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viernes, junio 09, 2017

Forestales, gobierno y universidades abordan negocio de árboles transgénicos

Funa a Tecno-Ciencia reunida en Concepción

       

Por Lucía Sepúlveda
(Campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile/ Red de Acción en Plaguicidas Chile)

Legitimar  las plantaciones de árboles transgénicos en Chile como respuesta al cambio climático,  parece el objetivo de la alianza vigente en la región del BioBio entre el Estado y las forestales, a la que también concurren universidades, dada su dependencia de los privados para investigar, por no contar con recursos propios.  Así, el gobierno regional del BioBio auspició el evento internacional  IUFRO 2017 de investigación sobre árboles transgénicos (4 al 9 de junio),  en conjunto con la Universidad de Concepción y la Universidad de Talca.  Patrocinadores son la Forestal Arauco, depredadora del territorio de esa región, Futura Gene, execrada a nivel socio-ambiental como responsable de plantaciones de transgénicos y monocultivos en Sao Paulo (Suzano); Gondwana Genomics (de Australia, experta en mejoramiento  vía marcadores genéticos), ArborGen (Estados Unidos, Brasil, eucaliptus transgénicos) y FONDECYT (fondo público chileno de investigación).
A nivel nacional el gobierno de Bachelet se empeña en seguir promoviendo nuevos tratados de libre comercio y servicios que piden “armonizar” legislaciones, omiten cualquier alusión al riesgo inherente y no consideran el principio de precaución al mencionar aspectos medioambientales. El Tratado Transpacífico y aquel que lo suceda en futuro, con o sin Estados Unidos,  incluirá capítulos sobre la propiedad intelectual como cláusula de garantía para los transgénicos, puesto que obligan a los firmantes a establecer convenios, leyes y normas que los autoricen, so pena de ser consideradas  normas que son  obstáculos al libre comercio.
Riesgos ocultos
Los riesgos de los árboles transgénicos fueron señalados a nivel latinoamericano en la Declaración de Asunción (http://globaljusticeecology.org/asuncion-declaration-resounding-global-no-ge-trees/) , poco después que en 2015 Brasil dio luz verde a los eucaliptus transgénicos. Las organizaciones allí reunidas, entre ellas Global Justice Ecology Project, Coalición Mundial por los Bosques y Viento Sur, de Chile, recordaron algo obvio: los árboles pueden vivir durante siglos y han evolucionado para difundir sus semillas y el polen a grandes distancias. Por ello  la contaminación genética de los bosques nativos por  los árboles transgénicos, está prácticamente garantizada, con impactos impredecibles en los  ecosistemas. La intensidad  del daño dependerá de factores que ahora se sabe no son controlables, dado que las secuencias de genes insertadas o editadas  no son exactas. Dan como resultado mutaciones y cambios impredecibles y/o muchas veces no esperados, en el genoma del árbol transgénico.

Por otra parte, continúa la citada declaración,  las comunidades de las regiones afectadas, verán amenazada su soberanía. Científicos brasileños han estudiado que el eucaliptus consume más agua durante los primeros años de crecimiento y la cosecha de la planta transgénica se haría dentro de cinco años y no a partir de siete como ahora. Ello implicará más sequía, con alto riesgo para las huertas, plantas medicinales y cultivos de subsistencia en los nuevos territorios de la expansión transgénica. Los árboles a los que se incorporó genes Bt (bacilum thuringensis) para prevenir una plaga determinada, producirán cada día ese insecticida, afectando a abejas y otros insectos benéficos, dañando gravemente la apicultura. Hay estudios que demuestran eso ocurre en los cultivos de maíz Bt. Aquellos árboles “tolerantes” al Roundup de Monsanto (nombre comercial del herbicida de Monsanto)  destruirán en su entorno toda la avifauna y las flores y hierbas medicinales, puesto que morirán por la constante fumigación aérea de los monocultivos. 
Enfermedades como cáncer y malformaciones congénitas se extenderán en las familias de los y las trabajadores y habitantes de áreas cercanas, ya que el glifosato  es considerado posible cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud. Por esto último, el uso y venta del herbicida de Monsanto en Bélgica, Francia, e Italia, se está restringiendo este año a nivel doméstico y se  prohíbe en áreas públicas como parques, caminos y jardines.
En Brasil
Diversos científicos y académicos brasileños opuestos a la introducción de la variedad transgénica de eucaliptus, alertaron acerca de que habrá mayor consumo de agua en el período de crecimiento, lo que puede alterar el equilibrio hídrico del ecosistema de la región donde se localicen los cultivos. Según denuncian, este árbol, que normalmente  consume 30 litros de agua por día  provoca sequía en el norte de Espiritu Santo y el sur de Bahía. En Brasil las mujeres campesinas han liderado la resistencia a los árboles transgénicos. En 2015, A pocas horas del Día Internacional de la mujer, ellas se movilizaron (https://youtu.be/M7K-xJyvek8) para destruir un vivero de eucaliptus transgénicos de la empresa biotecnológica Suzano-FuturaGene, en la comuna de Itapetininga, del estado de Sao Paulo.
 IUFRO= Tecno-ciencia
 No hay peor sordo que el que no quiere oír. El Estado de Chile no escuchó el crepitar de pinos y eucaliptus ardiendo este verano y arrasando también a  localidades sin agua, dependientes de camiones aljibe, debido a los insaciables monocultivos.  Las autoridades   sólo   oyen  la voz de Arauco y Mininco, formulando sus demandas tras los escritorios de científicos. Los investigadores sumidos en proyectos  que operan bajo la modalidad de fondos “público-privados”,  trabajan  con millonario financiamiento público para  aumentar las ganancias de las empresas forestales, a costa del medio ambiente y la salud de las personas, quizás sin saberlo o tomar conciencia de ello.  El destacado investigador argentino Andrés Carrasco (UBA/CONYCIT), ya fallecido, denominaba este fenómeno  como    “tecnociencia”, una ciencia orientada a obtener resultados y productos funcionales a las necesidades de la industria, de espaldas a las necesidades de las grandes mayorías.
Secreto y engaño por nuevas técnicas
En Chile hoy no existe fiscalización alguna  a la experimentación sobre árboles transgénicos, por ejemplo del proyecto Genómica de Resistencia a Fusarium Circinatum en Pinus Radiata, del consorcio Genómica Forestal en la Región del BioBio. Así lo reconoció el  Servicio Agrícola y Ganadero SAG en respuesta a una detallada consulta formulada por transparencia en 2014 por OLCA , organización miembro de la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile y la Coalición Mundial por los Bosques. Desde entonces diversas líneas de investigación en árboles transgénicos han avanzado en el más completo secreto. La estrategia de científicos y empresarios para eludir el rechazo ciudadano y evitar entramparse en leyes de “bioseguridad” que en Chile nunca han podido avanzar, se apoya en el uso de nuevas formas de manipulación de genes. Estas técnicas aun no están reguladas. Entre ellas están la Tecnología de Nucleasas de Dedos de Zinc (ZFN-1/2/3), la Mutagénesis Dirigida por Oligonucleótidos (ODM), la Cisgénesis/Intragénesis, la Metilación de ADN dependiente de ARN (RdDM); el Injerto (sobre un patrón modificado genéticamente);  el Mejoramiento Inverso (RB); y/o la  Agro-infiltración (tanto Agro-infiltración "sensu stricto" como Agroinoculación. La Unión Europea – reticente a los cultivos transgénicos, excluidos de la mayor parte de su territorio - está en la actualidad analizando estas metodologías para adoptar las medidas regulatorias que considere relevantes.  Los  riesgos de estas técnicas son de la misma naturaleza que los surgidos al insertar genes foráneos, puesto que, por ejemplo, “cortar y pegar” segmentos de ADN  para suprimir una función, altera la cadena  y el resto de complejas funciones, muchas de ellas totalmente desconocidas, generando reacciones impredecibles y efectos no objetivo.
Funa al Centro de Biotecnología UDEC
El secretismo vigente en proyectos relativos a árboles transgénicos en  Chile, ya sean tolerantes a herbicidas o al estrés del frío o a la sequía, impide saber cuál o cuáles de estas técnicas son las que están usando los investigadores chilenos.  El Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción, “funado” en una manifestación estudiantil el miércoles pasado, en repudio por su rol en estos proyectos que permitirán expandir los monocultivos ahora con transgénicos,   negó las acusaciones de la manifestación convocada por la Federación de Estudiantes de su universidad y de la Red de Defensa de Territorios, sin aportar ninguna información relevante sobre las investigaciones  que desarrolla.
En tiempos de campaña electoral, es tiempo de presionar a favor de una legislación que avale sus resultados – que serán presentados como no transgénicos y simple “mejoramiento” - permitiendo  a la industria expandir los monocultivos, ahora con eucaliptus y/o pinos transgénicos,  productores de menos lignina (para obtener más pulpa o biomasa) o que se puedan plantar en lugares más fríos y sean resistentes a las enfermedades.
Ya conocemos los efectos depredadores de los monocultivos. Si estos son transgénicos, el listado de daños sólo puede empeorar. Con cero posibilidad de fiscalización y nula evaluación previa de riesgo, lo único que cabe plantear es la moratoria a esta tecnología en Chile sobre la base del principio de precaución, y también hacerlo a nivel global, a través de mecanismos del Convenio de Biodiversidad de Naciones Unidas. El destacado genetista canadiense David Suzuki, ex académico de la Universidad de British Columbia, y uno de los primeros científicos en alertar sobre los riesgos de la transgenia, sostiene: "La prisa por aplicar las ideas de la ingeniería genética es absolutamente peligrosa, porque no tenemos idea de cuál será el impacto a largo plazo de esas manipulaciones”.  Es muy probable que los alumnos y académicos del Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción no conozcan  a este genetista, galardonado con el premio Right Livelihood Award (el Nöbel alternativo) en 2009. Y no lo mencionará tampoco la expositora de IUFRO Sally Aitken, una de las expositoras del evento científico, quien sin embargo viene de la Universidad de British Columbia,  en la que el reputado académico enseñó hasta la pasada década. 


lunes, enero 04, 2016

Por twitter diputado Fuad Chahin anuncia que votará contra el TPP

Diputado Fuad Chahin votará contra el TPPi

El anuncio es la respuesta a una interpelación hecha por organizaciones sociales, ambientales e indígenas de la Araucanía en carta fechada el pasado 31 de diciembre, en la que dieron un plazo de 10 días a todos los parlamentarios de su regiónpara definirse en este tema.

Nos alegra la decisión del diputado, a quien saludamos con entusiasmo y felicitamos a quienes siguieron el camino de hacer ver a diputados y senadores que su deber es representar al pueblo y no a las transnacionales.

jueves, septiembre 04, 2014

La respuesta campesina e indígena a la nueva “Ley Monsanto” de Bachelet y ministro Furche


Por Lucía Sepúlveda Ruiz

Un representativo grupo de comunidades campesinas e indígenas y de profesionales del agro y la salud se reunió en Santiago el pasado 7 de agosto en el taller “Comunidades, Agroecología y Políticas Públicas”. “Necesitamos políticas públicas generadas desde las bases campesinas,  mediante consultas vinculantes, para poder avanzar en la agroecología y la agricultura orgánica” señala la conclusión general de  los miembros de 43 organizaciones venidos de Arica a Coyhaique. Las comunidades exigen que el Estado dé prioridad a la relación con los pequeños productores y oriente su esfuerzo hacia  las economías locales, vez de seguir apoyando el uso de insumos altamente contaminantes y  los agronegocios orientados a la exportación.  Asumen que una  Asamblea Constituyente aseguraría estos cambios, pues se requiere instalar en una nueva Constitución el concepto de soberanía alimentaria: el derecho a decidir qué producimos y cómo, de acuerdo a nuestra cultura y necesidades.
En dirección opuesta a estos planteamientos, el ministro de agricultura,  Carlos Furche acaba de anunciar el relanzamiento de la Ley de Obtentores (“Ley Monsanto”), y el inicio de una ronda de reuniones en  las que “informará”  acerca de los cambios al proyecto de ley. 
Ley de protección de la semilla campesina
Las comunidades campesinas, reunidas en el Hogar del Maestro, ahora coordinadas en red y apoyadas por organizaciones sociales y ambientales,  rechazan cualquier nueva Ley de Obtentores porque el objetivo de esa ley, es promulgar el nocivo Convenio UPOV 91, nefasto para la agricultura familiar campesina.  Proponen en cambio  que el Estado legisle a favor de la producción y venta de semillas nativas/tradicionales que ellos y ellas usan, y poner fin a  la imposición por las entidades del agro (INDAP vía Prodesal y PDTI),  de paquetes tecnológicos  con agrotóxicos y semillas híbridas (“mejoradas” de alto precio), registradas por los obtentores. La visión de los asistentes es que las leyes y normativas actuales están hechas para desalentar la producción y venta de alimentos sanos. El sistema de compras públicas excluye a los productores orgánicos y agroecológicos y para vender se exigen  resoluciones sanitarias inadecuadas a la realidad local, y  costosas certificaciones obligatorias.
Así lo expresaron en la jornada con mucha fuerza, entre otros, organizaciones campesinas y/o locales como la Comunidad de Agricultores de Aguas del Canal Azapa (Arica); la Asamblea por el Agua de Guasco Alto; el grupo Juvenil Paz y Progreso (Melipilla), la Asociación de Mujeres La Esperanza; y la Federación Campesina El Carmen (de Ñuble); la  Red de Turismo mapuche de Likanray, el colectivo MapuExpress  y la Red de Semillas Libres del Wallmapu. Cuidadores y cuidadoras de semillas locales del norte, centro y sur del país, que rescatan variedades de tomates, paltas, arvejas, uvas,  ilustraban “en vivo” la importancia de la hoy escasa semilla, para el ciclo de la vida y para la producción campesina.
Ley de Prohibición de plaguicidas
La asamblea plenaria concordó además que se requiere una ley que prohíba los plaguicidas altamente  peligrosos y los insecticidas neonicotinoides,  responsables de la muerte de abejas, aspecto al que contribuyó especialmente  la Red Nacional Apícola, partícipe del encuentro. El taller se había iniciado con exposiciones y debate sobre políticas públicas preventivas en salud y los negativos impactos de los agrotóxicos en el ambiente y la salud de los seres humanos, a cargo de  la doctora Clelia Vallebuona del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud y de María Elena Rozas, de RAP-Chile.  También se abordaron los peligros representados por la “Ley Monsanto” y la posible expansión de los cultivos transgénicos al mercado interno.
Ley de Moratoria a los transgénicos
En las conclusiones se sostuvo que es imperativo que el Congreso apruebe una ley de moratoria a los cultivos transgénicos y a los semilleros de exportación, y  lograr que los alimentos procesados fabricados con transgénicos sean etiquetados.  
Este tema estuvo en el centro de la preocupación de las asociaciones y redes de agricultores orgánicos presentes, entre ellas BioBio orgánico, una de las organizaciones fundadoras de la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile. En el taller participaron también asociaciones de las regiones de Valparaíso, Los Ríos y Los Lagos, así como Chiloé Orgánico, la Asociación de Productores Orgánicos de Paillaco, y Tierra Viva, pionera del movimiento orgánico en Chile.
Dirigentas nacionales de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI) expusieron y contribuyeron sustantivamente a esta discusión en defensa de la semilla, en la que hubo también lideresas de Curicó, Vichuquén, Quellón, Puerto Montt, y Coyhaique.
Se contó además con la visión entregada por miembros de capítulos chilenos de organizaciones internacionales como la  Red de Semillas Libres, que se está extendiendo en diversas regiones de Chile, abarcando a jóvenes rurales y urbanos;  Slow Food; RAP-AL, CLOC/Vía Campesina, Pacto Mundial Consciente, y el movimiento de la Permacultura.
Ciencia con ética
La doctora Liliana Zúñiga, de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Norte (Coquimbo), integrante del movimiento “Más Ciencia para Chile”, resumió dos de sus importantes investigaciones sobre impactos de los plaguicidas, y sobre biomonitorización en la región de Coquimbo, dejando en claro que “aún hay científicos con ética que deseamos hacer ciencia que ayude a las comunidades”.
Por su parte los asistentes se comprometieron a impulsar y promover las ferias itinerantes y estacionales, la certificación autónoma y participativa;  la recuperación y extensión de  prácticas tradicionales como el intercambio de semillas, el trueque, y la cocina típica. Comprometieron su apoyo a estos esfuerzos, organizaciones allí presentes como  la Asociación de Consumidores y Usuarios del Sur (CAS de Temuco), Valdivia (ACOVAL) y Osorno (COS); Alma-Zen, de venta directa de pequeños productores/consumidor (Concepción); la Cooperativa Verde de productores y consumidores (Región Metropolitana) y la Asociación de Ferias Libres ASOF,  representando a este sector de la cadena alimentaria.
Eliminar las plantaciones forestales
Otra demanda de las comunidades es la eliminación de las plantaciones forestales a gran escala, que contaminan y usurpan el agua y los territorios, impidiéndoles realizar su vocación agrícola y forzando la emigración a la ciudad.
En el taller, se recogió también el aporte de Redes socio-ambientales como la  Red de Acción por los Derechos Ambientales RADA (Araucanía); la Red de Soberanía Alimentaria y el Centro de Iniciativas Holísticas (CIHOL), ambos de la región de O´Higgins;  la Coordinadora de Economías Locales Campesinas (COELCA de Puerto Montt), el Colectivo Resiliencia (Región de Valparaíso), la Cosecha (Región de O´Higgins), y la Ecoagrupación Huelquén.
Organizaciones ambientales como OLCA,  la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile, de capacitación como SODEM y la Academia Ciudadana, aportaron al debate junto a profesionales de la salud y el agro de las municipalidades de Quillota y Paillaco,  y a técnicos y agrónomos de las organizaciones y localidades.
Formación en Agroecología
La puesta en marcha de dos Institutos de Agroecología, impulsados respectivamente por ANAMURI en Chépica (región de O´Higgins) y por la Dirección de Desarrollo Rural de la Municipalidad de Paillaco (Región de Los Ríos) en el sector Lumaco, fue saludada con alegría por los asistentes..
Durante el taller, que contó con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo,  tuvo lugar el pre-lanzamiento de la primera edición en español del libro “Transgénicos: Mitos y Verdades” de Antoniou, Robinson y Fagan (Open Source), traducido y editado por RAP-Chile junto a editorial Quimantú.
Al cierre del evento, uno de los asistentes señaló  “Participaremos en los Comités Regionales de Agricultura Orgánica a que convoca el gobierno, pero ampliándolos con el sector Agroecológico, y sin perder nuestra propia autonomía como organizaciones en resistencia. Las leyes que necesitamos sólo podremos lograrlas a través del protagonismo y la movilización en todos los niveles, locales regionales y nacionales. De este encuentro hemos salido fortalecidos.”
4 de septiembre de 2014

jueves, junio 12, 2014

Municipio de Luanshya (Zambia) destruyó partidas de cornflake transgénico por violar la ley de bioseguridad


Lusaka (Zambia) 7 de Junio.- Las autoridades locales de Luanshya ordenaron destruir la importación de Cornflakes marca Bokomo por contener transgénicos y no haber solicitado la autorización requerida por la Ley Nacional de Bioseguridad. Un equipo conjunto de inspectores municipales de Luanshya y autoridades del tribunal tomaron acción y destruyeron más de 700 cajas de Cornflakes que tenían trazas de transgénicos.

Los transgénicos fueron quemados luego que el juez Edward Banda emitió una Orden de Destrucción a pedido de la autoridad local y destruyó envases de 165 x 175 gramos y 697 x 500 gramos de Corn Flakes marca Bokomo.

Gideon Thole, jefe de relaciones públicas de la municipalidad de Luanshya señaló en un comunicado que los cornflakes se destruyeron porque Bokomo, una compañía sudafricana procesarora de alimentos no respetó la Ley de Bioseguridad. Dijo que la compañía no había solicitado el permiso a la autoridad nacional de Bioseguridad para importar las cornflakes que contienen transgénicos, como dispone la sección 10 de la Ley de Bioseguridad.

Thole dijo: "Los inspectores de salud de la lmuniciaplidad confiscaron los cornflakes de una tienda local luego que el ministerio de gobierno local y el fiscal emitieron semdas circulares urgiendo a todas las municipalidades de Zambia a ejerser su poder para requisar, disponer de y destruir sin compensación todos los productos que contienen transgénicos importados al país, exportados o colocados en el mercado de Zambia sin respetar las disposiciones y requerimientos de la Ley de Bioseguridad del año 2010, en su capítulo 10.
Traducción de Lucía Sepúlveda para RAP-Chile y campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile.
Fuente:
http://www.lusakatimes.com/2014/06/07/lunanshya-council-destroys-bokomo-cornflakes-containing-traces-gmo/

domingo, enero 05, 2014

Saludo de YNQT a Sofía Gatica y acampe contra Monsanto en Córdoba, Argentina

Nuestro saludo solidario y fraterno a Sofía Gatica y tod@s quienes luchan en el acampe contra Monsanto en Córdoba, Argentina, enviado el 2 de enero y cuya respuesta postié hace unos minutos.

"Al inicio del 2014, queremos enviarle un saludo público de solidaridad y fraternidad a Sofía Gatica y las madres y luchadores que participan del acampe iniciado en octubre de 2013 contra la instalación de una Planta procesadora de maíz transgénico en el barrio Malvinas Argentinas. Esta heroica lucha tiene la fuerza de la verdad y nace del doloroso impacto de las fumigaciones con glifosato en las plantaciones de soya transgénica, que han causado muerte a niños y enfermedades crónicas.
Hemos seguido el pasado año el juicio a las fumigaciones, y procuramos difundir y explicar en Chile lo que ocurre en Argentina, porque en Chile aun muchos están desinformados y/o prefieren ignorar que el verdadero costo de los transgénicos se paga en malformaciones congénitas, en cánceres y enfermedades de todo tipo.
En nuestro país llevamos adelante la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile que lucha por lograr una moratoria a los cultivos transgénicos –que actualmente son semilleros de exportación- y el etiquetado de los alimentos que los contienen. También estamos rechazando decididamente un proyecto de ley de semillas funcional a los intereses de Monsanto y las transnacionales productoras de semillas híbridas y transgénicas. La lucha contra Monsanto y este tipo de leyes y proyectos se está desplegando a nivel global, pero claramente en nuestra región, reconocemos en ustedes la avanzada. Rechazamos enérgicamente la represión de que están siendo objeto y apoyamos su derecho a manifestarse contra la transnacional que asola su territorio y contra sus socios en el gobierno y empresariado.
Rogamos transmitir a todas las madres, y a los jóvenes y organizaciones diversas que acompañan su lucha, nuestro apoyo y confianza en que como parte del pueblo latinoamericano sabremos vencer la amenaza que representan estos nuevos invasores y serán cada vez más las voces y brazos que se levanten en defensa de nuestro territorio y de la salud y el bienestar de nuestras familias, hijos y nietos."

Coordinación nacional de la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile
2 de enero de 2014.

domingo, diciembre 29, 2013

Semillas de Maldad 2013. Ena von Baer? No, Luis Mayol le ganó

Cuando el año 2013 parecía acabarse sin mayores sobresaltos en relación a discusión de leyes de semilla y transgénicos,  el Ministro de Agricultura de Chile Luis Mayol Bouchon irrumpe en los medios declarando que la Ley Monsanto (Ley de Obtentores Vegetales)  debe tramitarse sin demora: ”Vamos a pedir  que se ponga en tabla en la primera oportunidad, porque creemos que es una ley que tal como está planteada genera un beneficio para el país. Está estigmatizada por ciertos grupos que no la entienden o no la han querido entender.” (ver El Pulso 17 de diciembre 2013).
Esa intervención al límite de la legalidad – por tener el Sr. Mayol intereses en el negocio de la venta y distribución de semillas – le ha significado por decisión unánime del jurado, el Gran Premio Semillas de Maldad 2013 por:
- atentar contra la Soberanía Alimentaria entregando las semillas a las multinacionales (Monsanto y Cía.)
- promover el fin de la agricultura familiar campesina e indígena al despojarla del libre uso de la semilla
- contribuir al monopolio de la producción de alimentos en Chile
- provocar el fin de las ferias libres y a futuro obligarnos a comprar frutas y verduras caras en supermercados
- causar gran daño a la agrobiodiversidad (con semillas patentadas que necesitan de pesticidas tóxicos)
- anteponer sus propios intereses comerciales sobre el bien público con grave conflicto de interés
Firma, Organizaciones que conforman la Campaña Nacional Yo No Quiero Transgénicos en Chile.

jueves, diciembre 05, 2013

Carta pública de Yo No Quiero Transgenicos en Chile a Bachelet tras apoyo de Sfeir



                                                                                                
Santiago, 5 de diciembre de 2013
Carta pública a la Sra. Michelle Bachelet
Candidata a la Presidencia de la República
En representación de la Alianza por una Mejor Calidad de Vida, compuesta por organizaciones sociales y ambientales, y por la Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile,  y también en nombre de la campaña Yo No quiero Transgénicos en Chile, nos dirigimos a usted en forma pública. No obtuvimos respuesta a nuestra carta  enviada durante su primera campaña, para conocer su posición frente a nuestras propuestas en materia de políticas públicas orientadas al agro, en particular lo relativo al tema de la semilla campesina e indígena,  los cultivos transgénicos, y los plaguicidas. Nos preocupa su silencio, que es consistente con el hecho que cuando fue presidenta, también se negó a dialogar con 40 organizaciones sociales y ambientales que le solicitaron una reunión para discutir  el proyecto de Ley de Derechos de Obtentores Vegetales que Ud. envió en 2010 a la Cámara de Diputados. También tenemos presente que uno de sus ministros de Agricultura, Alvaro Rojas, en una oportunidad apareció junto al gerente de Monsanto promoviendo los cultivos de soya transgénica como una salida a la crisis del campo. Durante su gobierno algunos de los firmantes hemos participado en mesas de trabajo sobre los determinantes sociales, normativas sobre plaguicidas y convenios internacionales sobre medio ambiente.
Hoy, además de su escueto programa de gobierno, nuestra fuente indirecta sobre su postura, son sólo sus respuestas puntuales en entrevistas o en la negociación con  políticos, respecto de  los temas que nos preocupan y nos han tenido en constante movilización.
La Ley Monsanto – von Baer
En cuanto a la Ley Monsanto –von Baer,  su programa de gobierno menciona  su disposición a “revisar” este proyecto de Ley,  lo cual reiteró en TVN (El Informante, 3 de diciembre) al sostener que no le gusta la ley porque cuando se envió “tenía otro sentido de lo que ha llegado a ser y  hay evidencia clara que habría elementos que podrían dañar la salud y, más importante, podría afectar la soberanía alimentaria y las semillas tradicionales." Sin embargo la ley que discute el Senado no ha sufrido ningún cambio respecto del proyecto original que en su esencia entrega nuevas garantías a los obtentores a costa de los derechos de campesinos e indígenas. Deducimos que ese proyecto de ley fue hecho por las empresas semilleras, avalado por el Ministerio de Agricultura  y endosado por Ud. sin analizarlo.  Revisar el proyecto es inconducente, porque los artículos conflictivos son justamente el eje de la iniciativa que permitiría alinear nuestra legislación con las exigencias del convenio UPOV 91, defendido por las citadas empresas.  Por tanto sería coherente de su parte, retirar este proyecto de Ley de Derechos de Obtentores Vegetales y mantener en vigencia la actual Ley de Semillas N º 19.342 y el convenio UPOV 78. Para proteger la biodiversidad es imperativo adoptar medidas tendientes a ratificar el Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad de la Tecnología y el Protocolo Suplementario de Nagoya (2010) sobre Acceso a los Recursos Genéticos,  y Participación Justa y Equitativa en los Beneficios Derivados, así como el  Protocolo de Nagoya/Kuala Lampur Sobre Responsabilidad y Compensación, ambos emanados de Naciones Unidas.
Soberanía alimentaria y transgénicos
Si a Ud. realmente le preocupa el tema de la soberanía alimentaria -  entendida como nuestro derecho ciudadano y el  derecho de campesinos y campesinas a decidir qué producen y cómo producen sus alimentos, de acuerdo a su cultura y tradiciones -  su programa de gobierno tendría que haber incluido políticas públicas tendientes a la protección real de la agricultura familiar campesina y la producción agroecológica, en lugar de orientar todo el esfuerzo productivo hacia la exportación, ignorando a los mercados locales y los y las consumidores chilenos.  No existe en su programa ninguna medida de incentivo a la producción con métodos naturales de control de plagas. Tampoco su programa protege a la apicultura de los riesgos que enfrenta debido a los cultivos transgénicos. No hay medida alguna orientada a prohibir los plaguicidas más peligrosos que afectan esa actividad y se utilizan en fumigaciones aéreas y terrestres de la agroindustria, dañando la salud de niños y niñas en aldeas y escuelas rurales, y permaneciendo como residuos en las frutas y verduras que todos consumimos. 
Vía CNN, el 5 de diciembre (anuncio de acuerdo con Sfeir) usted introdujo promesas adicionales: “regular los transgénicos” y promover una política nacional de BioSeguridad para cumplir con los compromisos internacionales. Este es el lenguaje utilizado a nivel internacional para la implementación de los cultivos transgénicos, cuestión contradictoria con su afirmación respecto de la nueva mirada de alerta que se desprende de la evidencia científica del daño provocado por estos cultivos.

Si realmente Ud. ahora sabe, al igual que nosotros y nosotras, que los cultivos transgénicos provocan impactos dañinos en la salud, y está comprometida con la protección de la biodiversidad y la semilla campesina, su programa tendría que incorporar una ley de moratoria a los transgénicos, como la vigente en Perú, país que paralelamente está elaborando una línea de base de su biodiversidad.
 Cuando Ud. fue Ministra de Salud, elaboró y firmó junto al ex Presidente Lagos el decreto 293 del 26 de abril de 2000 sobre etiquetado de los transgénicos. Pero ustedes resolvieron no promulgarlo, cediendo a la presión empresarial. Ahora tampoco su programa incorpora una ley de etiquetado de los alimentos procesados que contienen transgénicos.  En cambio  llama a “mejorar la calidad y lograr diferenciar nuestros productos apoyando a productores o redes de productores, en sus proyectos de mejoramiento de la calidad y diferenciación, poniendo énfasis en el acceso a certificaciones especializadas.” Son generalidades que permiten la continuidad de las políticas de su anterior gobierno y del gobierno de Sebastián Piñera,  nefastas para la agricultura campesina.
Ud. apoyará la “formalización”, un proceso en curso que a través de INDAP, PRODESAL y SAG, con la excusa de la trazabilidad, ya está obligando a los productores y productoras rurales a comprar semilla certificada  para poder acceder a mercados, e impide usar la semilla tradicional y producir en forma sana a las mujeres campesinas y a las productoras en general. Este tipo de medidas sólo tiende a favorecer a los productores de semillas híbridas y de plaguicidas, que venden semillas certificadas que son “desinfectadas” con fungicidas o insecticidas. Recomendaríamos analizar las medidas adoptadas recientemente en Brasil para apoyar la agricultura familiar campesina, a través de la no  exigencia de semilla certificada y el apoyo a la certificación participativa.
Las políticas referidas a la producción de alimentos que nosotros apoyamos y que en su momento recibieron el apoyo de los candidatos Marco Enríquez-Ominami, Marcel Claude, Alfredo Sfeir, Roxana Miranda, y Franco Parisi son:


·         Rechazo al  proyecto de Ley de Obtentores Vegetales en discusión por el Congreso.
·         Apoyo a la moratoria a los cultivos transgénicos y el etiquetado de los alimentos con transgénicos, proyecto presentado por la senadora Ximena Rincón y otros, en lugar de la “regulación” de los transgénicos.
·         Promulgar un decreto de etiquetado de los alimentos que contienen transgénicos, cumpliendo con el deber del Ministerio de Salud de proteger la salud de la población y acogiendo  las demandas de las organizaciones de consumidores y del conjunto de la sociedad por el derecho a saber qué estamos comiendo. 
·         Impulsar un proyecto de ley de Biodiversidad  en lugar de retomar la cuestionada ley de Bioseguridad, que no es otra cosa que la legalización de los cultivos transgénicos, como ha ocurrido en México, y otros países de América Latina.
  • Disponer que SERNAC haga los  estudios necesarios sobre presencia de transgénicos en el pan y otros alimentos básicos.
  • Impedir la extensión de nuevos semilleros transgénicos a las comunas y regiones aun libres de transgénicos.
  • Eliminar del registro de SAG los plaguicidas altamente peligrosos (PAP) y apoyar en cada Región de Chile la creación de ferias locales que comercialicen en forma mensual, alimentos agroecológicos producidos en forma sana y sin agrotóxicos.
  • Disponer el abastecimiento de las JUNJI Regionales, Seremis de Salud, hospitales y comedores infantiles,  con verduras producidas agroecológicamente y con miel no contaminada con transgénicos.
  • Incentivar con aportes directos la producción limpia, orgánica o agroecológica para asegurar a las comunidades el acceso a alimentos sanos y seguros. Ese aporte puede ser en infraestructura, u otros requerimientos definidos a nivel regional y local.
  •  Incentivar la creación de tiendas o negocios agroecológicos y/u orgánicos que etiqueten los productos que comercializan y exijan a sus proveedores rotular indicando la calidad de “producto natural, orgánico y libre de OGMs”.
  • Generar incentivos especiales para las tiendas de regiones que comercialicen productos agroecológicos locales.
  • Establecer que INDAP  y los Prodesal y los PDTI (Programa Territorial de Desarrollo Indígena) inicien programas orientados a la agricultura familiar campesina  que orienten la transición a métodos agroecológicos, evitando los fertilizantes y agrotóxicos, dañinos para el ambiente y las personas.
  • Iniciar programas de producción y distribución de semillas campesinas  locales,  y dar acceso a los campesinos a los bancos de semillas del Instituto de Investigación Agropecuaria  INIA.
  • Apoyar los intercambios de semillas entre comunidades y organizaciones, reconociendo su rol en la recuperación de semillas tradicionales para el campo y los huertos urbanos.
  • Promulgar normas que reconozcan el derecho de los apicultores a ejercer su actividad sin semilleros  transgénicos en el territorio que siempre han utilizado y que limiten la trashumancia desde regiones  ya contaminadas por agrotóxicos y transgénicos, para poder contar con miel libre de transgénicos.
Toda  política  pública  que vaya  en sentido contrario a estas propuestas será  resistida  por los y las ciudadanas conscientes que buscan contar con alimentos sanos y proteger al medio ambiente, y será  rechazada  por los productores que en el campo, en localidades y distintos ámbitos como los huertos urbanos, los agricultores biodinámicos, los permacultores y las cooperativas de productores,  buscan contar con semillas libres de patentes y con alimentos libres de transgénicos y plaguicidas. Nos uniremos a los movimientos sociales en defensa del agua, de la educación pública, y de la salud para coordinar y fortalecer las demandas que protegen a las grandes mayorías hoy postergadas por el modelo  en curso.
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