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viernes, agosto 18, 2017

Zumbido de abejas llega al Congreso chileno


Melisa Pizarro es vocera de APIValpo, la organización que nuclea a los apicultores de la región de Valparaíso.  Ovacionada por centenares de apicultores que marcharon desde la plaza Victoria hacia el Congreso, ella entregó un claro mensaje el pasado 16 de agosto al cierre: “Año tras año caen muertas las abejas. Chile es un basurero donde se vierte a destajo lo que en otros países está prohibido.  Es necesario prohibir el uso de los agrotóxicos  que matan las abejas. Que lo sepa Chile entero, queremos una ley que nos haga tener  apicultura sustentable, para que podamos trabajar.”  
 
Hace poco, Melissa vivió en carne propia el desastre, en Petorca: una fumigación aérea con plaguicidas dejó muertas de inmediato a 100 de sus colmenas de abejas y dañó a otras 200.  Ella y otras apicultoras de la región, como María Inés Carvallo y Pía Castro, dijeron “basta” a la falta de fiscalización y de regulación, y convocaron desde las bases a la histórica manifestación, replicada en Temuco por ApiNovena. En la apicultura, las mujeres son mayoría, y la organización de la marcha, la primera de este tipo, reafirmó su liderazgo en medio de la crisis que enfrenta el sector. El SAG ha negado persistentemente que en Chile sea parte del síndrome global de desaparición de las colmenas.
Con sus trajes blancos y sus ahumadores,  las y los apicultores marcharon por las calles de Valparaíso  coreando consignas como “Por las abejas y por la vida, No a los pesticidas” y pancartas alertando “En Chile matan las abejas” y “Protejan el bosque nativo”. Llegaron desde Queilén, Chiloé; de San Clemente (Maule), de Rancagua  (O’Higgins); de Santa Bárbara, Florida, y Lloicura (BioBio), de Melipilla y Paine (Metropolitana). Los locales, venían  de Limache, San Esteban, Petorca, Cabildo, Cartagena, San Antonio y otras localidades, y saludaron también las pancartas de la Red de Acción en Plaguicidas que exigían la prohibición de los neonicotinoides de Bayer y el glifosato de Monsanto.  

Tras la marcha los dirigentes fueron recibidos por el presidente del Senado, Andrés Zaldívar, quien junto a la Comisión de Agricultura de esa cámara,  se comprometió a organizar un encuentro formal con representantes de los apicultores de las diferentes regiones para conocer sus demandas.


Un objetivo común
Uno de los dirigentes, Roberto Halim, expresó a esta periodista:  “Nuestra gran pelea es contra el uso de pesticidas que matan a las abejas.  Lo importante es que todos estamos aquí con ese objetivo en común”.  Halim es secretario de la Asociación de Apicultores de Casablanca que preside Pía Castro. Su organización,   junto a ApiValparaíso y la Asociación de Apicultores de Petorca,  puso en pie de batalla a una multitud de apicultores.
Explica Halim: “Con las indicaciones sustitutivas firmadas por el gobierno, la ley que está en trámite no acoge lo fundamental, que es el fomento y la protección de las abejas y los polinizadores. Porque no están los artículos que prohibían los plaguicidas más peligrosos y no hay sanciones ni normativa para los que nos están perjudicando. Esta movilización surge por la reciente mortandad de abejas, pero también se venía gestando porque algunos de nosotros hemos estado haciendo seguimiento a los proyectos de ley por dos años y ahora sabemos lo mal que se hacen las leyes. Presentamos una propuesta que  no fue tomada en cuenta; las leyes sobre nosotros las hacen sin consultarnos. Nos invitaban a seminarios bien encima de las fechas, una vez fue dos días antes, pero nuestras intervenciones y las de los científicos no sirvieron de nada.”  
Halim hacía estas declaraciones mientras la masiva manifestación marchaba hacia el Congreso donde varios senadores  salieron del recinto para mostrar su súbita preocupación por las demandas de los apicultores. Los legisladores eran interrumpidas por apicultores que los interpelaban gritando “No a las leyes entre cuatro paredes, agricultores al poder”, o bien “Diga qué va a hacer en concreto” y “¿Por qué en Francia sí prohíben y aquí no?”

Participación de regiones

Para Roberto Halim una ley debería incluir los intereses de los diversos tipos de apicultores, incluyendo a los pequeños y a los trashumantes. Actualmente el gobierno sólo  escucha a los grandes, los exportadores. En la Comisión Nacional de Apicultura, al alero del  Ministerio de Agricultura, los empresarios de las semilleras y la agroindustria están sobrerepresentados, mientras que por los apicultores sólo está la Red Nacional Apícola. “Tiene que haber una participación de las diversas regiones, porque los problemas son diferentes”, sostiene. Por ello estima que debe haber una regulación interna para los distintos tipos de apicultores, pero también y sobre todo, debe haber un ordenamiento del uso del territorio nacional. En el tema del fomento, propone que se incorpore la capacitación, la capacidad de respuesta en emergencias y también “recursos para campaña de difusión  como las que se han hecho sobre la palta y el huevo, porque el consumo de miel de los chilenos y chilenas es muy bajo”.
El bosque en riesgo

Los apicultores tienen conciencia de la importancia del bosque nativo. Algunos de los manifestantes representaron esa inquietud. Andrea Figueroa, pequeña apicultora  de Florida, usuaria de INDAP, se vio obligada a convertirse en apicultora trashumante este año. “En mi parcela yo tenía de todo para mis abejas, pero con el incendio se quemó este verano el bosque  de boldo, arrayán y mañío que tenía y ahora tengo que trasladar mis abejas.”
Por su parte, Cristina Miranda, apicultora de Queilén, y miembro de Chiloé orgánico se mostró feliz de estar defendiendo las abejas que son su sustento. “Mis abejas están en el campo hibernando, resistiendo la nieve y también los plaguicidas porque nosotros no echamos plaguicidas a los ajos chilotes, pero muchos sí lo hacen. Este invierno ha sido duro, hubo dos nevazones, dicen los antiguos que hace 40 años era así... Nuestra miel es de calidad porque tenemos bosque nativo, pero las forestales siguen avanzando y poniendo en peligro  nuestra actividad.”.
 “Salvemos las abejas de Chile”, el lema de la marcha, quedó zumbando en el aire de un soleado agosto, cuando precisamente comienza la temporada en que aumenta el uso de plaguicidas en frutales y hortalizas.








miércoles, abril 29, 2015

RAP-Chile demanda a Bachelet prohibir el glifosato para detener la siembra de cáncer

RAP-Chile demanda a Presidenta Bachelet y SAG la prohibición inmediata del herbicida glifosato. La siembra de cáncer tiene que parar! En Chile se usa glifosato para los transgénicos (Roundup Ready), para los cultivos forestales y los convencionales. En 2013 se importaron 9.620 toneladas de herbicidas, de los cuales  la mayor parte es glifosato. Esto se usó en  las  25.040 hectáreas de maíz transgénico resistente al Roundup cultivadas en 2013 y en las 92.378 hectáreas de maíz convencional sembradas ese año, además de fumigaciones en forestales y hortalizas.


Santiago de Chile, 29 de abril de 2015/ La Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile, junto a la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas en América Latina RAP-AL y a la red global Pesticide Action Network,  demandaron al gobierno de la presidenta Michelle Bachelet y al Servicio Agrícola y Ganadero SAG  la prohibición inmediata del herbicida glifosato. La Agencia Internacional para la Investigación  del  Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recientemente reclasificó al glifosato como “probablemente cancerígeno para los humanos.” La IARC concluyó que hay suficiente evidencia de que es cancerígeno en experimentos animales.

En su carta a las autoridades, RAP-Chile urgió a la Presidenta Michelle Bachelet a mostrar su voluntad política  de marcar un giro  hacia una agricultura sustentable, sana y libre de tóxicos, como ha sido demandado por las comunidades y organizaciones campesinas, las organizaciones sociales, ambientales y de consumidores.

La siembra de cáncer en Chile
Según cifras del Boletín de Insumos de ODEPA, en los años 2014 y 2013 se importaron 8.868 toneladas de herbicidas y  9.620 toneladas de herbicidas respectivamente. De esa cifra total, sabemos que la mayor parte corresponde a herbicidas que tienen en su formulación el principio activo glifosato, que  se utiliza en cultivos transgénicos pero también ampliamente en miles de hectáreas de maíz convencional, así como en plantaciones forestales, hortalizas y frutales. En Chile en la temporada 2012/2013 se cultivaron un total de 27.776 hectáreas de cultivos transgénicos resistentes al glifosato, un 83% de las cuales corresponden a semilla de maíz transgénico. El año 2013, en las regiones comprendidas entre Coquimbo y Los Lagos, se cultivaron en Chile 92.378 hectáreas de maíz convencional según cifras entregadas por ODEPA. Ese mismo año hubo 25.040 hectáreas de maíz transgénico resistente al Roundup.

“El herbicida de Monsanto, el glifosato, es peligroso para la salud de niños y adultos residentes en comunidades rurales de la Argentina”, confirmó Javier Souza, director de Pesticide Action Network  International. “Miles de personas sufren enfermedades y malestar debido al uso del glifosato, y en algunas comunidades de la Argentina  afectadas por las pulverizaciones, la tasa de personas con cáncer, es dos o cuatro veces más alta que la media normal del país.”
En Argentina se estima que unas 24 millones de hectáreas se cultivan con vegetales transgénicos, especialmente la soja,  resistente al glifosato. Allí, en 2014, cerca de trescientos millones de litros de glifosato fueron aplicados sobre el cultivo de soja y otros cultivos como hortalizas, tabaco, arboles exóticos, etc. 

Monsanto es el creador tanto del herbicida cuyo nombre comercial es RoundUp (que contiene el ingrediente activo glifosato) como de las semillas de soya, maíz y algodón transgénicos, que han sido manipuladas genéticamente en laboratorio para hacerlas resistentes al glifosato.
Este herbicida se ha convertido en el plaguicida más utilizado en el mundo, entregando billones de dólares en ganancias a esta transnacional biotecnológica. En Estados Unidos, alrededor del 94% de la soja, 89% del maíz y el 91% del algodón plantado son genéticamente modificados  para resistir al glifosato. El Roundup actualmente es fabricado también por otros productores de venenos químicos en China y otros países.

“Glifosato y otros herbicidas también han sido asociados a la resistencia a antibióticos”, dijo Judy Hatcher, vice- directora de PAN Internacional. “La combinación de probable cancerígeno y resistencia a antibióticos de los plaguicidas estrella de Monsanto, constituyen un fuertísimo llamado de atención para la comunidad global. Como un tema de mayor prioridad, los  políticos deberían mantener fuera del mercado la próxima ola de semillas transgénicas resistentes al glifosato y otras sustancias  químicas antiguas y peligrosas”, agregó.

Investigadores de Nueva Zelanda hallaron que formulaciones de herbicidas que contienen glifosato, 2,4-D y dicamba,  pueden desarrollar una resistencia a antibióticos en  bacterias que causan enfermedades, tales como E.coli y Salmonella.

A nivel global Pesticide Action Network (PAN) ha marcado un compás de espera de los próximos 60 días para que los gobiernos adopten las medidas de prohibición del glifosato y  aborden las preocupaciones señaladas en los estudios recientes.

RAP-Chile reiteró asimismo su llamado al gobierno de detener la comercialización de los plaguicidas altamente peligrosos y los neonicotinoides que matan a las abejas. Demandó en cambio políticas de promoción de la agroecología y la agricultura orgánica, que protejan a los trabajadores, consumidores y el medioambiente, y que ofrezcan una vida digna a los agricultores.

Contactos:
María Elena Rozas, coordinadora nacional RAP-Chile

lunes, marzo 23, 2015

RAP-AL llama a prohibir glifosato en América Latina sin más trámite



Informe IARC/OMS marzo 2015

¡Por un mundo sin plaguicidas y favoreciendo las producciones agroecológicas!

El glifosato es considerado como posible cancerígeno, no lleguemos tarde a tomar las decisiones 

Es histórica la lucha llevada a cabo por miembros de las comunidades afectadas por las pulverizaciones con glifosato, así como las evidencias que se fueron aportando desde las investigaciones en laboratorio o los monitoreos epidemiológicos comunitarios en las cuales se mostraba la relación existente entre la exposición a glifosato y el desarrollo de diferentes tipos de cánceres, la aparición de enfermedades relacionadas con la disrupción endocrina y otros problemas vinculados con el aparato respiratorio.

Ahora, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), integrante de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró que  los plaguicidas Glifosato (nombre comercial Roundup),  Diazinon y  Malation son de  Probable efecto carcinógeno (grupo 2A) en humanos, mientras que otros dos,  Parathion y tetraclorvinfos  son de Posible efecto carcinógeno  (grupo 2B). La agencia ha publicado un informe con las evaluaciones finales en la revista The Lancet Oncology en el que se detallan los hallazgos producto de las investigaciones realizadas.

El herbicida glifosato es el plaguicida de mayor venta en muchos países de América Latina. Las investigaciones que hemos realizado en Argentina, donde glifosato es el herbicida más vendido, detectan su utilización en las producciones de cereales y oleaginosas, nogales, manzanas, tabaco, hortalizas, naranjas, yerba mate, cultivo de pinos y eucaliptos. También se utiliza en ámbitos urbanos a fin de controlar hierbas en vías férreas, banquinas, zanjas, terrenos baldíos y en las mismas veredas de zonas densamente pobladas. Asimismo hemos documentado como se incrementó el uso de glifosato en relación a la expansión de la superficie agrícola con soya transgénica y a la aparición de resistencias a este herbicida entre las plantas silvestres.  Se verifica una elevación de las dosis junto a una mayor frecuencia en la aplicación.
Lamentablemente el herbicida glifosato se ha transformado en un químico de amplio uso por parte de los agricultores como de habitantes de zonas urbanas siendo comercializado al público en general, en químicas, comercios de agrotóxicos hasta en supermercados y negocios de venta de alimentos para mascotas, sin mediar ningún tipo de restricción.
Es bien documentada la utilización de glifosato en las campañas para eliminar los cultivos de uso ilícito y de cómo esto afectó a las comunidades de Ecuador y Colombia, ya en su salud socio ambiental como en la soberanía alimentaria.

Desde RAPAL apoyamos el cambio en la categorización respecto a la probabilidad del glifosato de producir cáncer, pero manifestamos la necesidad de actuar con más premura; en muchos casos la búsqueda de mayores evidencias puede implicar un retraso en la toma de medidas urgentes. Por ello abogamos la aplicación del principio de precaución en la prohibición de productos químicos relacionados con la salud humana aunque no tengamos suficientes certezas.
La certeza puede llegar demasiado tarde para las personas expuestas directamente o indirectamente al glifosato, como a otros plaguicidas, porque ya han desarrollado enfermedades que comprometen la posibilidad de desarrollar una vida plena.   
  
Asimismo llamamos a los miembros de los Ministerios de Agricultura, Salud y Ambiente de América Latina, así como a todos los tomadores de decisión a fin de encarar las medidas pertinentes que protejan la salud humana y lleven a la prohibición del uso del herbicida glifosato en la región y todo el mundo.
Cordialmente
Javier Souza Casadinho, Coordinador regional RAP-AL (Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas en América Latina)
Contacto en Chile: María Elena Rozas, Coordinadora Nacional RAP-Chile, cel 98858227
 

viernes, noviembre 07, 2014

SAG deja las abejas a merced de plaguicidas peligrosos



Red de Acción en Plaguicidas Chile
www.rap-al.org
6 de noviembre 2014


Ante nuevos episodios de mortandad de abejas por aplicaciones de plaguicidas altamente peligrosos, la Red de Acción en Plaguicidas Chile / Alianza por una Mejor Calidad de Vida reitera su demanda de  inmediata prohibición de los tres insecticidas neonicotinoides, el  imidacloprid (Gaucho), clotianidina (Poncho), thiametoxam (Cruizer), de Syngenta y  fipronil (Regent, de Bayer/Basf) de la familia de los fenil-pirazoles, cuyo uso ya está prohibido en la Unión Europea, y de otros plaguicidas tóxicos para las abejas como el Sevin.  La petición de prohibición de los neonicotinoides (formulada en carta al SAG del 30 de agosto de 2013)  y de los plaguicidas  altamente peligrosos,  no han sido acogidas por lo cual   ahora la reiteramos con urgencia al gobierno de la Presidenta Bachelet.
Comienza la etapa de floración de los frutales, clave para las abejas y se repite este año -ahora en la región del Maule, antes en la del BioBio- el ciclo de mortandad de la Apis Melífera. Sin embargo el gobierno y  SAG continúan haciendo oídos sordos a la situación, sin adoptar medidas de prohibición de los plaguicidas dañinos para las abejas, solicitadas en marzo y agosto de 2013 por RAP-AL Chile y apoyadas ( en su oportunidad) , entre otros por la Red Nacional Apícola RAN y FEDEMIEL, ANAMURI y OLCA. En Chile se hace cada vez más notorio el Síndrome del Despoblamiento de las Colmenas (CCD) que amenaza la continuidad de las tareas de polinización, claves para la producción de frutas, la sobrevida misma de las abejas y el sustento de más de diez mil pequeños y medianos apicultores.
La aplicación de SEVIN, un insecticida cuyo principio activo es carbaryl, del grupo clasificado por la OMS como 1a (altamente peligroso), no permitido en la Unión Europea  pero sí en Chile, es responsable de un nuevo caso de mortandad, esta vez de 30.000 abejas, que tuvo lugar en una fecha comprendida entre el 15 y el 20 de octubre. Se sabe que este insecticida producido por Bayer y vendido en Chile por ANASAC es mortal para las abejas.
La mortandad en videos
El nuevo  afectado es  el apicultor Claudio López, del sector del cerro de Buena Paz, comuna de Molina, región del Maule, aunque muchos otros casos no se hacen públicos. El es polinizador en huertos frutales. Su vecino –no identificado por el denunciante salvo por su apellido, Larraín – dueño de huertos de manzanas de exportación, hizo un raleo de sus árboles con SEVIN siete días después del inicio de la floración, justo a la hora del calor  cuando las abejas salen a pecorear. Poco después se produjo la mortandad de todas las abejas que habían salido  de la colmena a buscar sustento. El apicultor no recibió ningún aviso previo sobre la aplicación. El inspector del SAG de Curicó que visitó el lugar ante la denuncia, sostuvo que se trataba de un insecticida cuyo uso es legal, y no tomó muestras de las abejas muertas. Los hechos están registrados en  un video subido por el apicultor afectado. Pocos días después, otro apicultor, identificado como JHPmiel subió a internet “Polinización en Chile. Muerte de abejas de 17 minutos ilustrando en vivo  los efectos de las aplicaciones con fungicidas en huertos de arándanos y manzanos, mostrando abejas muertas o intoxicadas y señalando que no existen buenas prácticas agrícolas en el manejo de huertos de la región de OHiggins pese a los compromisos asumidos por los productores y exportadores de frutas. JHPmiel afirma en su video que los apicultores dejarán de polinizar si no cesan estas malas prácticas de manejo de los huertos frutícolas.
Sevin es un insecticida, de amplio espectro de acción, con residuos persistentes, que actúa por contacto e ingestión. Es  un veneno agudo para las abejas, y destruye las colonias de las mismas que se alimentan en zonas donde este plaguicida haya sido aplicado. Explica el apicultor López: “Cuando el Sevin  mata a las abejas recolectoras…es como si en una casa los niños se quedaran sin papá y mamá, que son los proveedores, sin ellos los pequeños se morirían de hambre. Las abejas de día salen a buscar el alimento. Si no llegan con él a la colmena, no hay forma de alimentar las crías. Es el ciclo que se cumple.”
Instrucciones de uso
Según las instrucciones de uso, Sevin XLR Plus 480 SC es utilizado para el control de plagas en diversos cultivos y como raleador químico en manzanos. El período de carencia (persistencia del efecto tóxico en este caso en la flor) señalado en la etiqueta es de 70 días, y el de reingreso de personas,  es de 12 horas tras la aplicación. La etiqueta no establece tiempo de reingreso para animales porque su uso es en huertos, sin embargo nada dice respecto de las abejas. En rigor, SAG legalmente debe responder sólo de la sanidad de  animales y plantas, pero como señala la Red Nacional Apícola, los insectos están en tierra de nadie, no son objeto de la atención de esta ni ninguna otra  entidad.
Mortandades similares o más graves  se produjeron el año pasado afectando a otros pequeños apicultores. El apicultor López explica: “Es así como quiebran los apicultores porque no todos pueden alimentar a las crías cuando se quedan sin suministro de polen por la mortandad de las abejas pecoreadoras”. Hasta el año 2013, la versión oficial de SAG era que en Chile no había incidentes que mostraran que en el país también se vivía el síndrome del despoblamiento global de las abejas.
Prontuario del carbaryl
Este insecticida es un compuesto químico perteneciente a la familia de los carbamatos. La marca Sevin es de Bayer (que también produce los neonicotinoides)  pero originalmente carbaryl fue registrado por Union Carbide, la industria responsable de uno de los mayores desastres químicos en Bhopal, India, con miles de muertos. El carbaryl es un inhibidor de la colinesterasa, tóxico para los humanos y las abejas, disruptor de la función hormonal y del sistema inmune. Los ingredientes inertes del carbaryl pueden causar daño genético.
Ha sido clasificado como un potencial carcinógeno para los seres humanos por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos,  (EPA.) Además de matar abejas y varios insectos beneficiosos, es tóxico para diversas especies de crustáceos.
Desidia de autoridades
Resulta extremadamente curioso que en las normas sobre profesionalización de la polinización que estudia actualmente el INIA y la Universidad Católica junto al Instituto de Normalización (con fondos de INNOVA CORFO),  no se incluya como tema relevante la prohibición del uso de plaguicidas altamente peligrosos en los cultivos frutales. Estas normas estarían siendo discutidas con FedeFruta y el Centro Nacional Apícola, junto a  otras organizaciones de apicultores, fruticultores, Estado, científicos, y consumidores, aunque RAP-Chile no ha sido considerado en esas consultas. El Acuerdo de Producción Limpia APL  del que formaron parte Fedefruta y el Centro Nacional Apícola se discutió en 2012. En la oportunidad, Eduardo Aylwin,   representante de ACHIPIA, la Agencia Chilena de Inocuidad Alimentaria, se opuso a que se incorporara el tema de los plaguicidas tóxicos para las abejas y señaló que  los neonicotinoides contaban con amplios registros en la Unión Europea, lo cual a esas alturas ya no era así pues se había anunciado la prohibición y varios países ya no tenían registrado el imidacloprid. Este profesional sigue a cargo del tema plaguicidas en ACHIPIA. En las discusiones actuales,  se destacan hasta ahora otros factores de menor importancia, pero al igual que SAG, estas instituciones público-privadas  continúan omitiendo el dramático costo de la polinización: sucesivas muertes de las colmenas. Fancy Rojas, directora de CEAPIMAYOR (citada en un reportaje de Red Agrícola) señala como valor referencial internacional el siguiente factor de polinización para pomáceas: de cada 10 manzanas, 8 prosperan debido a la intervención de un insecto.
Por estas razones, RAP-Chile sostiene que si existe interés real por contar con una buena producción frutal, es insensato basar este negocio en la destrucción de las abejas y considerar aquello sólo como una externalidad equivalente  al  costo de remplazo de colmenas y de una  eventual alza en el precio de la polinización a pagar a los apicultores.
Tal como se señaló en la sesión especial que tuvo lugar en julio de 2014 en la Cámara de Diputados, se observa en general una descoordinación del Estado con respecto lo que está ocurriendo con las abejas, sin que exista una autoridad responsable de enfrentar el CCD en Chile. No hay voluntad política del gobierno de la presidenta Bachelet para encarar este problema, que se arrastra desde su primer mandato.  Patricia Estay, entomóloga del INIA declaró en la Cámara que entre las causas del CCD en Chile están la afectación por insecticidas, fungicidas y herbicidas. Sostuvo entonces: “Las abejas se utilizan fundamentalmente en la zona central para dar servicio de polinización y lo que ocurre es que en el campo se están aplicando insecticidas y fungicidas, y estos, especialmente los del tipo neurotóxico, están afectando la capacidad de orientación de las abejas, por lo que tienen dificultades para reconocer sus colmenas y sus reinas y ello produce éxodo de las poblaciones y muerte”, detalló, recordando que por ello se han prohibido ciertos insecticidas en Europa.
Nuevos estudios concluyentes
A los estudios ya conocidos desarrollados en Inglaterra y con los cuales se fundamentó la prohibición de la Unión Europea dictada en julio de 2013 del uso de los neonicotinoides, hay que sumar ahora las conclusiones de una investigación  reciente realizada en Harvard que confirma la relación entre muerte de colmenas y uso de este tipo de insecticidas. El estudio (Sub-lethal exposure to neonicotinoids impaired honey bees
winterization before proceeding to colony collapse disorder) de Chensheng Lu, Kenneth M. Warchol y Richard A. Callahan del Departamento de Salud Ambiental  de la Escuela de Salud Pública de Harvard,   del Centro Landmark de Boston, Estados Unidos y la Asociación de Apicultores de Worcester,  publicado en el Bulletin of  Insectology,  cita al imidacloprid y la clotianidina como muy probablemente “responsables de desencadenar el CCD en las colmenas”, según explica el investigador Chenseng Lu.
RAP-Chile ha entregado a SAG toda la información técnica relativa a las medidas adoptadas en 2013 en la Unión Europea, a la que ahora agregamos el nuevo estudio de Harvard, esperando que  el gobierno de Michelle Bachelet  proceda a adoptar finalmente medidas de prohibición de los plaguicidas peligrosos para las abejas, impidiendo que la mortandad de las polinizadoras  se masifique en todas las zonas frutícolas de Chile.
Otros episodios
En otras oportunidades hemos informado sobre mortandad de abejas en Quillón y Liucura (región del Biobio) y en Loncoche (Araucanía), relacionado con fumigaciones en plantaciones forestales y huertos. Otra causa mencionada son los cultivos transgénicos y alimentos  derivados.  En alimentos como la fructuosa y las pastillas vitaminizadoras, suministrados a las abejas y recomendadas oficialmente,  hay  maíz transgénico Bt que envenena a las abejas. En la zona del BioBio, además, hay cultivos de maíz transgénico insecticida, y raps transgénico.
 En la reunión con los funcionarios públicos del sector agrícola, los apicultores del Biobio ya habían manifestado  su preocupación por el uso de neonicotinoides en las uvas para atacar el trips de California y el chanchito blanco, y por el uso de carbaryl en cerezos.
En la mortandad de abejas que tuvo lugar en Loncoche, la denuncia la realizó Apinovena, asociándola a fumigaciones  de frutales “con fungicidas autorizados” en un predio vecino.
Nuestras demandas cuentan con el respaldo de 43 organizaciones campesinas y socio-ambientales, apicultores, consumidores y profesionales del agro y la salud  de las regiones comprendidas entre  Arica yAysén que analizaron este problema en un taller realizado por RAP-Chile en agosto pasado, sobre Agroecología, Comunidades y Políticas Públicas.
Contactos:
M. Elena Rozas celular 09 885 8227
Lucía Sepúlveda fono 22-6997375