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miércoles, agosto 08, 2012

Proyecto de moratoria a transgénicos recibe apoyo de organizaciones sociales y ambientales que alertan contra lobby empresarial del negocio contaminante

Santiago, 8 de agosto de 2012.- La Red de Acción en Plaguicidas  (RAP-Chile), junto al coordinador de organizaciones de la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile, desplegadas de norte a sur del país, en las regiones de Coquimbo, Valparaíso, O’Higgins, Maule, BioBio, Araucanía, Los Ríos y Chiloé, apoya el proyecto de ley de moratoria a la introducción de los cultivos transgénicos en el mercado interno, y de etiquetado para alimentos con esas características, presentado en el Senado el 7 de agosto de 2012. El proyecto (Boletín N° 8.507-11) con la firma de los senadores Ximena Rincón, Eduardo Frei, Fulvio Rossi, Antonio Horvath y Jaime Quintana,  coincide con el creciente rechazo de ciudadan@s y consumidores a este tipo de tecnología contaminante.
 El proyecto establece una moratoria de diez años para la introducción de transgénicos (OGMs) al mercado interno, excluyendo a los semilleros de exportación, cultivos de investigación, productos farmacéuticos y  derivados de transgénicos importados para forraje y alimentación humana. La iniciativa pasaría a ser analizada en primer trámite por la Comisión de Salud de la cámara alta. Su artículo 4 y final, obliga a etiquetar  con el rótulo “alimento de origen transgénico” aquellos productos importados que contengan ingredientes de esa naturaleza.

En su fundamentación, el proyecto impulsado por la senadora Rincón y los citados senadores, señala que Chile está a tiempo para adoptar esta medida ya que actualmente los cultivos transgénicos autorizados como semilleros de exportación sólo ocupan poco más de 30.000 hectáreas en 2.800 predios, de un total de más de 18 millones de hectáreas de la superficie cultivable del país, en el cual hay 301.376 predios. Agrega que sin embargo, los impactos negativos ya se comprueban en el país con la contaminación de la miel por polen transgénico, que han afectado a más de diez mil apicultores, y del maíz nativo de la zona de O’Higgins, que ponen en peligro a los productores de maíz de  esa región y del Maule, cuya producción total es muy superior a los cultivos de maíz transgénico. Entre los peligros para la salud de los seres humanos, cita estudios con animales de laboratorio que dan cuenta de efectos tóxicos, así como casos de alergias y resistencia a antibióticos. Agrega que en la mayoría de los países de Europa estos cultivos han sido prohibidos, y que China ha frenado el arroz transgénico. Destaca que en Argentina se ha comprobado que los cultivos de soya transgénica  resistente al herbicida Roundup Ready (principio activo glifosato)  han aumentado el uso de glifosato, un herbicida que causa malformaciones congénitas  y otras enfermedades crónicas. (1)

Las organizaciones ciudadanas activas en el tema de la alimentación sana, la defensa de la semilla campesina e indígena, y  la soberanía alimentaria, nos declaramos en estado de alerta contra el lobby que pretenda presionar a parlamentarios y autoridades comprando conciencias, para extender al mercado interno un negocio nocivo para tod@s. Este negocio sólo asegura ganancias a las transnacionales agroquímicas  y semilleras, entre las cuales están Monsanto, Syngenta, Bayer, DuPont/Pioneer y sus socios chilenos integrantes de la Asociación Nacional de Productores de Semillas, que tienen  en la senadora designada  Ena von Baer, que es parte de Semillas von Baer, una lobbysta decidida a favor de los transgénicos.

Los chilen@s están cada vez más conscientes del grave impacto de los monocultivos transgénicos en la salud de las personas, el ambiente, la biodiversidad, la apicultura, la agricultura orgánica y biodinámica,  la agricultura familiar campesina, la vitivinicultura, y la agroexportación. El poderoso lobby de estas corporaciones transnacionales biotecnológicas productoras de semillas y agrotóxicos que actualmente exportan desde Chile semillas transgénicas de maíz, raps, soya y otros, ha bloqueado el etiquetado hasta ahora y por dos décadas promovió el secretismo respecto de la ubicación de esos cultivos, hasta que el Consejo para la Transparencia obligó este año al SAG a informar al respecto.

La pequeña pero  publicitada industria de los semilleros de exportación ha demostrado efectos dañinos en el ambiente que ya están a la vista:
  • La contaminación del maíz tradicional se ha constatado en varias ocasiones.
  • La pequeña agricultura campesina se vio afectada por el caso de la contaminación del polen de la miel por los cultivos transgénicos de maíz y raps, con fuertes costos económicos y sociales. La fuente de sustento de más de diez mil apicultores chilenos está amenazada, luego que en 2011, un fallo del tribunal máximo de la Unión Europea prohibió el ingreso de miel contaminada si ésta no venía etiquetada como transgénica. Según denuncias de dirigentes de Fedemiel y la Red Nacional Apícola, el bajo precio actual de la miel debido a estas nuevas exigencias desalienta la actividad, lo cual a su vez pone en riesgo la agroindustria, que requiere de la polinización por abejas. Por tanto las consecuencias negativas no sólo alcanzan al sector apícola sino en proyección –sobre todo si la transgenia se extiende por todo el país – afectarán gravemente la agroindustria exportadora.
  •  Las intoxicaciones por plaguicidas han aumentado en los predios de las regiones de O’Higgins y Maule, donde se ubican mayoritariamente los cultivos de maíz y soya transgénicos.

Esta es una tecnología de alto riesgo, por lo que Chile debería aplicar el principio de precaución, que llama a los Estados a tomar medidas preventivas aun cuando los efectos negativos no hayan sido todavía evaluados en el país. En el mundo un conjunto de evidencia científica alerta sobre los negativos efectos en la salud y el ambiente de estos cultivos modificados genéticamente. Pero Chile no realiza estudios toxicológicos respecto de los alimentos transgénicos ya disponibles en el mercado. La inexistencia de etiquetado hace inviable la vigilancia epidemiológica de los efectos en la salud, sobre todo de la población más vulnerable: niños y ancianos y SERNAC no realiza estudios sobre posible contenido de transgénicos en los alimentos desde el año 2000.
Chile aspira a posicionarse como país respetuoso de la inocuidad y la calidad, pretensión que se frustrará si este proyecto de moratoria no es aprobado, porque el concepto global de inocuidad implica alimentos sanos y trazabilidad del contenido integral de los alimentos. Producir alimentos y vinos libres de transgénicos otorga a Chile una ventaja comparativa ante los exigentes mercados cuya demanda perdura en tiempos de crisis económica. Perú – competencia de Chile en la agroexportación --  ya está recogiendo los frutos de esa ventaja, con la moratoria a los transgénicos aprobada en 2011.

En Argentina, en cambio, los efectos dramáticos de los cultivos de soya transgénica y de los  plaguicidas tóxicos asociados a estos cultivos, han quedado expuestos en el juicio que se desarrolla en estos días en Córdoba, por los casos de malformaciones congénitas y cáncer producto de las fumigaciones aéreas con glifosato y otros plaguicidas peligrosos.

¡Aun estamos a tiempo para aplicar el principio de precaución, y aplicar una moratoria que abra un período de estudio y discusión sobre  el impacto de los cultivos transgénicos!  

1) Texto completo del Proyecto Moratoria y Etiquetado Transgénicos en http://www.rap-al.org/index.php?seccion=8&f=news_view.php&id=559 

Contactos:
Santiago
María Elena Rozas, coordinadora  Nacional de la Red de Acción en Plaguicidas (RAP-Chile)
Alianza por una Mejor Calidad de Vida / / rap-al@terra.cl
Lucía  Sepúlveda, RAP-Chile, encargada área transgénicos   6997375, / secretaria@rapal.cl


Regiones:
Valparaíso (Limache y Quillota)
Joel González, Tierra Nueva
grupomedioambientalistatierran
ueva.blogspot.com/


BioBio
Guillermo Riveros
Asociación de Agricultores Orgánicos del BioBio 


Para contactos en otras regiones e información: yonoquierotransgenicos@gmail.
com
www.yonoquierotransgenicos.cl /  Facebook: Yo no quiero transgénicos  / Twitter: @YNQtransgenicos

Alianza por una Mejor Calidad de Vida (RAP-Chile)
Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI)
Observatorio latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA)
Corporación de Investigación en Agricultura Alternativa (CIAL)
Alonso de Ovalle 1618, oficina A, Santiago. Fono 6997375

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viernes, junio 15, 2012

Evo Morales embajador especial de FAO en Año Internacional de la Quinoa

¿Concretará ahora el gobierno de Bolivia la demanda contra Erik von Baer por apropiación de la quinoa andina, que anunció su canciller el año 2011? (fuente: boletín de prensa FAO) El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, destacó la riqueza de la quinua, considerada el ‘súper alimento’ del continente sudamericano La quinua es el único alimento vegetal que posee todos los aminoácidos esenciales, oligoelementos y vitaminas. Roma, 11 de junio 2012 – El Presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, ha sido nombrado Embajador Especial de la FAO para el Año Internacional de la Quinua, que Naciones Unidas celebrará en 2013. La ceremonia ha tenido lugar durante la apertura del Consejo de la FAO celebrado hoy en Roma durante la cual Evo Morales también ha mantenido un encuentro bilateral con el Director General, José Graziano da Silva, y ha asistido a una sesión especial centrada en la quinua, también conocida como el “súper alimento” del continente sudamericano. ‘Ante el desafío de alimentar a la población del planeta en un contexto de cambio climático, la quinua aparece como una alternativa para aquellos países que sufren de inseguridad alimentaria’, ha destacado en su intervención el Director General de la FAO, José Graziano da Silva. Tras su nombramiento, Evo Morales ha agradecido en nombre del pueblo boliviano y de los países andinos la designación por parte de Naciones Unidas del 2013 como Año Internacional de la Quinua, ‘un momento histórico’ según el presidente boliviano. ‘Después de tantos años Naciones Unidas reconoce este cereal como uno de los alimentos más importantes para la vida. Este reconocimiento no sólo ensalza el valor nutritivo de la quinua como alimento natural sino también el conocimiento y las prácticas tradicionales de los pueblos indígenas que, en armonía con la naturaleza, han mantenido, controlado y preservado la quinua en su estado natural como alimento para las generaciones actuales y venideras’. ‘La quinua es legado ancestral que se produce hace más de 7.000 años y se presenta como una alternativa digna ante la actual crisis alimentaria: permite lograr buenas cosechas y es muy resistente a las heladas’, ha afirmado Morales mientras recordaba episodios de su niñez como pequeño productor de quinua en Orinoca, su lugar de origen. Entre las propiedades de este cereal, Morales ha destacado la reducción de la anemia y el colesterol y su idoneidad para el mantenimiento de una dieta equilibrada al estar compuesta ‘en un alto porcentaje de ácidos grasos no saturados’. ‘Antes, por desconocimiento de sus propiedades, la quinua era considerada la comida de los indios. Poco a poco se va superando esta creencia y es cotizada por selectos consumidores en Estados Unidos y en Asia. Gracias por esta designación. A partir de ahora trabajaremos juntos compartiendo nuestras experiencias por los pueblos del mundo’, ha concluido Morales. Durante su intervención en la ceremonia, Graziano da Silva ha recordado que el esfuerzo que la FAO realiza para potenciar la quinua es parte de una amplia línea de trabajo desarrollada para recuperar cultivos tradicionales u olvidados como medio para combatir el hambre y promover una alimentación sana. La quinua es el único alimento vegetal que posee todos los aminoácidos esenciales, oligoelementos y vitaminas y tiene, además, una extraordinaria capacidad para adaptarse. La quinua puede ser cultivada en zonas con humedades relativas entre el 40% y el 88%, desde el nivel del mar hasta los cuatro mil metros de altitud y es capaz de soportar temperaturas que oscilen entre los -8 °C y los 38° C. ‘Su riqueza no reside sólo en los granos de sus coloridas panojas –ha explicado Graziano da Silva - sino también en el conocimiento acumulado por los pueblos andinos, lo que ha permitido preservar sus diversas variedades, mejorar su rendimiento y desarrollar una gastronomía en torno a la quinua’. La Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado, por iniciativa del gobierno boliviano, el 2013 como Año Internacional de la Quinua, bajo el slogan “un futuro sembrado hace miles de años”. Se trata de un cultivo similar a un cereal, muy nutritivo y con un elevado contenido de proteínas y micronutrientes. La quinua tuvo una enorme importancia nutricional para las civilizaciones andinas precolombinas, ocupando el segundo lugar tras la papa. El Año Internacional de la Quinua pretende atraer la atención mundial sobre el papel de este cultivo en apoyo de la seguridad alimentaria, la nutrición y la erradicación de la pobreza. Tras su nombramiento como Embajador Especial para el Año Internacional de la Quinua, Evo Morales se convierte en un nuevo integrante del Programa de los Embajadores de Buena Voluntad de la FAO, que tiene como objetivo reconocer la importancia del papel desempeñado por diversas personas en la promoción de la seguridad alimentaria.

Erik von Baer y su Condorazo Ambiental

En un ambiente festivo, Matías Asún, director de Greenpeace Chile entregó el premio “Condorazo Ambiental”(1) a un joven Erik von Baer “designado” por su careta para recibir el galardón al peor desempeño ambiental. Von Baer junior estaba flanqueado por la actriz Ingrid Isensee, maestra de ceremonias y por otros careta-duras como los ministros Pierry de la Corte Suprema y Mañalich, de salud, con harto mérito también. Ellos llegaron en segundo y tercer lugar en las votaciones. Estuve en el Bar del Clinic (co-patrocinador de la iniciativa de Greenpeace) ataviada con mi polera de “Exijo vivir sano” en la doble condición de campañista de Yo No Quiero Transgénicos en Chile y encargada del área de semillas de la Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile. Con hartos chilenos y chilenas conscientes, de muchas organizaciones sociales y ambientales, hemos dialogado en ciudades y localidades de norte a sur, buscando defender la semilla campesina y parar el avance de los cultivos transgénicos. Para los impulsores de este antipremio fue una sorpresa que en el primer lugar del voto ciudadano se condoreara al empresario y genetista Erik von Baer, padre de la senadora designada Ena von Baer (UDI), y cabeza del clan Semillas Von Baer, productor de semillas híbridas y transgénicas de exportación en la Región de la Araucanía, en el sur de Chile. Von Baer registró a su nombre en SAG una variedad híbrida de semilla de quinoa que él denominó “la Regalona” . En su momento ello generó la protesta del canciller de Bolivia, que anunció una querella pero hasta ahora eso no se ha concretado. Pero atención: el Presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, ha sido nombrado Embajador Especial de la FAO para el Año Internacional de la Quinua, que Naciones Unidas celebrará en 2013.La ceremonia se realizó en la apertura del Consejo de la FAO celebrado el pasado 11 de junio en Roma. Que Erik von Baer gane el Condorazo Ambiental es para nosotros una estimulante y alegre señal de que el tema de la semilla, la soberanía alimentaria y los transgénicos se ha instalado en la agenda pública, abrazado fundamentalmente por los y las jóvenes que coparon el Bar con músicos invitados que impusieron su ritmo a la actividad. Me acordé que el lunes en el Metro, al lado mío se sentó un estudiante que portaba una mochila con un visible trozo de género negro pegado por delante, que decía “Monsanto Mata. Chile sin Transgénicos”. ¡Señales por todas partes! Desde Canadá, Hernan@Angullini_ twitteó: “El Sr. Von Baer campeón de los OGM, produjo hasta una SGN, "senadora genéticamente nombrada", o sea sin elecciones”. Fue uno de varios comentarios que aludieron al fuerte lobby de la familia a favor de los transgénicos y los “derechos” de los obtentores vegetales, o sea los dueños de las semillas híbridas y transgénicas en Chile y el planeta. La derrota de von Baer y Monsanto Algunos y algunas ya saben que derrotamos en marzo de 2012 a von Baer y el resto de los socios chilenos de la mayor productora de semillas transgénicas y plaguicidas, la transnacional Monsanto. Ellos querían perpetuar el secreto en la ubicación de los cultivos de maíz transgénico y recibieron un rotundo “párele” de parte del Consejo para la Transparencia. Erick Von Baer, cabeza del clan sureño del negocio de la semilla, fue superlativo en el empeño secretista, encabezando en 2011 el pedido al Tribunal Constitucional de ilegalidad respecto de la sentencia del Consejo para la Transparencia que obligaba a SAG a revelar los datos. El Consejo entendía que eso era información pública y necesaria para generar fiscalización social y debate ciudadano. El Tribunal Constitucional le dio en noviembre de 2011 el primer golpe al mentón a von Baer al no acoger a tramitación el recurso, que estaba paralelamente en la Corte de Apelaciones. La justicia eludió un pronunciamiento sobre el fondo del asunto y devolvió la “papa caliente” al Consejo para la Transparencia. La entidad llamó a una audiencia pública para mejor resolver. Pero von Baer y todos los socios menores de Monsanto, miembros de la ANPROS (Asociación Nacional de Productores de Semillas que agrupa a los exportadores de semillas transgénicas) no tuvieron cara para presentarse y el Consejo escuchó a los apicultores relatar el drama que viven por la contaminación de su miel por el maíz transgénico, perdiendo el mercado de la Unión Europea. También expuso expuso la demandante, María Elena Rozas, coordinadora nacional de la Red de Acción en Plaguicidas Chile, reiterando lo plantado sobre el derecho a saber. El Consejo emitió un fallo definitivo (http://www.consejotransparencia.cl/se-entrega-fallo-definitivo-en-caso-transgenicos/consejo/2012-03-21/111929.html) reiterando su decisión anterior y poniendo fin al secreto. Fue el segundo golpe para von Baer y los acólitos de Monsanto. La transnacional, mejor dateada que sus socios, se había desistido de la demanda judicial en noviembre de 2011 para no aparecer perdiendo un juicio. El silencio de los medios Es relevante recordar que ningún diario chileno publicó el fallo del Consejo para la Transparencia sobre este tema ni tampoco lo informó la televisión. Ahora fue el fallo lo que permaneció en secreto…Sólo los medios virtuales y populares dieron la noticia. Pero ahora, a propósito del Condorazo, La Nación electrónica mencionó la ignorada decisión del Consejo para la Transparencia. El silencio del duopolio mediático explica que mucha gente hasta ahora siga creyendo –y escribiendo- que los cultivos son secretos, pero ya no es así. El SAG está respondiendo efectivamente TODAS las consultas que se plantean al respecto, validando este triunfo ciudadano y esta derrota de Erick von Baer, el ganador del Condorazo Ambiental 2012. Zarpazos de Monsanto y compañía El zarpazo de von Baer sobre la quinoa andina(2) (registrada por él) y de Monsanto y sus aliados sobre el patrimonio genético de este país - con su exitoso lobby para la aprobación del Convenio UPOV 91 que garantiza y mejora sus derechos sobre las semillas registradas por ellos - son el telón de fondo para este Anti-Premio. Pero esto recién empieza señores. Todavía no es legal el Convenio UPOV 91 porque no han logrado aprobar la nueva Ley de Obtentores Vegetales. Es que Chile cambió su ADN, señor von Baer. Y ahora vamos por la moratoria. En la entrega del Condorazo Ambiental se hizo presente la senadora Ximena Rincón, que junto a otros parlamentarios están dispuestos a jugarse por esa iniciativa que aún estamos a tiempo para aprobar. No queremos ser como Argentina, llena de niños malformados por los impactos de las fumigaciones de los sojeros transgénicos, en estos días llevados a juicio penal en Córdoba. No queremos ser como Brasil, el país con más transgénicos de América Latina y más consumo de plaguicidas en el mundo. Queremos un Chile libre de plaguicidas y transgénicos. Notas: [1] El chilenismo “condorearse” proviene de un incidente ocurrido el año 2009 en el estadio de Maracaná (Brasil) durante un partido de fútbol de la selección chilena con la de Brasil. El arquero chileno, Roberto “Cóndor” Rojas inventó una lesión a partir de una bengala lanzada cerca de él, cuando Chile perdía 1-0. El jugador se infirió un corte con una hoja de afeitar y se suspendió el partido por falta de garantías. Pero todo fue descubierto y el Cóndor severamente castigado por la FIFA. Sólo 12 años después, la sanción en su contra, que le impedía jugar de por vida, fue levantada. [2] Sobre la quinoa y von Baer, puede verse el artículo “El imperio von Baer: Ladrones de semillas” que publiqué en Punto Final en julio de 2011: http://www.puntofinal.cl/737/principal.php http://www.rap-al.org/index.php?seccion=8&f=news_view.php&id=473

jueves, mayo 24, 2012

Regiones más contaminadas por transgénicos y plaguicidas, de Norte a Sur




Por Lucía Sepúlveda

En la región de Arica y Parinacota, en la temporada 2011/2012 el registro del SAG informa de la existencia de 54,26 hectáreas de maíz transgénico (comuna de Arica) de un total de 25.188,53 hectáreas  de cultivos de esa especie en todo el país. Los impactos en el ambiente, la salud y el entorno social son previsibles para quienes manejan el tema, pero hasta ahora no suficientemente conocidos por los  ariqueños, salvo los visibles efectos de la tala de olivos centenarios.
 El picaflor de Arica, especie endémica de los valles del desierto está ciertamente en riesgo por la creciente deforestación. También hay un peligro cierto de contaminación de las variedades o razas locales de maíz, con el maíz transgénico. En el norte existen variedades muy antiguas de maíz, adaptadas a sequía y suelos salinos, que se han encontrado en momias de 8.000 años de antigüedad. Además   hay en Arica 1,27 hectáreas de raps transgénico, de un total de 4.087,56 hectáreas de raps (canola)  transgénico en todo el país.
En 2012, los cultivos de maíz transgénico llegan en Chile por el sur hasta la región de los Ríos, donde hay 0,36 hectáreas de maíz transgénico. Esa es oficialmente la extensión que alcanza en nuestro territorio la transgenia para exportación, negocio tras el cual se encuentran Monsanto (con un 23% de los cultivos y algo más al sumar lo correspondiente a ANASAC, de su propiedad y Massai que trabaja para ellos), Pioneer (15%), Massai (15%), Green Seed  ( 9%), Curimapu (7%), Semameris (un 5%) y Tuniche (un 5%). El informe del SAG que entrega estas cifras para la temporada pasada (2010), agrupa con el restante 15% a otras empresas menores entre las que están la empresa familiar de los von Baer, con cercana llegada al Congreso vía la Senadora designada,  y a La  Moneda por el mismo conducto.

Los semilleros de maíz transgénico para el mercado externo son el cultivo más extendido en este rubro agroexportador. La región del Maule concentra la mayor cantidad de hectáreas dedicadas a este negocio, seguida por la región de O’Higgins y la metropolitana. En cambio, en cuanto al raps transgénico, la más impactada es la región de la Araucanía, seguida por la región del BioBio y la del Maule, nuevamente. En raps, nuevamente está a la cabeza la Región del Maule, con la región de O’Higgins en segundo término, y la del BioBio en tercer lugar.
Los apicultores de la zona central y del sur recién captaron las implicancias de ello cuando se enteraron que el polen de la miel que producen está posiblemente contaminado por transgénicos, razón por la cual Alemania y Europa suspendieron sus importaciones de miel chilena. “Problema entre privados”, dijo al principio el SAG frente al colapso de los apicultores, sosteniendo que el concepto “inocuidad” (muy relacionado con el etiquetado vigente en Europa respecto de los transgénicos) nada tiene que ver con los transgénicos. Raro, para quien tiene a la Unión Europea como uno de sus principales mercados. Es muy fuerte el lobby empresarial contra el etiquetado. Sólo así puede explicarse que estando las autoridades tan convencidas (públicamente) de que los alimentos derivados de transgénicos son sanos y óptimos, no accedan a etiquetarlos como tales. Bastaría que el Ministro de Salud Jaime Mañalich desempolvara un decreto de etiquetado de los transgénicos del año 2001, firmado por el ex Presidente Lagos, que ya había pasado todas las vallas jurídicas de ese ministerio y de la Contraloría. A ese decreto sólo le faltaba la publicación en el Diario Oficial. La Concertación y el gobierno de Sebastián Piñera tienen también aquí un punto de coincidencia, en su sometimiento al lobby de ANPROS, la Asociación Nacional de Productores de Semillas y ChileBio, o Monsanto Chile.
La carga tóxica por habitante
El uso de plaguicidas es una de las razones por las cuales  es útil conocer las comunas chilenas que tienen más monocultivos transgénicos, ya que eso es un indicador de que también ese territorio -y sus habitantes- están recibiendo una carga mayor de tóxicos. En cuanto al impacto del uso de plaguicidas asociados a transgénicos, aun no tenemos cifras actualizadas de intoxicaciones, pero sí había una tendencia: la Región del Maule –top en el ranking de semilleros transgénicos- presentaba este año  el mayor aumento de  envenenamientos por plaguicidas. También se sabe que en Chimbarongo, la comuna con más transgénicos de todo el país, las fumigaciones aéreas son casi los 365 días del año.
El marketing de los amigos de los transgénicos muestra como una ventaja la supuesta disminución del uso de plaguicidas en esos cultivos. La realidad los desmiente a cada rato, como cada día es más evidente en Argentina. Esta semana  se conoció un informe dado a conocer en el país vecino por  la organización llamada “Médicos de Pueblos Fumigados”. El reporte se  basa en informes de oficinas del registro civil de distintos pueblos de la provincia de Córdoba y de otras, donde la población está expuesta a la actividad de fumigación de los cultivos transgénicos de soya. El informe revela que en esas localidades casi el 30% de las muertes se producen por cáncer, mientras que en otras zonas del país ese número no llega al 18%, siendo la primera causa de muerte los problemas cardiovasculares. Brasil, que es primero en producción de cultivos transgénicos en el mundo, tiene también el primer lugar del mundo en importación de plaguicidas.

El SAG y la transparencia 
Hasta marzo de 2012, el SAG, el organismo a cargo de autorizar y fiscalizar los semilleros transgénicos mantenía celosamente el secreto de la ubicación de sus cultivos, que cubren poco más de 31.000 hectáreas, pero en esa fecha el Consejo para la Transparencia falló en sentido contrario –ante un recurso de amparo por el derecho a saber- sosteniendo entre otros argumentos que la información tenía carácter público y que ventilarla en forma abierta favorecería el necesario debate social sobre el tema.

Hasta ahora la información que publica SAG en su web  solo especifica el tipo de cultivo (por ejemplo maíz 864 de Monsanto), es decir si se trata de maíz, raps, soya, remolacha, vid, zapallo o cártamo,  variedades de las cuales hay semilleros de exportación en Chile, pero no indica el nombre del evento. Tampoco lo hace en el Sistema de Información Geográfica destinado a los apicultores. Esperamos que la decisión del Consejo para la Transparencia que puso fin en marzo de 2012 al secreto en los cultivos lleve al SAG a publicar información más amplia sobre el tema, actuando proactivamente en lugar de autolimitarse a dar respuestas a consultas individuales. RAP-Chile, cuya coordinadora nacional, María Elena Rozas interpuso en 2009 el recurso de amparo por denegación de información, a nombre de la Alianza por una Mejor Calidad de Vida,  acaba de recibir del SAG la información solicitada respecto de los cultivos de ese año. Ahora son las distintas comunidades de todo el país las que iniciarán su propio ejercicio del derecho a saber dónde están los cultivos transgénicos de sus localidades. Efectivamente, la entidad estatal cumplió lo dispuesto legalmente y entregó a María Elena Rozas la información solicitada el año 2009, por la vía de coordenadas del sistema de ubicación geográfica por satélite.  Diversas organizaciones sociales y ambientales, con el apoyo de la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile  están intentando ahora ejercer su derecho a saber, garantizado por la Ley de Transparencia, respecto de lo que ocurre en sus comunas en este año 2012.
 Las mentiras de Monsanto  
En Chile todavía estamos a tiempo de parar el daño,  aunque el marketing de Monsanto y sus socios chilenos quiera hacer aparecer su negocio como un avance ininterrumpido y   panacea para la agricultura chilena. La inmensa mayoría de la superficie agrícola nacional  se utiliza en cultivos convencionales, orgánicos y agroecológicos. Las mentiras de Monsanto quedan en evidencia en la publicación Crop Protection South America Monthly Report.Vol. 1 Issue 03, 2012 31 de marzo de 2012, donde Chile figura con 100.000 hectáreas de cultivos transgénicos en lugar de las 31.000 hectáreas que aparecen en las estadísticas publicadas en www.sag.cl. Gonzalo Pardo, responsable del área de transgénicos del SAG, consultado al respecto, expresó:Las cifras del ISAAA no son validadas por el SAG”. El cuadro allí citado es de ISAAA-C.James la agencia global de publicidad de los transgénicos.  Clive James es el predicador mundial del negocio, que recorre el mundo predicando las maravillas de lo que gustan llamar la “segunda revolución verde”.
En América Latina y en Chile, ya son conocidos los nefastos efectos de la primera revolución verde que por la vía del uso de agroquímicos contaminó la tierra y agua y marcó el inicio de la destrucción de la economía familiar campesina a favor de las transnacionales productoras de agroquímicos y semillas híbridas.

En el marco del despertar de la conciencia y del paso a la movilización y la acción que hoy viven amplios sectores de la sociedad chilena, especialmente los jóvenes y las mujeres campesinas e indígenas, la moratoria a los transgénicos ya no es sólo una consigna. Es una exigencia que cada vez más sectores sociales enarbolan,  para defender la semilla campesina e indígena, y detener los negativos impactos en la salud, el ambiente y la sociedad toda, de los cultivos transgénicos.











viernes, marzo 23, 2012

Transgénicos: ¡A ejercer el Derecho a Saber la ubicación de los cultivos! Consejo Transparencia falló a favor de los ciudadanos

Histórico fallo de Consejo para la Transparencia confirma el fin al secreto sobre transgénicos. 


Santiago de Chile, 23 de marzo de 2012.-  María Elena Rozas, a nombre de la Alianza por una Mejor Calidad de Vida/RAP Chile, valoró hoy el fallo definitivo del Consejo de Transparencia presidido por Alejandro Ferreira,  que puso fin al secreto sobre la ubicación exacta de los cultivos transgénicos, al resolver por unanimidad ratificar el fallo emitido en 2010. El fallo –de 36 páginas, seis más que en la decisión original-  fue publicado el 21 de marzo en el portal del Consejo, y acoge el derecho a saber planteado en el recurso de amparo (Rol C59-09) interpuesto contra el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). En 2010 la mayoría de las  empresas productoras de semillas transgénicas, encabezadas por la transnacional Monsanto apelaron del fallo ante la Corte de Apelaciones, que en 2011 lo objetó en la forma ordenando al Consejo repetir el procedimiento.  Señaló María Elena Rozas: “Esta es una decisión trascendente, porque termina con el secretismo impuesto por Monsanto y sus socios chilenos, sienta jurisprudencia y alienta la participación social en el debate sobre los transgénicos. Para las empresas, entre ellas la semillera de Erik y Ena von Baer, que han sido también parte del lobby de las citadas corporaciones, fue insostenible seguir defendiendo el secreto ante los perjuicios ya evidenciados en el caso de los apicultores cuya miel se contaminó con polen de maíz y soya transgénica. Las organizaciones y comunidades podrán ejercer libremente su derecho a saber la ubicación exacta de los cultivos transgénicos de exportación, para defender sus cultivos o actividades de la contaminación, resguardar las semillas y la soberanía alimentaria.”
En enero de este año, el Consejo para la Transparencia, cumpliendo lo dispuesto por la Corte de Apelaciones, llamó a una  audiencia pública marcada por la ausencia de  los productores de transgénicos convocados a presentar nuevas pruebas. En cambio, la coordinadora de la Red de Acción en Plaguicidas Chile, María Elena Rozas y su abogado Rodrigo Mora (Pro Acceso) solicitaron mantener la decisión inicial del Consejo a favor del derecho a saber. Acompañaron a María Elena Rozas, respaldando su petición de acceso a la información, Italo Bozzi y Marcelo Rodríguez, presidentes de FEDEMIEL, y Red Nacional Apícola, respectivamente; Diego Santa Cruz, por la Corporación de Desarrollo Apícola; Mónica Rodríguez y Joge Pérez, dirigentes de los apicultores de la VI Región, y Guillermo Riveros, presidente de BioBio Orgánico.

Interés Público
La decisión del Consejo afirma en esta nueva redacción del fallo, que  el interés público de conocer esta información se ve reforzado por lo señalado en la audiencia por los apicultores respecto de que al ignorar donde se cultiva y acopia semilla transgénica, no pueden evitar que sus abejas produzcan miel a partir de dicho polen, y esto “incide en el régimen de etiquetado, presentación y publicidad de estos productos y en su precio, perjudicando a los productores nacionales de miel”,

María Elena Rozas agrega finalmente: “El fallo del Consejo de Transparencia constituye una victoria ciudadana sobre las transnacionales agroquímicas y semilleras, que es motivo de aliento para todos los sectores afectados por los cultivos transgénicos. Esta es una actividad que ofrece riesgos para la comunidad, y para la agricultora convencional y orgánica, la fruticultura, apicultura, y vitivinicultura. Además, la transparencia que hemos logrado hoy para los cultivos debe extenderse también a los alimentos transgénicos. Los consumidores  tenemos el derecho a  elegir alimentos sanos libres de transgénicos, por tanto, debemos exigir que se apruebe el proyecto de ley que establece obligatoriedad de rotular los alimentos transgénicos y que se encuentra actualmente  en  segundo trámite constitucional,  sin urgencia. Asimismo, redoblaremos nuestra campaña “Yo No Quiero Transgénicos en Chile” en pro de una moratoria a los cultivos transgénicos y a favor de una agricultura y alimentación sana y libre de plaguicidas y transgénicos.”


Alianza por una Mejor Calidad de Vida/ Red de Acción en Plaguicidas de Chile (RAPChile), integrada por:



Más antecedentes

Un precedente importante
Para la Alianza por una Mejor Calidad de Vida/RAP-Chile este fallo sienta un positivo precedente de transparencia que el gobierno debe tomar en cuenta en el proyecto enviado al Senado con el fin de extender los cultivos transgénicos al mercado interno. Este proyecto mantiene el secreto sobre esos eventuales cultivos. La Alianza  rechaza la iniciativa legal que busca la expansión de los transgénicos, por sus impactos en la biodiversidad, la soberanía alimentaria y la salud de los chilenos, especialmente de las comunidades de zonas rurales. Existen cada vez más investigaciones que asocian los transgénicos y su paquete tecnológico de plaguicidas,  con problemas crónicos como tumores, aumento de infertilidad y otros. También están gravemente afectados  los intereses de todos los productores agrícolas  convencionales y orgánicos, de los apicultores y los derechos de los consumidores. Los transgénicos resistentes a plaguicidas, van asociados a un mayor uso de agroquímicos como glifosato, lo que está comprobado ampliamente en Argentina y otros países del mundo.


Tres años de dilación
La Alianza por una Mejor Calidad de vida (RAP/Chile) interpuso el recurso de amparo por denegación de información el 4 junio de 2009, primer día de vigencia de la Ley de Transparencia. Al cabo de una acuciosa investigación, el  25 de junio de 2010 el Consejo para la Transparencia notificó su resolución a María Elena Rozas al SAG y a Monsanto, entre otras empresas que intervinieron como terceros opuestos a la entrega de información. Los descargos empresariales sumaban aproximadamente 20.000 fojas. El 17 de julio de 2010, Monsanto apeló ante la Corte de Apelaciones de Santiago contra el Consejo de Transparencia acusándolo de ilegalidad por la resolución dictada pero se desistió en noviembre de 2011. Persistieron en la apelación Anasac –propiedad de Monsanto-  y los socios menores de la transnacional: Agrícola Aken Seeds; Agrícola Green Seed; Agrícola Winter Seed; Semillas Tuniche; Mansur Agricultural Service; Generación 2000; Agrícola Puruntun; Massai AgriculturalServices; Agrícola Huenchuñir y Hueche; Semameris; Pinto y Gajardo S.A.; Semillas KWS Chile; Sociedad Agrosearch; Cis Semillas; Hytech; Semillas Limagrain; junto a Erick Von Baer, Juan Francisco Gebauer Burmester y Nilo Lizama Arias.
En estos tres años los productores de transgénicos, apoyados por un bufete importante de abogados, no sólo acudieron a la Corte de Apelaciones, sino al Tribunal Constitucional de Chile, desplegando un intenso lobby   para revertir el fallo inicial del Consejo para la Transparencia. Sin embargo la convicción, la persistencia y la unidad de las organizaciones ambientales y sociales que conforman la Alianza por una Mejor Calidad de Vida, sumados al respaldo de la campaña Yo NO Quiero Transgénicos en Chile, rindieron finalmente sus frutos.

Otros fundamentos del fallo
El Consejo se apegó a los fundamentos de su resolución inicial, porque: “…mantener en reserva la ubicación de los lugares de cultivos transgénicos, no suministrará beneficios o ventajas.... Al contrario la publicidad de la información –dentro de un tema tan relevante como el medioambiental– proveerá, en opinión de este Consejo, un mayor beneficio para la sociedad y para el debate y la opinión pública”. Cita asimismo similar jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Corte Europea (febrero de 2009). En sus conclusiones, el Consejo para la Transparencia “declara que dicha información es pública y que, habiéndose rechazado todas las causales de secreto o reserva legales invocadas en el procedimiento, se procederá a acoger el amparo en esta parte. A mayor abundamiento, debe señalarse que el conocimiento de la información requerida permite el control social del procedimiento que utiliza el SAG para la internación y liberación en nuestro país de los OVM, así como para su fiscalización, existiendo un alto beneficio al revelar dicha información. En efecto, esto permitirá que el debate público sobre los transgénicos en Chile cuente con una mayor participación social. “

Asimismo la decisión cita nuevos fundamentos legales a favor de la transparencia, derivados de la modificación de la Ley de Bases del Medio Ambiente, lo cual  tuvo lugar después del primer fallo del Consejo.  El artículo 31 incorporado por la Ley N° 20.417, de 2010, consagra el derecho de acceder a la información de carácter ambiental incluyendo en ello (letra a) los organismos genéticamente modificados; y la interacción entre los elementos del medio ambiente, como el aire, el agua, el suelo, entre otros. La letra c) del mismo artículo incorpora, además'"Los actos administrativos relativos a materias ambientales, o que afecten o puedan afectar a los elementos y factores citados en las letras a) y b)...".

La parte resolutiva de la decisión del Consejo para la Transparencia establece:
“I. Acoger el amparo interpuesto por doña María Elena Rozas Flores en contra del Servicio Agrícola y Ganadero, entendiéndose éste restringido al literal a) de su solicitud de información, por las consideraciones indicadas en esta decisión. II. Requerir al Director Nacional del Servicio Agrícola y Ganadero que: 1) Informe a doña María Elena Rozas Flores la ubicación exacta y el nombre del propietario y/o entidad responsable autorizados para cultivar y acopiar semilla transgénica de exportación como también para la experimentación científica en vegetales transgénicos, dentro de  15 días hábiles contados desde que la presente decisión se encuentre firme y ejecutoriada, bajo el apercibimiento de proceder según lo dispone el artículo 46 y siguientes de la  Ley de Transparencia.”

Daños a la apicultura
Para RAP-Chile, el fin del secretismo sobre la ubicación de los cultivos transgénicos favorecerá el ejercicio del control ciudadano sobre la posible contaminación genética ocasionada por estas empresas, con consecuencias en la biodiversidad y graves impactos de tipo económico y social en las actividades agrícolas mayoritarias del país –la agricultura convencional, la agricultura orgánica y  la apicultura. En este último rubro ya se han comprobado los daños anticipados por RAP-Chile en su solicitud al SAG y al Consejo de Transparencia. En la audiencia de enero el Consejo se interiorizó de la crítica situación de los apicultores, cuya producción se ha tornado inviable por las exigencias europeas de certificación de no contaminación por transgénicos. En esa oportunidad el dirigente apícola Diego Santa Cruz calificó como una “usurpación de territorio” y una amenaza para los  más de diez mil apicultores nacionales, la existencia de los 2.800 predios con cultivos transgénicos de exportación registrados por SAG. Sostuvo Santa Cruz que la coexistencia entre cultivos transgénicos y agricultura convencional es una falacia. El abogado Rodrigo Mora a su vez informó al CPLT que a consecuencias de las nuevas normas dictadas por la Corte Europea respecto de la miel, existen 1500 toneladas de miel de la temporada pasada que no pudieron exportarse por estar contaminadas con transgénicos.






Nota: Más antecedentes sobre el proceso llevado adelante en el  Consejo de Transparencia en los siguientes enlaces:
http://www.consejotransparencia.cl/se-entrega-fallo-definitivo-en-caso-transgenicos/consejo/2012-03-21/111929.html


Parte 1 en:
http://www.youtube.com/watch?v=QTj7Ww0u00I&feature=BFa&list=UUYkozzhBguHw8UvajfzrBQA&lf=plcp&context=C34b5b64FDOEgsToPDskKUtU3rwlv2qcjmBBctUxM3

Parte 2 en:
http://www.youtube.com/watch?v=W9fjlbvotKY&list=UUYkozzhBguHw8UvajfzrBQA&index=1&feature=plcp

Parte 3:
http://www.youtube.com/watch?v=IgXNSVRNOAw&feature=autoplay&list=UUYkozzhBguHw8UvajfzrBQA&lf=plcp&context=C34b5b64FDOEgsToPDskKUtU3rwlv2qcjmBBctUxM3&playnext=1

miércoles, noviembre 23, 2011

Monsanto retrocedió ante presión ciudadana por derecho a saber

Comunicado de Prensa RAP-Chile

Presión Ciudadana y Consejo para la Transparencia hicieron retroceder a Monsanto: deberá revelar ubicación de cultivos transgénicos

Santiago, 23 de noviembre de 2011. La transnacional agroquímica Monsanto se desistió del recurso de ilegalidad planteado contra el Consejo para la Transparencia en la causa civil N° 3496, el 16 de noviembre ante la Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones. Ahora tendrá que romper el secreto sobre la ubicación de sus cultivos transgénicos. Todo comenzó en 2009 con la demanda por derecho a saber la ubicación de los cultivos transgénicos planteada por María Elena Rozas, a nombre de la Alianza por una Mejor Calidad de Vida/RAP-Chile. El año 2010 el Consejo para la Transparencia, entonces encabezado por Raúl Urrutia había acogido favorablemente esa demanda en la decisión N° A59-09. Pero esa decisión fue bloqueada por Monsanto con la apelación judicial.

María Elena Rozas declaró: “Todo indica que Monsanto se desistió para evitar  un fallo en contra de sus pretensiones de mantener el secreto sobre la ubicación de sus cultivos contaminantes, puesto que ante los sólidos argumentos entregados a la Corte por el Consejo para la Transparencia y por RAP-Chile como tercera parte, ellos carecían de respuestas. Para RAP-Chile y para los productor@s orgánicos y convencionales, así como para l@s apicultores y vitivinicultores, este es un logro muy importante, ya que permitirá ejercer un control social sobre una actividad que se ejercía hasta ahora en la sombra.”

Monsanto, la mayor productora de maíz transgénico de exportación en Chile, con 4.167 hectáreas de estos cultivos secretos, deberá finalmente entregar su ubicación. Ahora el SAG ya no tiene excusas para continuar amparando el secretismo respecto a esta transnacional. Por  más de dos décadas, otros sectores agrícolas, tanto orgánicos como convencionales han estado en riesgo permanente de contaminación por transgénicos. Existen serias dudas que el SAG haya fiscalizado efectivamente esta actividad y no existe información oficial disponible sobre los resultados de esa fiscalización. Por el contrario, organizaciones no gubernamentales han realizado análisis que muestran contaminación de maíz convencional por el maíz transgénico. Actualmente,  la emergencia que viven los apicultores debido a la contaminación de su miel por el polen de maíz o raps transgénico de estas empresas, ilustra la gravedad de esta situación.  Hasta hoy los apicultores no pueden responsabilizar a nadie por el daño inferido.

En el marco de la Jornada Nacional por Semillas Libres y Sin Transgénicos, impulsada por la Campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile, María Elena Rozas entregó un téngase presente ante la Corte de Apelaciones para demandar que el tribunal emita con máxima urgencia el fallo que defienda la transparencia en Chile, negando las pretensiones de  Erik von Baer y otros socios menores de Monsanto que acompañaron originalmente a la transnacional agroquímica en su presentación ante ese tribunal.

Asimismo hemos hecho llegar una carta al director del SAG, Sr. Aníbal Ariztía, para que proceda de inmediato a transparentar la información sobre la ubicación de los cultivos de Monsanto. Hasta ahora la autoridad continúa protegiendo a los contaminadores y hace un planteamiento que podría describirse como “Chile según Monsanto”.  El Ministerio de Agricultura, a través de sus servicios, propone a los apicultores un engorroso y absurdo sistema. Ello obligaría  a los apicultores a entregar la ubicación de sus colmenas y los lugares hacia donde harán  la trashumancia para ser o no autorizados a realizar su actividad en esas áreas.  Es decir, se pretende subordinar a los apicultores a las transnacionales, impidiendo a este sector productivo planificar libremente su actividad. El complejo sistema de información geográfica propuesto ignora la realidad de miles de pequeños apicultores campesinos e indígenas dispersos por el país. Si esta propuesta fuera aceptada, en la práctica un puñado de productores de transgénicos tendría el acceso a toda la información disponible en función de sus propios intereses, mientras a los agricultores orgánicos y convencionales se les seguiría negando el derecho de acceso a la información pública.

Al mismo tiempo, Monsanto y las transnacionales productoras de transgénicos y plaguicidas continúan su intenso lobby para que en Chile se aprueben leyes para que no sólo haya semilleros transgénicos de exportación sino también cultivos genéticamente modificados para el mercado interno. En Estados Unidos el segundo trimestre de 2011 Monsanto invirtió US$17 millones de dólares en lobby ante el Congreso norteamericano. ¿Cuánto dinero estará destinando Monsanto para ese fin en Chile y a cuántos bolsillos estará llegando?

Estamos en alerta también ante los conflictos de interés a nivel parlamentario, ejemplificados, entre otros, por la presencia de la designada senadora Ena von Baer en el Senado, directamente ligada a la producción transgénica ya que forma parte de la empresa familiar de semillas transgénicas.  Precisamente están en trámite en el Senado las leyes de bioseguridad (transgénicos) y de privatización de la semilla, complementarias al Convenio UPOV 91 ya aprobado. Los ciudadanos no aceptamos que se nos impongan leyes altamente perjudiciales para los intereses de la mayoría, y que van a afectar el ambiente y la salud de las personas. Exigimos transparencia respecto de todas las actividades de las empresas contaminadoras y respaldamos una moratoria a los cultivos transgénicos. Nuestra opción es por alimentos sanos y seguros, libres de plaguicidas y transgénicos.
     

Red de Acción en Plaguicidas Chile  (RAP-Chile) / 6997375 (mañanas)
María Elena Rozas
Lucía Sepúlveda Fonos   09-0023729/    09-8858227