.”
Instrucciones de uso
Según las instrucciones de uso, Sevin XLR Plus 480 SC es utilizado para el control de plagas en diversos cultivos y como raleador químico en manzanos. El período de carencia (persistencia del efecto tóxico en este caso en la flor) señalado en la etiqueta es de 70 días, y el de reingreso de personas,  es de 12 horas tras la aplicación. La etiqueta no establece tiempo de reingreso para animales porque su uso es en huertos, sin embargo nada dice respecto de las abejas. En rigor, SAG legalmente debe responder sólo de la sanidad de  animales y plantas, pero como señala la Red Nacional Apícola, los insectos están en tierra de nadie, no son objeto de la atención de esta ni ninguna otra  entidad.
Mortandades similares o más graves  se produjeron el año pasado afectando a otros pequeños apicultores. El apicultor López explica: “Es así como quiebran los apicultores porque no todos pueden alimentar a las crías cuando se quedan sin suministro de polen por la mortandad de las abejas pecoreadoras”. Hasta el año 2013, la versión oficial de SAG era que en Chile no había incidentes que mostraran que en el país también se vivía el síndrome del despoblamiento global de las abejas.
Prontuario del carbaryl
Este insecticida es un compuesto químico perteneciente a la familia de los carbamatos. La marca Sevin es de Bayer (que también produce los neonicotinoides)  pero originalmente carbaryl fue registrado por Union Carbide, la industria responsable de uno de los mayores desastres químicos en Bhopal, India, con miles de muertos. El carbaryl es un inhibidor de la colinesterasa, tóxico para los humanos y las abejas, disruptor de la función hormonal y del sistema inmune. Los ingredientes inertes del carbaryl pueden causar daño genético.
Ha sido clasificado como un potencial carcinógeno para los seres humanos por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos,  (EPA.) Además de matar abejas y varios insectos beneficiosos, es tóxico para diversas especies de crustáceos.
Desidia de autoridades
Resulta extremadamente curioso que en las normas sobre profesionalización de la polinización que estudia actualmente el INIA y la Universidad Católica junto al Instituto de Normalización (con fondos de INNOVA CORFO),  no se incluya como tema relevante la prohibición del uso de plaguicidas altamente peligrosos en los cultivos frutales. Estas normas estarían siendo discutidas con FedeFruta y el Centro Nacional Apícola, junto a  otras organizaciones de apicultores, fruticultores, Estado, científicos, y consumidores, aunque RAP-Chile no ha sido considerado en esas consultas. El Acuerdo de Producción Limpia APL  del que formaron parte Fedefruta y el Centro Nacional Apícola se discutió en 2012. En la oportunidad, Eduardo Aylwin,   representante de ACHIPIA, la Agencia Chilena de Inocuidad Alimentaria, se opuso a que se incorporara el tema de los plaguicidas tóxicos para las abejas y señaló que  los neonicotinoides contaban con amplios registros en la Unión Europea, lo cual a esas alturas ya no era así pues se había anunciado la prohibición y varios países ya no tenían registrado el imidacloprid. Este profesional sigue a cargo del tema plaguicidas en ACHIPIA. En las discusiones actuales,  se destacan hasta ahora otros factores de menor importancia, pero al igual que SAG, estas instituciones público-privadas  continúan omitiendo el dramático costo de la polinización: sucesivas muertes de las colmenas. Fancy Rojas, directora de CEAPIMAYOR (citada en un reportaje de Red Agrícola) señala como valor referencial internacional el siguiente factor de polinización para pomáceas: de cada 10 manzanas, 8 prosperan debido a la intervención de un insecto.
Por estas razones, RAP-Chile sostiene que si existe interés real por contar con una buena producción frutal, es insensato basar este negocio en la destrucción de las abejas y considerar aquello sólo como una externalidad equivalente  al  costo de remplazo de colmenas y de una  eventual alza en el precio de la polinización a pagar a los apicultores.
Tal como se señaló en la sesión especial que tuvo lugar en julio de 2014 en la Cámara de Diputados, se observa en general una descoordinación del Estado con respecto lo que está ocurriendo con las abejas, sin que exista una autoridad responsable de enfrentar el CCD en Chile. No hay voluntad política del gobierno de la presidenta Bachelet para encarar este problema, que se arrastra desde su primer mandato.  Patricia Estay, entomóloga del INIA declaró en la Cámara que entre las causas del CCD en Chile están la afectación por insecticidas, fungicidas y herbicidas. Sostuvo entonces: “Las abejas se utilizan fundamentalmente en la zona central para dar servicio de polinización y lo que ocurre es que en el campo se están aplicando insecticidas y fungicidas, y estos, especialmente los del tipo neurotóxico, están afectando la capacidad de orientación de las abejas, por lo que tienen dificultades para reconocer sus colmenas y sus reinas y ello produce éxodo de las poblaciones y muerte”, detalló, recordando que por ello se han prohibido ciertos insecticidas en Europa.
Nuevos estudios concluyentes
A los estudios ya conocidos desarrollados en Inglaterra y con los cuales se fundamentó la prohibición de la Unión Europea dictada en julio de 2013 del uso de los neonicotinoides, hay que sumar ahora las conclusiones de una investigación  reciente realizada en Harvard que confirma la relación entre muerte de colmenas y uso de este tipo de insecticidas. El estudio (Sub-lethal exposure to neonicotinoids impaired honey bees
winterization before proceeding to colony collapse disorder) de Chensheng Lu, Kenneth M. Warchol y Richard A. Callahan del Departamento de Salud Ambiental  de la Escuela de Salud Pública de Harvard,   del Centro Landmark de Boston, Estados Unidos y la Asociación de Apicultores de Worcester,  publicado en el Bulletin of  Insectology,  cita al imidacloprid y la clotianidina como muy probablemente “responsables de desencadenar el CCD en las colmenas”, según explica el investigador Chenseng Lu.
RAP-Chile ha entregado a SAG toda la información técnica relativa a las medidas adoptadas en 2013 en la Unión Europea, a la que ahora agregamos el nuevo estudio de Harvard, esperando que  el gobierno de Michelle Bachelet  proceda a adoptar finalmente medidas de prohibición de los plaguicidas peligrosos para las abejas, impidiendo que la mortandad de las polinizadoras  se masifique en todas las zonas frutícolas de Chile.
Otros episodios
En otras oportunidades hemos informado sobre mortandad de abejas en Quillón y Liucura (región del Biobio) y en Loncoche (Araucanía), relacionado con fumigaciones en plantaciones forestales y huertos. Otra causa mencionada son los cultivos transgénicos y alimentos  derivados.  En alimentos como la fructuosa y las pastillas vitaminizadoras, suministrados a las abejas y recomendadas oficialmente,  hay  maíz transgénico Bt que envenena a las abejas. En la zona del BioBio, además, hay cultivos de maíz transgénico insecticida, y raps transgénico.
 En la reunión con los funcionarios públicos del sector agrícola, los apicultores del Biobio ya habían manifestado  su preocupación por el uso de neonicotinoides en las uvas para atacar el trips de California y el chanchito blanco, y por el uso de carbaryl en cerezos.
En la mortandad de abejas que tuvo lugar en Loncoche, la denuncia la realizó Apinovena, asociándola a fumigaciones  de frutales “con fungicidas autorizados” en un predio vecino.
Nuestras demandas cuentan con el respaldo de 43 organizaciones campesinas y socio-ambientales, apicultores, consumidores y profesionales del agro y la salud  de las regiones comprendidas entre  Arica yAysén que analizaron este problema en un taller realizado por RAP-Chile en agosto pasado, sobre Agroecología, Comunidades y Políticas Públicas.
Contactos:
M. Elena Rozas celular 09 885 8227
Lucía Sepúlveda fono 22-6997375




viernes, junio 13, 2014

Descaro de Monsanto, Bayer y Mininco: se promocionan como protectores de las abejas!



En Estados Unidos Monsanto y Bayer llaman a celebrar “Semana de los Polinizadores” y en Los Angeles, Chile, la forestal Mininco hace convenio con apicultores para “repoblar” zona con las abejas
La campaña de relaciones públicas de las transanacionales responsables del fenómeno del Colapso Global de las Colmenas está a toda marcha en Estados Unidos pero también en Chile. 
http://ecowatch.com/2014/06/12/bee-killers-sponsor-national-pollinator-week-3-ways-they-kill/Bee Killers Sponsor National Pollinator Week (And 3 Ways They Are Killing Bees)
 por Alexis Baden-Mayer and Ronnie Cummins  de Organic Consumers Association
|

12 de  junio de 2014. El año 2007 el senado de Estados Unidos nombró una semana de junio como la Semana Nacional del Polinizador. Cada año el ministro de Agricultura firma una declaración de la semana Nacional del Polinizador. Como ha ido creciendo la preocupación acerca de la relación entre los agrotóxicos y la desaparición de las abejas y la mariposa monarca, la Semana del Polinizador se ha convertido en la Asociación del Polinizador. La Asociación del Polinizador es una entidad sin fines de lucro que se describe como “la más grande organización del mundo dedicada exclusivamente a la protección y promoción de los polinizadores y sus ecosistemas”.
Entre otros, Bayer y Monsanto, las mismas compañías que están matando a los polinizadores con los insecticidas y los transgénicos.
Esto forma parte de una campaña de relaciones públicas bien documentada, con muchos fondos y descarada, realizada por la industria de los plaguicidas para aparentar “preocupación” por la desaparición de las abejas y mariposas, mientras distraen la atención de la causa del problema, que son los productos que producen altas ganancias a Monsanto y Bayer.
Mejor volvamos a la Antigua Semana Nacional del Polinizador. Digamos la verdad sobre las conexiones entre los transgénicos de Monsanto, los insecticidas neonicotinoides de Bayer y el fenómeno global de la Desaparición de las Abejas.
In honor of Pollinator Week, share this article. And make plans to join a pollinators celebration that hasn’t been taken over by the agrichemical and biotech companies: Bee Against Monsanto’s Global Swarm to Save the Bees on Aug. 16. Comparte este artículo, y prep´´arese a participar en actividades que no hayan sido secuestradas por la industria de los agroquímicos y los transgénicos.  El 16 de Agosto habrá una actividad en ese sentido en Estados Unidos.
Monsanto y Bayer están matando las abejas de tres formas:
1.  Los cultivos transgénicos de Monsanto tolerantes al herbicida Roundup
El año 2000 los científicos descubrieron que los residues de transgénicos presents en el polen se pueden transferor a las abejas a través de sus sistemas digestivos.
Un destacado  investigador alemán, el zoologo Hans-Hinrich Kaatz, liberó abejas en un campo de canola (raps) transgénica, tolerante al herbicida Roundup. Luego alimentó a abejas más jóvenes con el polen de la canola y observó que las bacterias del estómago de las crías de abejas absorbieron los rasgos de los transgenes de la canola.
La investigación de Kaatz se hizo antes del fenómeno global de la Desaparición de las Colmenas de Abejas. Ese término, que se usa para nombrar la desaparición de las abejas de la colmena, no fue acuñado por los científicos hasta el año 2006.
Aunque aun no se había producido la masiva mortandad de abejas, la discusión de los hallazgos de Kaatz no se enfocó tanto en cómo los cultivos transgénicos de Monsanto, tolerantes al Roundup podían dañar a las abejas, sino enfatizó su percepción derivada de la investigación, acerca de que todos los tipos de bacteria podían contaminarse con genes transgénicos, incluyendo aquellos que viven en el aparato digestivo del ser humano. Los científicos advirtieron que esto tendría un impacto en el rol vital de las bacterias de ayudar al cuerpo humano a combatir las enfermedades y ayudar a la digestión. Peor aun, si el gen resistente al antibiótico que se usa en los cultivos transgénicos se traspasaba a las bacterias, podría causar infecciones humanas generando resistencia a los antibióticos.
Las advertencias fueron proféticas. El trabajo de Kaatz predijo la relación entre el aumento de la presencia de cultivos transgénicos de Monsanto en la dieta humana, y el aumento de problemas gastrointestinales, enfermedades del sistema inmunológica e infecciones resistentes a los antibióticos.
Sin darse cuenta, él también predijo como el creciente uso de los cultivos transgénicos de Monsanto darían lugar al fenómeno del Colapso de las Colonias de abejas.
When Colony Collapse Disorder hit in 2006, others picked up where Kaatz left off.
Cuando se desató el Colapso global en 2006, otros siguieron adelante a partir del trabajo de Kaatz.
En 2010, Terrence N. Ingram, apicultor con 55 años en el negocio, publicó un artículo en Mother Earth News que detallaba los problemas que había tenido desde que sus vecinos comenzaron a esparcir Roundup en su soya tolerante al herbicida, en 1996. El bajó su producción de miel de 15 toneladas al año, a cuatro.
“The bees never had a chance,” he wrote, “and all of the hives were dead before winter.”
Las abejas no tenían oportunidad”, escribió, “y todas las colmenas se murieron antes del invierno”.
En 2012 sus abejas desaparecieron mientras él estaba fuera. Esta vez no fue la fumigación de sus vecinos, fue el Departamento de Agricultura (IDA) del estado de Illinois. Bajo el pretexto que las colmenas de Ingram estaban infectadas con foulbrood, la agencia las destruyó para prevenir la expansión de la enfermedad.
Ingram creyó que la acción de IDA estaba relacionado en realidad con sus 15 años de investigación sobre el efecto del Roundup en las abejas. Sus sospechas crecieron por el hecho que el robo de IDA incluyó la colmena de una abeja reina que puede haber tenido una resistencia genética al Roundup.
 “Como sé que Monsanto y el Departamento de Agricultura comparten la misma cama, uno se tiene que preguntar si Monsanto estaba detrás del despojo para arruinar mi investigación que puede probar que efectivamente el Roundup estaba y está matando a las abejas”, declaró Ingram al reportero Tom Kokal de Prairie Advocate.
Ingram no ha logrado que le devuelvan las abejas. Pero su premise de que Roundup estaba matando sus abejas está encontrando apoyo.
Las sospechas publicadas en 2010 en el artículo  sobre Ingram en Mother Earth News, encontraron respaldo en la evidencia científica que se conoció en 2013, cuando el fitopatólogo Dr. Don Huber publicó un paper para el Centro para Investigación en Abejas que identifica el glifosato, el principal ingrediente del Roundup de Monsanto, como posible causa del fenómeno global de la Desaparición de las Colonias de Abejas.
Según Huber “La exposición, el daño fisológico y el impacto biológico del glifosato son consistentes con todas las condiciones conocidas relacionadas con el CCD. De todos los factores potenciales individufales implicados en CCD, glifosato es el único componente que se usa extensivamente en todo el mundo en los lugares en que hay CCD y los impacta a todos.”
2. Los cultivos transgénicos insecticidas Bt de Monsanto
En una investigación desarrollada entre 2001 y 2004, Hans-Hinrich Kaatz desarrolló otra investigación sobre el impacto de los cultivos transgénicos de Monsanto en las abejas. Esta vez, apuntó a los cultivos Bt que están manipulados genéticamente para producir insecticidas.
. Kaatz encontró que la toxica transgénica Bt no mataba a las abejas saludables.
Pero se dio cuenta que no todas las abejas de su experiment eran saludables. Sólo por casualidad, algunas de las abejas estuvieron simultáneamente expuestas a un parásito al mismo tiempo que fueron expuestas a la toxina transgénica. En ese grupo “hubo una baja significativamente importante en la cantidad de abejas”. Según Kaatz, las toxinas de la bacteria bt del maíz transgénico pueden haber “alterado la pared intestinal de las abejas, debilitando de tal forma a las abejas que permitieron la entrada de los parásitos”.
A raíz del efecto dañino que el polen de los cultivos Bt podía tener en las abejas, en 2012 el ministro de agricultura de Polonia, Marek Sawicki decretó la total prohibición del cultivo de maíz transgénico MON810, un cultivo transgénico Bt que es el único que se cultiva en la Unión Europea.
3. Las semillas transgénicas de Monsanto fueron tratadas con insecticidas de Bayer
Observando la ciencia, es difícil no preguntarse si Monsanto no estará matando a las abejas intencionalmente. Especialmente porque la compañía compró una empresa de investigación en abejas y propone el uso de la transgenia para enfrentar el fenómeno del Colapso Global de las Colmenas.
Ya es bastante malo que Monsanto produzca cultivos transgénicos que trastornan la salud estomacal de las abejas, haciéndolas más proclives a enfermarse. Pero aquí está la patada inicial: Monsanto también trata sus semillas transgénicas con un tipo de insecticidas sistémicos que es especialmente tóxico para las abejas.
Los insecticidas conocidos como neonicotinoides, o “neonics”, en abreviatura, son el arma humeante del fenómeno del Colapso Global de las Abejas. Las colmenas comenzaron a desaparecer en Estados Unidos un año después que la EPA autorizó el ingreso de estos nuevos insecticidas en el mercado, en 2004-2005.
Varios studios implican a los neonics en la mortandad de abejas. Los neonics son venenos neurológicos que desorientan a las abejas de modo que no pueden encontrar el camino de regreso a la colmena. También gatillan fallas en el sistema inmunológico, por lo cual las abejas son presa fácil de infecciones oportunistas. El año pasado, la Unión Europea emitió una prohibición de dos años para todos los neonics.
Monsanto trata sus semillas en forma rutinaria con neonics. A diferencia de las fumigaciones con insecticida, los tratamientas de semilla con neonics hacen que el insecticida se extienda a través de todas las células de la planta a medida que crece. El insecticida está presente y activo en el polen y el néctar de la planta.
Tome algo que es tóxico para las abejas, haga que esto crezca y se incorpore al polen y néctar de las plantas y usted tendrá una máquina de matar abejas.

Monsanto tiene un socio en este crimen. Es Bayer, la principal fabricante de insecticidas neonic, y también Syngenta, que junto con Bayer controlan el mercado de neonics. Ellos son SOCIOS en Pollinator.org, que forma parte de su campaña masiva de relaciones públicas para distraer y desinformar al público y a los tomadores de decisiones y lograr que no piensen que los plaguicidas podrían tener algo que ver con la muerte y destrucción de las abejas.
No podemos dejar que estas compañías controlen lo que el público de Estados Unidos sabe sobre el Colapso Mundial de las abejas. Hay que exponer su crimen y su encubrimiento en la Semana del Polinizador. Comparta este artículo y prepárese para participar en el  Global Swarm to Save the Bees   (Enjambre Global para Salvar las abejas) el próximo 16 de Agosto
Alexis Baden-Mayer es director de políticas de Organic Consumers Association. Ronnie Cummins es director nacional de la  Asociación de Consumidores Orgánicos Organic Consumers Association.
Traducción de
Lucía Sepúlveda Ruiz para Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile
 Y campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile
Fuente:
http://ecowatch.com/2014/06/12/bee-killers-sponsor-national-pollinator-week-3-ways-they-kill/Bee Killers Sponsor National Pollinator Week (And 3 Ways They Are Killing Bees)




¿Quiere participar en la Semana Nacional del Polinizador? Será la próxima semana, entre el 16 y el 22 de Junio. Y se la trae ni más ni menos que Monsanto y Bayer, entre otros  
New York March Against Monsanto. Glynnis Jones / Shutterstock.com
Marcha en York contra Monsanto. Glynnis Jones / Shutterstock.com
12 de  junio de 2014. El año 2007 el senado de Estados Unidos nombró una semana de junio como la Semana Nacional del Polinizador. Cada año el ministro de Agricultura firma una declaración de la semana Nacional del Polinizador. Como ha ido creciendo la preocupación acerca de la relación entre los agrotóxicos y la desaparición de las abejas y la mariposa monarca, la Semana del Polinizador se ha convertido en la Asociación del Polinizador. La Asociación del Polinizador es una entidad sin fines de lucro que se describe como “la más grande organización del mundo dedicada exclusivamente a la protección y promoción de los polinizadores y sus ecosistemas”.
Entre otros, Bayer y Monsanto, las mismas compañías que están matando a los polinizadores con los insecticidas y los transgénicos.
Esto forma parte de una campaña de relaciones públicas bien documentada, con muchos fondos y descarada, realizada por la industria de los plaguicidas para aparentar “preocupación” por la desaparición de las abejas y mariposas, mientras distraen la atención de la causa del problema, que son los productos que producen altas ganancias a Monsanto y Bayer.
Mejor volvamos a la Antigua Semana Nacional del Polinizador. Digamos la verdad sobre las conexiones entre los transgénicos de Monsanto, los insecticidas neonicotinoides de Bayer y el fenómeno global de la Desaparición de las Abejas.
In honor of Pollinator Week, share this article. And make plans to join a pollinators celebration that hasn’t been taken over by the agrichemical and biotech companies: Bee Against Monsanto’s Global Swarm to Save the Bees on Aug. 16. Comparte este artículo, y prep´´arese a participar en actividades que no hayan sido secuestradas por la industria de los agroquímicos y los transgénicos.  El 16 de Agosto habrá una actividad en ese sentido en Estados Unidos.
Monsanto y Bayer están matando las abejas de tres formas:
1.  Los cultivos transgénicos de Monsanto tolerantes al herbicida Roundup
El año 2000 los científicos descubrieron que los residues de transgénicos presents en el polen se pueden transferor a las abejas a través de sus sistemas digestivos.
Un destacado  investigador alemán, el zoologo Hans-Hinrich Kaatz, liberó abejas en un campo de canola (raps) transgénica, tolerante al herbicida Roundup. Luego alimentó a abejas más jóvenes con el polen de la canola y observó que las bacterias del estómago de las crías de abejas absorbieron los rasgos de los transgenes de la canola.
La investigación de Kaatz se hizo antes del fenómeno global de la Desaparición de las Colmenas de Abejas. Ese término, que se usa para nombrar la desaparición de las abejas de la colmena, no fue acuñado por los científicos hasta el año 2006.
Aunque aun no se había producido la masiva mortandad de abejas, la discusión de los hallazgos de Kaatz no se enfocó tanto en cómo los cultivos transgénicos de Monsanto, tolerantes al Roundup podían dañar a las abejas, sino enfatizó su percepción derivada de la investigación, acerca de que todos los tipos de bacteria podían contaminarse con genes transgénicos, incluyendo aquellos que viven en el aparato digestivo del ser humano. Los científicos advirtieron que esto tendría un impacto en el rol vital de las bacterias de ayudar al cuerpo humano a combatir las enfermedades y ayudar a la digestión. Peor aun, si el gen resistente al antibiótico que se usa en los cultivos transgénicos se traspasaba a las bacterias, podría causar infecciones humanas generando resistencia a los antibióticos.
Las advertencias fueron proféticas. El trabajo de Kaatz predijo la relación entre el aumento de la presencia de cultivos transgénicos de Monsanto en la dieta humana, y el aumento de problemas gastrointestinales, enfermedades del sistema inmunológica e infecciones resistentes a los antibióticos.
Sin darse cuenta, él también predijo como el creciente uso de los cultivos transgénicos de Monsanto darían lugar al fenómeno del Colapso de las Colonias de abejas.
When Colony Collapse Disorder hit in 2006, others picked up where Kaatz left off.
Cuando se desató el Colapso global en 2006, otros siguieron adelante a partir del trabajo de Kaatz.
En 2010, Terrence N. Ingram, apicultor con 55 años en el negocio, publicó un artículo en Mother Earth News que detallaba los problemas que había tenido desde que sus vecinos comenzaron a esparcir Roundup en su soya tolerante al herbicida, en 1996. El bajó su producción de miel de 15 toneladas al año, a cuatro.
“The bees never had a chance,” he wrote, “and all of the hives were dead before winter.”
Las abejas no tenían oportunidad”, escribió, “y todas las colmenas se murieron antes del invierno”.
En 2012 sus abejas desaparecieron mientras él estaba fuera. Esta vez no fue la fumigación de sus vecinos, fue el Departamento de Agricultura (IDA) del estado de Illinois. Bajo el pretexto que las colmenas de Ingram estaban infectadas con foulbrood, la agencia las destruyó para prevenir la expansión de la enfermedad.
Ingram creyó que la acción de IDA estaba relacionado en realidad con sus 15 años de investigación sobre el efecto del Roundup en las abejas. Sus sospechas crecieron por el hecho que el robo de IDA incluyó la colmena de una abeja reina que puede haber tenido una resistencia genética al Roundup.
 “Como sé que Monsanto y el Departamento de Agricultura comparten la misma cama, uno se tiene que preguntar si Monsanto estaba detrás del despojo para arruinar mi investigación que puede probar que efectivamente el Roundup estaba y está matando a las abejas”, declaró Ingram al reportero Tom Kokal de Prairie Advocate.
Ingram no ha logrado que le devuelvan las abejas. Pero su premise de que Roundup estaba matando sus abejas está encontrando apoyo.
Las sospechas publicadas en 2010 en el artículo  sobre Ingram en Mother Earth News, encontraron respaldo en la evidencia científica que se conoció en 2013, cuando el fitopatólogo Dr. Don Huber publicó un paper para el Centro para Investigación en Abejas que identifica el glifosato, el principal ingrediente del Roundup de Monsanto, como posible causa del fenómeno global de la Desaparición de las Colonias de Abejas.
Según Huber “La exposición, el daño fisológico y el impacto biológico del glifosato son consistentes con todas las condiciones conocidas relacionadas con el CCD. De todos los factores potenciales individufales implicados en CCD, glifosato es el único componente que se usa extensivamente en todo el mundo en los lugares en que hay CCD y los impacta a todos.”
2. Los cultivos transgénicos insecticidas Bt de Monsanto
In research from 2001-2004, Hans-Hinrich Kaatz conducted another investigation into the impact of Monsanto’s genetically engineered crops on honeybees. This time, he looked at “Bt crops” that have been genetically engineered to produce insecticide.
En una investigación desarrollada entre 2001 y 2004, Hans-Hinrich Kaatz desarrolló otra investigación sobre el impacto de los cultivos transgénicos de Monsanto en las abejas. Esta vez, apuntó a los cultivos Bt que están manipulados genéticamente para producir insecticidas.
. Kaatz encontró que la toxica transgénica Bt no mataba a las abejas saludables.
Pero se dio cuenta que no todas las abejas de su experiment eran saludables. Sólo por casualidad, algunas de las abejas estuvieron simultáneamente expuestas a un parásito al mismo tiempo que fueron expuestas a la toxina transgénica. En ese grupo “hubo una baja significativamente importante en la cantidad de abejas”. Según Kaatz, las toxinas de la bacteria bt del maíz transgénico pueden haber “alterado la pared intestinal de las abejas, debilitando de tal forma a las abejas que permitieron la entrada de los parásitos”.
A raíz del efecto dañino que el polen de los cultivos Bt podía tener en las abejas, en 2012 el ministro de agricultura de Polonia, Marek Sawicki decretó la total prohibición del cultivo de maíz transgénico MON810, un cultivo transgénico Bt que es el único que se cultiva en la Unión Europea.
3. Las semillas transgénicas de Monsanto fueron tratadas con insecticidas de Bayer
Observando la ciencia, es difícil no preguntarse si Monsanto no estará matando a las abejas intencionalmente. Especialmente porque la compañía compró una empresa de investigación en abejas y propone el uso de la transgenia para enfrentar el fenómeno del Colapso Global de las Colmenas.
Ya es bastante malo que Monsanto produzca cultivos transgénicos que trastornan la salud estomacal de las abejas, haciéndolas más proclives a enfermarse. Pero aquí está la patada inicial: Monsanto también trata sus semillas transgénicas con un tipo de insecticidas sistémicos que es especialmente tóxico para las abejas.
Los insecticidas conocidos como neonicotinoides, o “neonics”, en abreviatura, son el arma humeante del fenómeno del Colapso Global de las Abejas. Las colmenas comenzaron a desaparecer en Estados Unidos un año después que la EPA autorizó el ingreso de estos nuevos insecticidas en el mercado, en 2004-2005.
Varios studios implican a los neonics en la mortandad de abejas. Los neonics son venenos neurológicos que desorientan a las abejas de modo que no pueden encontrar el camino de regreso a la colmena. También gatillan fallas en el sistema inmunológico, por lo cual las abejas son presa fácil de infecciones oportunistas. El año pasado, la Unión Europea emitió una prohibición de dos años para todos los neonics.
Monsanto trata sus semillas en forma rutinaria con neonics. A diferencia de las fumigaciones con insecticida, los tratamientas de semilla con neonics hacen que el insecticida se extienda a través de todas las células de la planta a medida que crece. El insecticida está presente y activo en el polen y el néctar de la planta.
Tome algo que es tóxico para las abejas, haga que esto crezca y se incorpore al polen y néctar de las plantas y usted tendrá una máquina de matar abejas.
Monsanto has a partner in this crime. It’s Bayer, the main manufacturer of neonic insecticides, as well as Syngenta, who together with Bayer controls the neonic market. They’re partners in Pollinator.org, part of their massive public relations disinformation campaign to distract the public and policymakers from thinking that pesticides might have something to do with bee death and destruction.
Monsanto tiene un socio en este crimen. Es Bayer, la principal fabricante de insecticidas neonic, y también Syngenta, que junto con Bayer controlan el mercado de neonics. Ellos son SOCIOS en Pollinator.org, que forma parte de su campaña masiva de relaciones públicas para distraer y desinformar al público y a los tomadores de decisiones y lograr que no piensen que los plaguicidas podrían tener algo que ver con la muerte y destrucción de las abejas.
No podemos dejar que estas compañías controlen lo que el público de Estados Unidos sabe sobre el Colapso Mundial de las abejas. Hay que exponer su crimen y su encubrimiento en la Semana del Polinizador. Comparta este artículo y prepárese para participar en el  Global Swarm to Save the Bees   (Enjambre Global para Salvar las abejas) el próximo 16 de Agosto
Alexis Baden-Mayer es director de políticas de Organic Consumers Association. Ronnie Cummins es director nacional de la  Asociación de Consumidores Orgánicos Organic Consumers Association.
Traducción de
Lucía Sepúlveda Ruiz para Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile
 Y campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile
Fuente:
http://ecowatch.com/2014/06/12/bee-killers-sponsor-national-pollinator-week-3-ways-they-kill/Bee Killers Sponsor National Pollinator Week (And 3 Ways They Are Killing Bees)