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lunes, enero 30, 2012

Feria Agroecológica y Orgánica en Chiloé 11 y 12 de febrero


El 11 y 12 de Febrero se realizará en la Plaza de Armas de Ancud la Cuarta Feria de Productores Agroecológicos y Orgánicos de Chiloé, organizada por la Asociación de Productores Orgánicos de Chiloé (integrante de la Campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile)  la Cooperativa Chilwe orgánico, Fundación Con Todos  y la Ilustre Municipalidad de Ancud. Ellos invitan a Productores y Agrupaciones de Productores Orgánicos y con interés de serlo de todo el país; técnicos, profesionales, funcionarios públicos y familias  interesadas en promover y consumir alimentos orgánicos. En general a todos aquellos que tengan un auténtico interés por reencontrase con nuestra tierra y los productos que logramos obtener de su generosidad.
Entre los invitados que tendrán una participación especial están la Asociación de Productores Orgánicos de la Región del Bio-Bio (campaña YNQT, presidente Guillermo Riveros); Asociación de Productores Orgánicos y Consumidores Conscientes de Linares (campaña YNQT); Red de Productores Orgánicos de la Región de los Lagos; Asociación de Productores Orgánicos de la Región de los Ríos, Movimiento Ecologista de Ancud (YNQT), Asociación de Consumidores de Chiloé, CET-Chiloé, Asociación Comunal de Artesanos, Consejo Huilliche de Chiloé, Lonko Mayor de Chiloé, Lonko de Comunidades Huilliches de Ancud, Indap, SAG y Senda Darwin.

(en la foto, artesanas de Chiloé en la Feria Agroecológica de Chillán y Cabildo ciudadano realizado en marzo de 2011).
El presidente de Chiloé Orgánico, organización miembro de nuestra campaña es Héctor Contacto:.chiloeorganico@hotmail.es

El programa que se desarrollará es el siguiente:
Sábado 11 de Febrero.

08:30 – 10:00 Hrs.   Instalación de puestos de exposición de productos  Agroecológicos.

10:00 – 20:00           Exposición de productos y alimentos agroecológicos.

11:30 - 12:30           Inauguración Oficial del Cuarto Encuentro de Productores
                                 Agroecológicos y Orgánicos:
            Gobernador de Chiloé,
                                           Alcalde de Ancud,
Seremi de Agricultura,
                                           Lonko de Comunidad de Punta Chilen,
                                           Presidente de la Asociación de Productores Orgánicos de Chiloé.

Ceremonia de Inauguración.
            Lugar: Glorieta Plaza de Armas y Feria
            Música: Horacio Durán, Inti Illimani     

12:30 – 13:30           Charla Inaugural: “Ética en el Manejo de los Recursos Naturales  para un
            Desarrollo Sustentable “
            Expositor: Monseñor Juan Luis Ysern  
            Lugar: Sala Challanko, Museo de Ancud.                                    
                     
Recorrido por la Muestra de Arte y la Feria

12:45 – 13:30             Degustación de Productos Agroecológicos.
               Intercambio de Semillas y Plantas Nativas
            Lugar: Plaza de Armas

                                   Talleres de Intereses Especiales:
15:00 – 17:00                    Cestería en Manila,  Patricia  Catrilef    
            Casa de la Cultura      
16:00 - 18:00                     Greda
 Rudy Flores
            Casa de la Cultura
17:00 – 19: 00                    Hilado
Enilfa Stange
17:30 – 19:30                     Cestería en Coirón
            Miriam Vargas
15:00 – 16:00                    Tarot Colectivo
16:00 – 18:00                    Tarot Individual
Roxana Aguila, Casa Bella Alma
Casa Bella Alma
Lugar: Casa de la Cultura.
15:00 – 20:00                    Sanación Cuántica
Aurora Muñoz, Gloria Arce
Casa Bella Alma
            Lugar: Sala 17 Segundo Piso Radio Estrella del Mar
Domingo 12 de Febrero.

08:30 – 09:00               Instalación de Puestos de exposición de Productos
                                     Agroecológicos.
10:00 – 20:00              Exposición de productos y alimentos agroecológicos.
           
10:00 – 20:00              Talleres de Intereses Especiales:

10:00 – 13:00                    Sonoterapia Grupal
Karina Hennings, Casa Bella Alma
Sala de la Cultura

11:00 – 13:00                     Greda
 Rudy Flores
Sala de la Cultura
11:00 – 13:00                     Sanación Cuántica
Aurora Muñoz, Casa Bella Alma
Sala 17 Segundo Piso
Radio Estrella del Mar.
12: 00 – 13:30                    Cestería en Coirón
            Casa de la Cultura

15:00  - 15:30           Elaboración de Abonos Agroecológicos.
                       Cecilia Guineo, Asoc. De Productores Orgánicos de Chiloé.
15:30 – 16:00           Taller de Telar Alumnas Escuela Alla Mapu

15:00 – 17:00                    Cestería en Manila,  Patricia  Catrilef    
            Casa de la Cultura      
16:00 - 18:00                     Greda: Rudy Flores
            Casa de la Cultura
17:00 – 19: 00                    Hilado
Enilfa Stange
Casa de la Cultura

15:00 – 16:00                    Tarot Colectivo
16:00 – 18:00                    Tarot Individual
Roxana Aguila, Casa Bella Alma
Casa Bella Alma
Lugar: Casa de la Cultura.
15:00 – 18:00                    Sanación Cuántica
Aurora Muñoz, Gloria Arce
Casa Bella Alma
            Lugar: Sala 17 Segundo Piso Radio Estrella del Mar


19:00 – 20:00            Cierre del Cuarto Encuentro de Productores.
                                   Agroecológicos y Evaluación del Evento.
            Ceremonia de Entrega de Certificados de Participación y Reconocimientos
            Especiales 
            Palabras de Cierre: Presidente de la Asoc. Productores Orgánicos de Chiloé.
            Lugar: Sala de Conferencias de Radio Estrella del Mar.

miércoles, julio 06, 2011

Chiloé exige a parlamentarios participación ciudadana en discusión de Ley de Obtentores Vegetales


-Alertan sobre agricultura familiar campesina y patrimonio genético en peligro

Desde Chiloé, y bajo la consigna “Por un Chile libre de Transgénicos”, organizaciones campesinas, de consumidores y ambientales de Ancud
y la Región de Los Lagos, dirigieron una carta pública a todos los parlamentarios asegurando que la aprobación del Convenio UPOV91 es una grave y anti democrática manifestación del poder legislativo, que confirma el abismo creciente entre legisladores y ciudadanía. Por ello exigen que la discusión de la nueva Ley de Obtentores Vegetales contemple una amplia información, participación y discusión ciudadana que permita el resguardo de la agricultura campesina e indígena. Recalcan que el Senado no consideró la consulta a los pueblos indígenas protegidos por el Convenio 169 de la OIT y a los campesinos de Chile representados en varias organizaciones. En su mensaje al parlamento estiman que la desinformación de la ciudadanía sobre estos temas se extiende “a los diputados y senadores en cuyas manos está la aprobación de estas leyes” y los conminan a defender el patrimonio genético y la biodiversidad en peligro frente a estas leyes.

Debate ciudadano en Ancud
Al término del seminario “Transgénicos: ¿avance hacia el futuro o tragedia?” se elaboró esta carta, suscrita por los Productores Orgánicos de Chiloé, la Asociación de consumidores y usuarios de Chiloé, la Unión Comunal de Juntas de Vecinos Rurales de Ancud, la Asociación de Pequeños Agricultores de Chiloé, la Unión Comunal de Juntas de Vecinos Urbanas de Ancud, la Agrupación de Trabajadores, Técnicos y Profesionales del Agro de Ancud, la Red de Productores Orgánicos Los Lagos A.G, la Asociación de Apicultores de Chiloé, la Agrupación de Apicultores de Ancud, el Movimiento Ecologista de Ancud, la Cooperativa de Trabajo Archipiélago y diversos ciudadanos. El seminario tuvo lugar el pasado 24 de junio en el Teatro Municipal de Ancud, con un amplio debate ciudadano luego de las exposiciones de Carlos Venegas, (Centro de Educación y Tecnología CET), Lucía Sepúlveda (Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile), y Guillermo Riveros, Presidente de BioBio Orgánico.
El Estado y el libre acceso a la semilla
Chiloé es reconocido en el mundo como uno de los centros de origen de la papa. Por ello en su declaración los chilotes afirman: “Los pequeños productores agropecuarios (campesinos e indígenas) creemos tener derechos históricos en la mantención, conservación, multiplicación, y sobre todo en el mejoramiento de recursos genéticos locales que han sido y son la base de la seguridad alimentaria de nuestra sociedad. Manifestamos que el Estado debe hacerse responsable para que los agricultores tengan libre acceso a las semillas nativas que por siglos han mantenido éstos recursos y han asegurado la alimentación de nuestra sociedad local. En líneas generales, se trata de producir con nuestro propio patrimonio genético, teniendo el derecho a mejorarlo mediante el conocimiento ancestral de los productores chilotes, apoyados para ello por profesionales respetuosos del saber campesino. Los alimentos que deseamos producir, tienen la particularidad de ser inocuos de verdad y, por lo tanto, sanos para el organismo humano, librando a nuestra comunidad local de la posibilidad de enfermar por consumo de alimentos producidos industrialmente, ello por la no adición de insumos químicos: fertilizantes y pesticidas. El mundo necesita enfoques agrícolas sostenibles y es hora de que los gobiernos y los especialistas dediquen sus energías y recursos a desarrollar tecnologías y políticas compatibles con la protección del medio ambiente, una producción segura y de calidad y un reparto justo entre todos los seres humanos en especial con quienes son los productores directos de los alimentos.”
Patrimonio alimentario en riesgo
Las organizaciones afirman en esta carta pública: “Creemos haber entregado suficientes pruebas a nuestra sociedad sobre nuestro rol de productores de alimentos sanos y, por lo mismo, creemos tener derechos a defender nuestros cultivos, nuestra cultura productiva y, por ello los invitamos a defender nuestro patrimonio alimentario y biodiversidad agropecuaria que creemos está en riesgo”.
Asumen en su declaración que el convenio UPOV ha ido fortaleciendo en sus nuevas versiones –como la del año 1991 aprobada por el Senado- los derechos de los propietarios de plantas a expensas de los agricultores tradicionales y denuncian que además los cultivos transgénicos implican la progresiva desaparición del pequeño agricultor, a favor de la agricultura extensiva.

Respecto de la inocuidad que el gobierno atribuye a los productos derivados de la biotecnología, ya sea híbridos o transgénicos, señalan: “Estamos convencidos que la agricultura orgánica es la única que se puede apropiar de los conceptos producción limpia, máxima calidad e inocuidad de los productos. Utilizar estos términos, como lo hace el proyecto de ley, para producciones derivadas de técnicas de manipulación genética que, además llevan aparejado el uso de herbicidas a gran escala, es una tergiversación absoluta de la realidad, en perjuicio de la mayor calidad de los productos orgánicos y de la salud de los chilenos.”
No a la coexistencia
En la declaración, las organizaciones de Chiloé y Los Lagos sostienen que se ha demostrado claramente que no es posible la coexistencia entre cultivos genéticamente modificados y ecológicos. “Los numerosos casos de contaminación a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde las semillas hasta el producto final, son una demostración clara de que la contaminación transgénica es inevitable. La contaminación de las semillas reviste especial gravedad por su carácter irreversible, impidiendo una posible marcha atrás en caso de ser necesaria la retirada del mercado de determinados organismos genéticamente modificados. De ahí la exigencia irrenunciable de que se aplique el principio de precaución, relegado al olvido actualmente al permitirse el cultivo para exportación, en nuestros campos, de variedades modificados genéticamente para semillas y la introducción de ingredientes transgénicos en nuestros platos.”
Peligrosidad de los transgénicos
Continúan afirmando que “no es real la supuesta inocuidad de los organismos transgénicos tanto para la salud como el medio ambiente, pues ya se ha comprobado alteraciones de la salud en consumidores de estos productos y también es efectiva la contaminación cruzada de estas variedades a cultivos tradicionales dejando a los pequeños agricultores en una situación de indefensión frente al poder desigual de los propietarios de estas variedades mejoradas genéticamente. Muchos estudios sobre los que se basan la mayoría de las legislaciones mundiales fueron realizados por la principal empresa productora de semillas transgénicas a nivel mundial y cada día existen más pruebas que demuestran la escasa objetividad, rigurosidad y profesionalidad de los mismos. En los países donde los ciudadanos están mejor informados existe una gran oposición a este tipo de alimentos, así como a su producción”. En Chile, aseguran, la población no está en absoluto informada y tampoco lo están los parlamentarios.
Agregan asimismo que en el mundo: “Existe una alarmante concentración del patentamiento de los recursos genéticos locales por parte de las grandes corporaciones trasnacionales, las que no han dudado en interponer agobiantes demandas a productores por el uso libre de semillas que antes fueron de su propiedad. Una vez más los productores y los consumidores conscientes quedamos indefensos por el uso de lo que históricamente fueron nuestras semillas. Debe recordarse que una vez que las nuevas variedades son patentadas ya no pueden ser de libre uso, por lo tanto, el agricultor debe pagar por su uso en forma permanente.”
El aporte de la agricultura familiar campesina
Hacen ver a los parlamentarios que el propósito declarado por los sucesivos gobiernos de transformarnos en potencia agroalimentaria y forestal “sólo es posible considerando a los pequeños agricultores como responsables principales en la mantención de los recursos genéticos locales, en nuestra cultura productiva, porque los conocimientos ancestrales nos han permitido ser mejoradores de los cultivos que son finalmente nuestros alimentos y porque nosotros hemos logrado mantener la biodiversidad existente, base del bienestar de nuestra gente.”

Agregan más adelante: “Nos preocupa profundamente que bajo el pretexto de promover inversiones extranjeras estemos hipotecando el futuro de las generaciones venideras. Internacionalmente se ha demostrado las verdaderas intenciones de las empresas extranjeras: maximizar sus ganancias sin importarles la alimentación de las personas y, menos aún, la sobrevida del sector de la pequeña agricultura familiar campesina.”

La carta pública aclara a los parlamentarios que en cambio, el objetivo de la producción agroecológica no es solamente ganar dinero “sino que nos mueve muy sentidamente el ofrecer alimentos sanos a nuestra gente y, sobre todo, no agotar la base de los recursos naturales que son los que nos permite la sobrevida.”

Finalizan llamando a los parlamentarios a impulsar una amplia discusión y participación para que la nueva Ley de Obtentores Vegetales que se va a comenzar a discutir en el Senado, “represente los intereses de quienes hemos sido los mejoradores históricos de los recursos genéticos locales y que esta vez la expresión de preocupación se traduzca en un proyecto de Ley que resguarde los derechos de los productores campesinos e indígenas, la protección de la biodiversidad local y asegure el derecho de todos los chilenos a una alimentación y a un medio ambiente sano.” Ello en contraste con lo ocurrido en la tramitación de la adscripción de Chile al convenio UPOV 91 en beneficia de los llamados obtentores vegetales, las transnacionales que producen híbridos y transgénicos, con ”nula información y nula participación de los productores y ciudadanos”. La carta es firmada por las organizaciones ya citadas, con el epígrafe “DESDE CHILOE, POR UN CHILE LIBRE DE TRANSGENICOS.”

A continuación, el texto completo de la carta abierta.

Señores
Parlamentarios.

Los Productores Orgánicos de Chiloé, La Asociación de consumidores y usuarios de Chiloé, La Unión comunal de juntas de vecinos rurales de Ancud, La Asociación de pequeños agricultores de Chiloé, La unión comunal de juntas de vecinos urbana de Ancud, La agrupación de trabajadores, técnicos y profesionales del agro de Ancud, La Red de Productores orgánicos Los Lagos A.G, La asociación de Apicultores de Chiloé, la agrupación de apicultores de Ancud, El movimiento ecologista de Ancud, La Cooperativa de trabajo Archipiélago y ciudadanos preocupados por una alimentación sana y segura queremos compartir con Ustedes nuestra más profunda preocupación por los alcances implícitos que representa la nula información y, más aún, la nula participación de los productores y ciudadanos, en general, en la discusión del Convenio UPOV y en la Ley que Regula los Derechos de los Obtentores Vegetales.
Además, quisiéramos precisar que:

No es real la supuesta inocuidad de los organismos transgénicos tanto para la salud como el medio ambiente, pues ya se ha comprobado alteraciones de la salud en consumidores de estos productos y también es efectiva la contaminación cruzada de estas variedades a cultivos tradicionales dejando a los pequeños agricultores en una situación de indefensión frente al poder desigual de los propietarios de estas variedades mejoradas genéticamente.

Muchos estudios sobre los que se basan la mayoría de las legislaciones mundiales fueron realizados por la principal empresa productora de semillas transgénicas a nivel mundial y cada día existen más pruebas que demuestran la escasa objetividad, rigurosidad y profesionalidad de los mismos.

En los países donde los ciudadanos están mejor informados existe una gran oposición a este tipo de alimentos, así como a su producción. En Chile, la población no está en absoluto informada. Tampoco consideramos que estén suficientemente informados los diputados y senadores en cuyas manos está la aprobación de estas leyes.

Existe una alarmante concentración del patentamiento de los recursos genéticos locales por parte de las grandes corporaciones trasnacionales, las que no han dudado en interponer agobiantes demandas a productores por el uso libre de semillas que antes fueron de su propiedad. Una vez más los productores y los consumidores conscientes quedamos indefensos por el uso de lo que históricamente fueron nuestras semillas. Debe recordarse que una vez que las nuevas variedades son patentadas ya no pueden ser de libre uso, por lo tanto, el agricultor debe pagar por su uso en forma permanente.

Se ha demostrado claramente que no es posible la coexistencia entre cultivos genéticamente modificados y ecológicos. Los numerosos casos de contaminación a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde las semillas hasta el producto final, son una demostración clara de que la contaminación transgénica es inevitable. La contaminación de las semillas reviste especial gravedad por su carácter irreversible, impidiendo una posible marcha atrás en caso de ser necesaria la retirada del mercado de determinados organismos genéticamente modificados. De ahí la exigencia irrenunciable de que se aplique el principio de precaución, relegado al olvido actualmente al permitirse el cultivo de variedades modificados genéticamente para semillas en nuestros campos y la introducción de ingredientes transgénicos en nuestros platos.

Respecto de la aprobación del Convenio UPOV91, que viene a cumplir la exigencia del Tratado de Libre Comercio con EEUU, debemos manifestar que no consideró la consulta a los pueblos indígenas protegidos por el Convenio 169 de la OIT y a los campesinos de Chile representados en varias organizaciones. Esta grave y anti democrática manifestación del poder viene a confirmar una vez más el abismo creciente entre legisladores y ciudadanía, especialmente en temas tan relevantes como este.

El convenio UPOV ha ido fortaleciendo en sus nuevas versiones los derechos de los propietarios de plantas a expensas de los agricultores tradicionales. Además la cultura transgénica implica la progresiva desaparición del pequeño agricultor, a favor de la agricultura extensiva. Creemos haber entregado suficientes pruebas a nuestra sociedad sobre nuestro rol de productores de alimentos sanos y, por lo mismo, creemos tener derechos a defender nuestros cultivos, nuestra cultura productiva y, por ello los invitamos a defender nuestro patrimonio alimentario y biodiversidad agropecuaria que creemos está en riesgo..

Estamos convencidos que la agricultura orgánica es la única que se puede apropiar de los conceptos producción limpia, máxima calidad e inocuidad de los productos. Utilizar estos términos, como lo hace el proyecto de ley, para producciones derivadas de técnicas de manipulación genética que, además llevan aparejado el uso de herbicidas a gran escala, es una tergiversación absoluta de la realidad, en perjuicio de la mayor calidad de los productos orgánicos y de la salud de los chilenos.

Los pequeños productores agropecuarios (campesinos e indígenas) creemos tener derechos históricos en la mantención, conservación, multiplicación, y sobre todo en el mejoramiento de recursos genéticos locales que han sido y son la base de la seguridad alimentaria de nuestra sociedad.

Manifestamos que el Estado debe hacerse responsable para que los agricultores tengan libre acceso a las semillas nativas que por siglos han mantenido éstos recursos y han asegurado la alimentación de nuestra sociedad local. En líneas generales, se trata de producir con nuestro propio patrimonio genético, teniendo el derecho a mejorarlo mediante el conocimiento ancestral de los productores chilotes, apoyados para ello por profesionales respetuosos del saber campesino. Los alimentos que deseamos producir, tienen la particularidad de ser inocuos de verdad y, por lo tanto, sanos para el organismo humano, librando a nuestra comunidad local de la posibilidad de enfermar por consumo de alimentos producidos industrialmente, ello por la no adición de insumos químicos: fertilizantes y pesticidas.

El mundo necesita enfoques agrícolas sostenibles y es hora de que los gobiernos y los especialistas dediquen sus energías y recursos a desarrollar tecnologías y políticas compatibles con la protección del medio ambiente, una producción segura y de calidad y un reparto justo entre todos los seres humanos en especial con quienes son los productores directo de los alimentos.

Finalmente, quisiéramos señalar que el propósito de nuestro país de transformarnos en potencia agroalimentaria y forestal sólo es posible considerando a los pequeños agricultores como responsables principales en la mantención de los recursos genéticos locales, en nuestra cultura productiva, los conocimientos ancestrales que nos ha permitido ser mejoradores de los cultivos que son finalmente nuestros alimentos y que hemos logrado mantener la biodiversidad existente y que es la base del bienestar de nuestra gente.

Nos preocupa profundamente que bajo el pretexto de promover inversiones extranjeras estemos hipotecando el futuro de las generaciones venideras. Internacionalmente se ha demostrado las verdaderas intenciones de las empresas extranjeras que no es otra cosa que maximizar sus ganancias sin importarles la alimentación de las personas y, menos aún, la sobre vida del sector de la pequeña agricultura familiar campesina.

Cuando nuestro sector interviene los ecosistemas productivos no sólo estamos pensando en el dinero que generaremos, sino que nos mueve muy sentidamente el ofrecer alimentos sanos a nuestra gente y, sobre todo, en no agotar la base de los recursos naturales que son los que nos permite la sobrevida.

Por todo lo anterior, es que nos atrevemos a apelar por una amplia discusión y participación para que esta ley represente los intereses de quienes hemos sido los mejoradores históricos de los recursos genéticos locales y que esta vez la expresión de preocupación se traduzca en un proyecto de Ley que resguarde los derechos de los productores campesinos e indígenas, en la protección de la biodiversidad local y en asegurar el derecho de todos los chilenos a una alimentación y a un medio ambiente sano.

DESDE CHILOE, POR UN CHILE LIBRE DE TRANSGENICOS, junio de 2011




Unete en Facebook a la campaña Yo no quiero transgénicos en Chile

miércoles, julio 29, 2009

Obispo Ysern defiende derechos ancestrales a la semilla


La necesidad de “reconocer los derechos que los campesinos y pueblos indígenas ya tienen respecto de las semillas nativas” destacó monseñor Juan Luis Ysern, obispo Emérito de Ancud y actual Presidente de Caritas Chile, el martes 28 de julio en la sesión de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados que analiza el proyecto de ley sobre Derechos de Obtentores Vegetales*, iniciativa rebautizada por organizaciones sociales y ambientales como de Apropiación de la Semilla Nativa por las Transnacionales y sus filiales locales.

El prelado, de nacionalidad española, ejerció su magisterio en Chiloé por más de 30 años. Es medalla nacional Pablo Neruda (2005) por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, entre muchas otras distinciones que incluyen la orden de Isabel La Católica conferida por Juan Carlos, Rey de España, por su aporte en el rescate de la cultura chilota. Ysern dialogó con los parlamentarios en torno a los potenciales impactos del proyecto, acompañado de Alicia Muñoz, presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI).

El obispo evaluó positivamente su paso por la Comisión: “Después de escuchar mi exposición, algunos parlamentarios me hablaron de que se podría ‘conceder’ derechos a los campesinos sobre las semillas. Respondí expresando que precisamente ése es el centro del problema, puesto que, por el contrario, hay que partir del reconocimiento de sus derechos. Al conceder, estamos hablando de algo que harán las empresas, los poderosos”. El calificó como situación de injusticia la concesión de todos los derechos al “obtentor” y el no reconocimiento de los derechos colectivos ancestrales campesinos e indígenas. Sin duda, expresó, en el trasfondo hay una concepción de propiedad vinculado a las ganancias, contrapuesto al concepto humanizador que reconoce el patrimonio común de la humanidad. En este sentido, él se preguntaba: “¿Es posible patentar bienes que son parte esencial de la vida humana: el agua, los genes, la vida misma?”.

Relató, asimismo, que entregó a los parlamentarios un ejemplar de la nueva encíclica papal “Caridad en la Verdad”, que aborda el tema del desarrollo, también citado en su planteamiento ante la citada Comisión, en la que pidió que frente a cualquier decisión se considere a la persona integralmente, como eje de la sociedad que queremos construir.
Atropello a la identidad cultural
El obispo -que el año 2000 fue declarado miembro del Pueblo Huilliche por el Consejo de Caciques de Chiloé- sostuvo que la iniciativa implica un atropello a la identidad cultural campesina e indígena puesto que no ha existido el diálogo que permita discernir lo mejor entre lo existente y lo nuevo, con referencias críticas que sean humanas.

Fundamentó su postura aseverando: “Cuando una persona cambia siguiendo esas referencias, no pierde su identidad. La identidad no consiste en mantenerse haciendo siempre lo mismo, sino en ser él mismo. La identidad es un proceso de crecimiento como protagonista responsable de su propio camino. En el momento que alguien se masifica y, simplemente, se deja llevar del ambiente dominante, pierde su identidad. Los campesinos e indígenas que de pronto son impedidos para seguir de acuerdo a sus normas de cultivo, sin haber participado en mesas de trabajo para buscar formas nuevas y poder tomar decisiones personales, son atropellados en su identidad. Es un atropello a la dignidad de esas personas humanas.”

Más adelante se refiere al nuevo atropello que se produce cuando el proyecto de ley sale en defensa del “obtentor” en el caso que los campesinos e indígenas actúen según sus costumbres disponiendo libremente del producto de su cosecha. Así puede deducirse de lo establecido para quienes sean acusados de no cumplir con la ley (artículos 53, 54, 55).
Rechazo al modelo de desarrollo
En su exposición referida a los aspectos éticos de la ley, el obispo planteó que el modelo de desarrollo que impulsa lo reduce al simple progreso de la técnica, generando un resultado deshumanizado al hacer uso de recursos que pertenecen a toda la humanidad. Criticó que en el proyecto de ley “no sólo no existe una real preocupación por las personas, ni por el diálogo, sino que además, se abre la posibilidad para despojar a los campesinos e indígenas de su derecho a seleccionar, mejorar, y guardar la semilla de su cosecha (Artículo 48) y para la apropiación indebida de los recursos biológicos del país, la privatización de los conocimientos y la protección de la propiedad privada de las empresas transnacionales sobre el patrimonio colectivo de las comunidades campesinas e indígenas. Se abre el paso a la expropiación de la biodiversidad agrícola y silvestre de Chile al extender los llamados derechos de obtentor a todas las especies vegetales (Artículos 2, 6, 7, 8,9)”.

Para el obispo, ello implica que el país se mantiene en el criticado modelo de desarrollo que nos ha llevado a la actual crisis, y que redunda en provecho de de grandes empresas que se enriquecen sin medida.
El medio ambiente

Con relación al medio ambiente recordó a los parlamentarios que “tenemos un deber muy grave de entregar la tierra a las generaciones futuras de modo que la puedan habitar dignamente y continuar cultivándola. Somos cuidadores de la naturaleza “para custodiarla, hacerla productiva y cultivarla también con métodos nuevos y tecnologías avanzadas, de modo que pueda acoger y alimentar dignamente a la población que la habita” (Caritas en Veritas, 50). De ninguna manera somos dueños para hacer lo que se nos ocurra sin pensar en los demás”.

Denunció asimismo que la biotecnología favorecida por este proyecto conduce hacia la uniformidad genética con pérdida de la biodiversidad en los campos, donde se imponen monocultivos extensivos. Con los cultivos transgénicos se produce daño a la fauna y los insectos benéficos, con negativas consecuencias para el medio ambiente.

El obispo insistió en la necesidad del diálogo, como proceso que permita a todos asumir, aportar e incorporarse en esta dinámica de cambio. “No se puede forzar a nadie a entrar en esos procesos sin dar posibilidad al discernimiento y sin dejar que use su libertad. Quienes entran en esa situación son personas que así pierden su identidad, no han sido partícipes protagónicos de este proceso que les incumbe y les afectará la calidad de sus vidas y la de sus descendientes. Esto clama justicia y respeto a la dignidad de esas personas.”, agregó.

Por mi parte, no puedo dejar de opinar aquí, en mi propio espacio: ¡qué alegría re-conocerme en la palabra de un obispo! de quien, desde luego no esperaba menos, por su trayectoria en favor de los huilliches y de la biodiversidad y la cultura en Chiloé. Esta es la iglesia que respeto y de la que provengo. Ojalá hubiera muchos otros obispos así.


*El proyecto de ley que se discute es sobre Derechos del Obtentor de Variedades Vegetales que deroga Ley 19.342 (Mensaje Nº454-356), 22 diciembre 2008. Texto completo de la ley, por cierto escrita en un lenguaje ininteligible y equívoco, en Boletín Nº 6355-01 de la Cámara de Diputados, www.camara.cl