martes, diciembre 07, 2010

Desinformación sobre consumo de alimentos OGM en Chile



En “Tendencias” de La Tercera

por RAP-Chile, y Alianza por una Mejor Calidad de Vida

Para justificar la introducción de los transgénicos en Chile y desalentar la cada vez más poderosa campaña pro moratoria que realizan organizaciones ciudadanas y la Alianza por una Mejor Calidad de Vida (RAP-Chile), Chile Bio, que agrupa a los productores de semillas transgénicas publicó el 5 de diciembre un nuevo artículo, ahora en La Tercera, firmado por Alexis de Ponson. Se titula "Cuántos alimentos transgénicos comemos los chilenos" y mezcla información verdadera con supuestos no confirmados, para concluir que todo lo que consumimos ya es transgénico. Miguel Ángel Sánchez, citado en el artículo, es presidente de Chile Bio y lobbyista de la introducción de los cultivos genéticamente modificados en el mercado interno, con el apoyo de Monsanto y las otras transnacionales involucradas en el negocio, como Pioneer.

El maíz importado
Entre las afirmaciones aventuradas del artículo destacamos: "Se puede aceptar que la totalidad de la soya y el maíz importado en Chile son transgénicos". Pero el maíz es un cultivo que todavía se produce en forma convencional en algunos países exportadores del grano, como Paraguay, que no ha autorizado el maíz transgénico, mientras que en Brasil hay producción convencional (60 %)y transgénica de maíz. El 29% del maíz importado en 2010 por Chile provino precisamente desde Paraguay (ODEPA 1). En 2009 Argentina aportó 54% de las importaciones de Chile, muy por debajo del 81% que ha representado en los últimos diez años. Estados Unidos mantiene un 11% de participación en el mercado nacional y de Brasil se importó un 15% del maíz. Por tanto, es falso que todo el maíz importado sea transgénico.

Hay que considerar además que Chile también produce maíz para el mercado interno, y hasta ahora, esa producción es convencional. En 2009, un 43% del maíz consumido en Chile provino de la producción nacional y el 57% fue importado (con Argentina, Estados Unidos y Brasil, como principales proveedores). Pero en 2010 bajó la importación de maíz lo que mejoró la situación de los productores nacionales. En esta temporada, entre abril y junio, se importaron en promedio 7.690 toneladas de maíz mensuales, cifra muy inferior al promedio de 24.647 toneladas importadas en el mismo período de la temporada anterior. El principal importador, Graneles de Chile, que durante el resto del año trae un promedio mensual de 70.708 toneladas de maíz, en el período de cosecha nacional de este año importó sólo 2.384 toneladas promedio por mes. En la temporada 2009/10, la superficie de cultivos de maíz abarca 122.547 hectáreas, con un rendimiento que alcanzó a 111 quintales por hectárea. (ODEPA 2)

El almidón modificado en lácteos y sopas


María Elena Rozas, coordinadora de RAP-Chile, señala: “Otra afirmación discutible es sostener que las sopas y cremas en polvo, así como los yogures y otros lácteos, son todos transgénicos debido a la presencia de ‘almidón de maíz modificado’ que les da la consistencia. La lista roja y verde de Greenpeace España sobre alimentos transgénicos -que La Tercera cita como fuente- especifica claramente que el almidón modificado (modified starch en inglés) no debe confundirse con almidón transgénico. Pero el artículo nada dice de esta advertencia”.
El almidón modificado (3) es un aditivo alimenticio que se prepara tratando la sustancia, degradándola parcialmente para convertirla en un agente de espesamiento, de estabilización o emulsión. Generalmente el tratamiento se realiza con ácidos inorgánicos, y en la etiqueta ello se expresa con diferentes números E. Por ejemplo, el almidón alcalino-modificado (E1402), almidón blanqueado (E1403), almidón oxidado (E1404), almidón tratado enzimáticamente (INS: 1405), almidón acetylated (E1420), y almidón oxidado acetylated (E1451).
El almidón modificado genéticamente proviene en cambio de plantas transgénicas cuyo ADN se ha modificado. En ese caso la modificación se refiere a la manipulación genética del ADN de la planta y no al procesamiento o tratamiento del almidón o los gránulos de almidón. El almidón transgénico se usa para fabricar polímeros biodegradables, como insumo de la industria del papel, y para crear nuevos aditivos alimentarios.
Una omisión adicional del artículo se refiere al caso de los atunes y mariscos, que ubica en la lista de productos transgénicos, pero nada dice nada acerca de que actualmente hay amplia disponibilidad de atunes y mariscos en lata libres de transgénicos: se pueden consumir simplemente eligiendo los productos preparados en agua (sin aceite).
Finalmente, es pertinente recordar que el peligro representado por los transgénicos no se limita a sus efectos para la salud humana y el ambiente sino también genera graves impactos sociales que están a la vista en Argentina (cambio de la estructura agraria, desempleo rural, entre otros). Está demostrado que en el campo no hay barreras tampoco para los polinizadores, por tanto, es totalmente imposible que un cultivo transgénico no contamine genéticamente campos próximos y/o lejanos. Como consecuencia, el agricultor convencional y orgánico además de sufrir la contaminación de sus cultivos con un producto transgénico patentado, deberá pagar al dueño de la patente. A ello hay que agregar los graves impactos en el patrimonio genético de Chile y la penalización del libre intercambio de semillas que realizan campesinos indígenas y pequeños productores agrícolas que son los mayores proveedores de la canasta familiar de frutas y verduras, entre otros alimentos básicos.
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Citas
1.- Maíz, Impactos del terremoto, http://www.odepa.gob.cl/odepaweb/publicaciones/doc/2308.pdf.

2 Maíz: rendimiento, la clave del éxito, agosto 2010 http://www.ingenierosagronomos.cl/2010/sept/maiz_odepa.pdf
3.- La información anterior, tomada de Wikipedia, cita las siguientes fuentes: "Vickie Vaclavik, Vickie A. Vaclavik, Elizabeth W. Christian" (2007). "Essentials of food science" (3rd ed.). Springer. p. 61. ISBN 9780387699394. Starch derivatization: fascinating and unique industrial opportunities, K. F. Gotlieb, A. Capelle, Wageningen Academic Publishers, 2005, ISBN 9789076998602 ^ a b c d e f g h Codex General Standard for Food Additives (GSFA) Online Database GCSE Food Technology for OCR, Jenny Ridgwell. 2001. ISBN 9780435419516 Revise for OCR GCSE Food Technology, Alison Winson. 2003. Degradable Polymers, Recycling, and Plastics Waste Management. S Huang, Ann-Christine Albertsson. 1995. Modified Starch, Jenny Ridgwell, Ridgwell Press, 2001, ISBN 9781901151077

2 comentarios:

Nathalie dijo...

simplemente hablo a nombre de mi familia completa NO QUEREMOS TRANSGÉNICOS EN CHILE.
amigos los invito a activarse a informarse sobre estos temas es un tema pais, tanto se ha demostrado los efectos adversos en los seres humanos en la tierra, en el aire en elm agua asique, los invito simpelente a oponerse a este tipo de alimentos amlos para nuestro pais, gracias.

Chango man dijo...

cuantas veces nos pasan a llevar por el solo hecho de la no informacion...