Tocará temas de actualidad en áreas referidas a pueblo mapuche, medio ambiente, terapias de sanación, derechos humanos y otros.
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miércoles, mayo 20, 2015
domingo, noviembre 23, 2014
Es la hora de saber cuántos transgénicos, azúcar y sal tienen los alimentos
publicado originalmente en El re-verde
Por Lucía Sepúlveda Ruiz
vocera (RM) Campaña Yo No Quiero
Transgénicos en Chile
Pronto se
conocerá el reglamento de la llamada “Ley Superocho” (Ley 20.606 de Rotulado y
Publicidad de Alimentos), al haber concluido la fase de participación ciudadana
convocada por el ministerio de salud. Si esta vez el lobby de la industria alimentaria
fracasa en sus intentos, si la ministra Helia Molina realmente quiere prevenir
la obesidad, los padres y madres tendrán derecho a saber cuánta azúcar y sal
contienen los alimentos que compran para sus niños. Se habrá avanzado algunos
pasos en la dirección correcta. Pero ojo: la nueva etiqueta seguirá muda acerca
de si ese alimento es o no transgénico. El semáforo no dirá nada al respecto.
Por ello, la ministra secretaria
de gobierno Ximena Rincón, que en 2012 presentó en el Senado un proyecto de ley de Moratoria y Etiquetado
de Transgénicos, recibió un ejemplar de
la primera versión en español de “Transgénicos: Mitos y Verdades”, de Antoniou,
Fagan y Robinson (RAP-Chile, Quimantú, 2014). La obra fundamenta con base científica las razones por
las cuales los alimentos elaborados con ingredientes transgénicos presentan
riesgos para la población. La campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile le
hizo llegar el libro presentado recientemente como preludio de la exigencia de
que esta ley de moratoria y etiquetado, que duerme en el senado, se ponga en
discusión con urgencia. En su rol actual, Ximena Rincón deberá decidir si
responde a la demanda ciudadana integrando ese proyecto a la agenda legislativa definida por el
comité de ministros, o se sitúa del lado de Monsanto, Pioneer/Dupont y sus
pares.
La ley Super Ocho ignoró absolutamente el tema de los transgénicos.
Muchos ciudadanos y ciudadanas, entre ellos Rodrigo Lampasona, de la iniciativa
“Exige Vivir Sano” nacida al calor de la campaña Yo No Quiero Transgénicos en
Chile, hicieron presente a través de
observaciones al reglamento, su molestia porque el etiquetado no abarque los alimentos
hechos con ingredientes transgénicos como la soya y el maíz transgénicos
presentes entre muchos otras en las marcas Kellogg, Ades, Kraft.
Bachelet bloqueó el etiquetado
Pero estas observaciones tienen escasas posibilidades de ser recogidas
por el ministerio de salud, que hasta ahora rechaza toda posibilidad de
etiquetar estos alimentos que presentan serios riesgos para la salud de las
personas. SERNAC remite toda consulta al respecto, al ministerio de salud. La
ley que da origen al reglamento nada dice sobre el tema, probablemente porque
el Reglamento Sanitario que rige los alimentos en Chile, fue modificado para eliminar
la obligación de rotularlos el año 2003, siendo ministra de salud la actual
presidenta de la república, Michelle Bachelet. El decreto respectivo estuvo listo desde el
año 2001, pero jamás se promulgó. En cambio, el ministerio de salud elaboró el decreto
115, publicado en el diario oficial el 25 de noviembre de 2003. Ese decreto introdujo en el artículo 107, letra n, del Reglamento Sanitario de Alimentos un
texto que indica que el rotulado de alimentos transgénicos sólo procederá si
estos “presentan características nutricionales distintas al alimento y/o
materia prima convencional”.
Ese es el argumento de Monsanto y los productores de transgénicos, llamado
el principio de “equivalencia sustancial”, el cual no tiene base científica
alguna. Ha sido usado en Estados Unidos para impedir el análisis toxicológico
de este tipo de alimentos y permitir su pronta autorización. Y ya se cae a
pedazos precisamente en la tierra madre de los transgénicos, Estados Unidos.
Etiquetado en Estados Unidos
Desde el año pasado un poderoso movimiento ciudadano está exigiendo a nivel
de algunos estados federales de Estados Unidos, el derecho a saber qué están
comiendo. Vermont aprobó el etiquetado este año, California casi lo logró el
año pasado, y ahora lo intentan Oregon y
Colorado. Para entender el poder de ese lobby y lo que ocurrió en Chile cuando
se intenta etiquetar, es necesario conocer cómo operan las transnacionales de
la agrobiotecnología en Estados Unidos, donde las leyes no contemplan “aportes
reservados” y obligan a transparentar las donaciones de las empresas.
El 4 de noviembre próximo, el estado de Oregon vota una propuesta de etiquetado de alimentos transgénicos. En la campaña el gasto en avisaje televisivo ha sido enorme: es el 5º mayor gasto en avisaje que se ha hecho en todo Estados Unidos en el último tiempo, según el Center for Public Integrity, una organización sin fines de lucro con sede en Washington. En Oregon, la comuna de Jackson aprobó meses atrás la prohibición del cultivo de transgénicos en su territorio. El estado de Vermont, que aprobó el etiquetado, lo hará entrar en vigor en Julio de 2016, y el fiscal general del estado está defendiendo la medida de una demanda planteada por representantes de la industria alimentaria.
Pioneer dobló a Monsanto
La transnacional Dupont/Pioneer que está presente en Chile produciendo
transgénicos y plaguicidas, aportó esta
semana $4.6 millones de dólares para la campaña contra el etiquetado de
transgénicos, doblando la cifra de Monsanto, que puso 2.9 millones de
dólares. Los partidarios del etiquetado han logrado reunir US$6.6 milones de
dólares ... contra 16.3 millones que las empresas productoras de transgénicos
han inyectado para impedir que la gente sepa lo que come.
Monsanto, Dupont/Pioneer, Dow y Bayer le dan ese derecho a los europeos, ya
que están obligados a ello por la legislación de la Unión Europea, que a su vez
es producto de la exigencia de los consumidores. En Perú, que tiene ley de
etiquetado desde hace algunos años, han logrado detener hasta ahora la
elaboración del reglamento de esa ley. Brasil sin embargo sí cuenta con
etiquetado. Se lo niegan a Argentina y Chile donde ejercen su poderoso lobby.
Declaración de Osorno
En la lucha por el etiquetado, los y las consumidores
chilenos se están haciendo cada vez más presentes. El tema de la alimentación
sana –abordado en una exposición sobre soberanía alimentaria realizada por
Lucía Sepúlveda - fue definido como uno de los ejes de trabajo en el reciente
congreso nacional de asociaciones de consumidores realizado en Osorno. Veinte
asociaciones que representan a consumidores de territorios que van desde la
Región de Tarapacá a la Región de los Lagos, reconocieron n como derechos
fundamentales para la persona humana “un aire libre de contaminación, la disponibilidad de las aguas para el
consumo humano, la alimentación saludable, la generación y consumo responsable
y sustentable de la energía, y el
reconocimiento de sistemas de movilidad
limpia y de transporte público justo y de calidad.”.
En el congreso se constituyó
una Coordinadora Nacional de los Consumidores que buscará articularse con otros
actores organizados de la sociedad para informar,
educar y proteger los derechos de los consumidores en sus diferentes
ámbitos.
miércoles, octubre 24, 2012
Apoyo Prop 37: Derecho a saber qué comemos en Chile y en California.
sábado, octubre 13, 2012
miércoles, junio 20, 2012
Syngenta a juicio en Alemania: su maíz bt responsable de matar vacas!
por Anthony Gucciardi, periodista de investigación. Artículo en inglés publicado originalmente en Natural Society
En una fascinante victoria contra las creaciones genéticamente modificadas, una importante empresa de biotecnología conocida como Syngenta ha sido acusada penalmente por negar el conocimiento de que su maíz GM Bt realmente mata al ganado. Y lo que es más, la empresa no sólo niega este hecho, sino que lo hizo en un juicio civil que terminó en 2007. Los cargos fueron emitidos por fin después de una larga lucha legal en contra de la megacorporación iniciada por un agricultor alemán llamado Gottfried Gloeckner cuyas vacas lecheras murieron después de ingerir la toxina Bt y abatidas por una “misteriosa” enfermedad.
Criadas en su propia finca desde 1997 hasta 2002, todas las vacas de la granja fueron alimentadas exclusivamente con maíz Bt 176 de Syngenta por el año 2000. Fue en ese momento cuando enfermedades misteriosas comenzaron a surgir entre la población bovina. Syngenta pagó 40.000 euros a Gloeckner en un esfuerzo por silenciar al agricultor, sin embargo, una demanda civil fue llevada a la empresa. Sorprendentemente, 2 vacas comían maíz modificado genéticamente (ahora prohibido en Polonia debido a preocupaciones graves) y murieron. Sin embargo, durante el juicio civil, Syngenta se negó a admitir que su maíz GM fue el responsable. De hecho, fue aún más lejos y afirmó que no tenía conocimiento alguno del daño.
El caso fue desestimado y Gloeckner, el agricultor que inició la demanda, se dejó miles de euros en la deuda. Y eso no es todo; Gloeckner continuó perdiendo muchas vacas como consecuencia del maíz modificado genéticamente de Syngenta. Después de detener el uso de piensos modificados genéticamente en el año 2002, Gloeckner intentó hacer una investigación completa, con el Instituto Robert Koch y Syngenta. Los datos de esta investigación aún no está disponible al público, y sólo examinó una vaca. Sin embargo, en 2009 Gloeckner se asoció con un grupo de acción alemán conocido como Aktion Bündnis Gen-Klage y llevaron en última instancia a Syngenta a la corte penal.
Mediante el testimonio de otro agricultor cuyas vacas murieron después de comer productos de Syngenta, Gloeckner y el equipo acusaron al gigante biotecnológico por la muerte de más de 65 vacas, la retención de conocimiento vinculado a la muerte y la celebración de la corporación responsable de no registrar las muertes del ganado. El equipo ha cargado incluso contra Hans-Theo Jahmann, el jefe alemán de Syngenta, y personalmente sobre la retención del conocimiento.
Los cargos sacan a la luz hasta qué punto las grandes compañías biotecnológicas llegan para ocultar pruebas que vinculan sus productos modificados genéticamente a un daño grave. Monsanto, por ejemplo, incluso ha amenazado con demandar a todo el estado de Vermont, si tratan de etiquetar los ingredientes modificados genéticamente. ¿Por qué tienen tanto miedo de que los consumidores sepan lo que están poniendo en sus bocas?.
Traducción: elnuevodespertar
Fuente: naturalsociety.com
martes, enero 31, 2012
"Sólo etiquétalo": Campaña x etiquetado de transgénicos en USA
El famoso documentalista Robert Kenner (de Food Inc.) se unió a la campaña "Sólo etiquétalo" en curso en Estados Unidos, referida al derecho de l@s ciudadanos a saber si están comiendo transgénicos. El acaba de hacer el video de la campaña que explica porqué los transgénicos deberian tener etiquetado.
martes, julio 05, 2011
CODEX ALIMENTARIUS aprobó etiquetado de transgénicos anulando amenazas de Organización Mundial de Comercio
Como un triunfo histórico luego de ¡veinte años! de activismo califican las organizaciones de consumidores de todo el mundo, la decisión del Codex Alimentarius que legitima el etiquetado de transgénicos y libra de represalias a los estados que protejan el derecho a saber qué comemos en nuestros platos. Por más de dos décadas Monsanto, Bayer, Pioneer Dupont, Dow y otras empresas que participan del CODEX impidieron acuerdos en ese sentido, protegidas por el gobierno de Estados Unidos.
Consumers International (CI) y sus organizaciones miembros celebraron la victoria de hoy, con los reguladores de más de 100 países, tras el acuerdo de largo plazo en el etiquetado de organismos genéticamente modificados (GM).
En Chile no existe etiquetado de transgénicos. Múltiples iniciativas en ese sentido han sido boicoteadas por las transnacionales productoras de estos alimentos, con el apoyo de los gobiernos. En 2001 un decreto del ministerio de Salud que llevaba la firma de la entonces Ministra Bachelet y del Presidente Lagos, quedó guardado sin que se promulgara, después de haber atravesado todas las barreras administrativas y legales, por una decisión política que sólo puede explicarse por la presión de las empresas transnacionales.
Los productores de transgénicos sostienen que son los alimentos orgánicos y libres de transgénicos los que deberían ser etiquetados! Es el mundo al revés. Argumentan que los consumidores están prejuiciados contra los transgénicos, y que no lo harán porque además el etiquetado subiría los costos, como explicó Miguel Angel Sánchez de Chile Bio recientemente en un foro en que debatió con RAP-Chile sobre el tema. Actualmente el Senado discute nuevamente una iniciativa sobre etiquetado. Pero el gobierno de Piñera NO incluye el etiquetado de alimentos en su proyecto de introducción de transgénicos al mercado interno, presentado en marzo de este año al Senado como "indicaciones sustitutivas" de un proyecto anterior que estaba sin movimiento desde 2008.
Obama cambió postura oficial
La Comisión del Codex Alimentarius, integrada por organismos reguladores sobre la seguridad de los alimentos, lleva más de dos décadas tratando de resolver este tema. La delegación de USA que hasta ahora había obstruido todo acuerdo en favor del etiquetado, ahora cambió de posición. No hay aún información oficial sobre las razones de este vuelco, aunque en el mundo cada vez hay más ciudadanos informados de los dañinos impactos de los transgénicos en la salud humana y en el ambiente, a partir de estudios en animales de laboratorio y últimamente en Canadá, en una investigación que se llevó a cabo con madres embarazadas que consumen maíz transgénico, donde se descubrieron vestigios de la proteína Cryab1 - la toxina bt insecticida del maíz transgénico- en la sangre de las madres y sus fetos.
En Estados Unidos no se etiquetan los transgénicos, al contrario de lo que ocurre en Europa.
El martes, durante la cumbre anual que está realizando el Codex en Ginebra, la delegación de EE.UU. retiró su oposición al documento de orientación del etiquetado a los OGM, por lo que el acuerdo se convertirá en un texto oficial del Codex.
De esta manera, cualquier país que etiquete los transgénicos ya no enfrentará la amenaza de una demanda legal de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Esto se debe a que las medidas nacionales adoptadas sobre la base de orientaciones y normas del Codex no pueden ser impugnadas como barreras al comercio.
Etiquetado en Perú
Edita Vilcapoma de la ASPEC, Asociación de consumidores del Perú, en representación de Consumers International en la reunión del Codex en Ginebra, dijo:
"La introducción reciente en el Perú de etiquetado de los alimentos GM enfrenta la amenaza de una demanda legal de la OMC. Este nuevo acuerdo del Codex significa ahora que esta amenaza ha desaparecido y el derecho del consumidor a ser informado ha sido asegurado. Esto es una importante victoria para el movimiento global de consumidores”.
El acuerdo también reconoce los enormes beneficios de monitorear la salud, y de ofrecer a los consumidores información transparente sobre la presencia de los alimentos modificados genéticamente. Hasta ahora era muy difícil establecer los efectos en la salud de los norteamericanos derivados de su ingesta de transgénicos, dada la falta de etiquetado, y el alarmante aumento de casos de cáncer y otras enfermedades crónicas sólo podía ser asociado indirectamente a ese factor.
El delegado principal de Consumers International en el Codex, y científico principal de Consumers Union de los Estados Unidos, el doctor Michael Hansen, declaró:
"Estamos particularmente satisfechos de que la nueva orientación reconoce que el etiquetado de transgénicos, esto se justifica como una herramienta para el monitoreo posterior a la comercialización. Esta es una de las razones clave por lo que queremos que todos los alimentos modificados genéticamente deban ser etiquetado - de modo que si los consumidores comen alimentos modificados, serán capaz de conocer e informar a los reguladores si tiene una reacción alérgica u otra situación adversa”.
El hito del etiquetado es particularmente bien recibida por las organizaciones miembros de CI en África, que han estado luchando en nombre de sus consumidores por el derecho a ser informados sobre los alimentos transgénicos. Samuel Ochieng, presidente emérito de Consumers International y director ejecutivo de la Red de Información al Consumidor de Kenia, dijo:
"Si bien el acuerdo está a la altura de la demanda de larga data del movimiento de consumidores para la aprobación del etiquetado obligatorio de alimentos GM, esto sigue siendo un importante hito para los derechos del consumidor. Felicitamos Codex por ponerse de acuerdo sobre esta guía, que ha sido buscada por los consumidores y los reguladores en los países africanos durante casi veinte años. Esta guía es una excelente noticia para los consumidores del mundo que quieren saber lo que contienen los alimentos en sus platos”
Reacción en México
En México, Fernando Calvillo director de El Poder de El Consumidor declaró en un comunicado: "Es histórico este día para la salud de todos los habitantes del mundo al reconocerse el derecho de las naciones a etiquetar los productos con transgénicos. Este paso histórico se pudo concretar debido a que los Estados Unidos cambiaron su tradicional rechazo al etiquetado por la aprobación y, de ese modo, quedaron definitivamente incorporadas al Codex las nuevas directrices. Este es un paso trascendente en relación a la salud y los derechos de los consumidores y al papel regulador que los Estados deben ejercer velando por el interés público. En efecto, estas nuevas normas permiten a las legislaciones locales avanzar en controles más efectivos sin riesgo de ser sometidos a denuncias ante la OMC".
"Los consumidores tenemos el derecho a estar informados sobre los componentes de los productos y este derecho era amenazado por las empresas que advertían acudir a la OMC si se establecían etiquetados para advertir a los consumidores si un producto contenía transgénicos. Ahora el Codex reconoce ese derecho y los Estados ya no tendrán justificación para no reconocer este derecho a sus consumidores", señaló el director de EPC.
Consumers International (CI) y sus organizaciones miembros celebraron la victoria de hoy, con los reguladores de más de 100 países, tras el acuerdo de largo plazo en el etiquetado de organismos genéticamente modificados (GM).
En Chile no existe etiquetado de transgénicos. Múltiples iniciativas en ese sentido han sido boicoteadas por las transnacionales productoras de estos alimentos, con el apoyo de los gobiernos. En 2001 un decreto del ministerio de Salud que llevaba la firma de la entonces Ministra Bachelet y del Presidente Lagos, quedó guardado sin que se promulgara, después de haber atravesado todas las barreras administrativas y legales, por una decisión política que sólo puede explicarse por la presión de las empresas transnacionales.
Los productores de transgénicos sostienen que son los alimentos orgánicos y libres de transgénicos los que deberían ser etiquetados! Es el mundo al revés. Argumentan que los consumidores están prejuiciados contra los transgénicos, y que no lo harán porque además el etiquetado subiría los costos, como explicó Miguel Angel Sánchez de Chile Bio recientemente en un foro en que debatió con RAP-Chile sobre el tema. Actualmente el Senado discute nuevamente una iniciativa sobre etiquetado. Pero el gobierno de Piñera NO incluye el etiquetado de alimentos en su proyecto de introducción de transgénicos al mercado interno, presentado en marzo de este año al Senado como "indicaciones sustitutivas" de un proyecto anterior que estaba sin movimiento desde 2008.
Obama cambió postura oficial
La Comisión del Codex Alimentarius, integrada por organismos reguladores sobre la seguridad de los alimentos, lleva más de dos décadas tratando de resolver este tema. La delegación de USA que hasta ahora había obstruido todo acuerdo en favor del etiquetado, ahora cambió de posición. No hay aún información oficial sobre las razones de este vuelco, aunque en el mundo cada vez hay más ciudadanos informados de los dañinos impactos de los transgénicos en la salud humana y en el ambiente, a partir de estudios en animales de laboratorio y últimamente en Canadá, en una investigación que se llevó a cabo con madres embarazadas que consumen maíz transgénico, donde se descubrieron vestigios de la proteína Cryab1 - la toxina bt insecticida del maíz transgénico- en la sangre de las madres y sus fetos.
En Estados Unidos no se etiquetan los transgénicos, al contrario de lo que ocurre en Europa.
El martes, durante la cumbre anual que está realizando el Codex en Ginebra, la delegación de EE.UU. retiró su oposición al documento de orientación del etiquetado a los OGM, por lo que el acuerdo se convertirá en un texto oficial del Codex.
De esta manera, cualquier país que etiquete los transgénicos ya no enfrentará la amenaza de una demanda legal de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Esto se debe a que las medidas nacionales adoptadas sobre la base de orientaciones y normas del Codex no pueden ser impugnadas como barreras al comercio.
Etiquetado en Perú
Edita Vilcapoma de la ASPEC, Asociación de consumidores del Perú, en representación de Consumers International en la reunión del Codex en Ginebra, dijo:
"La introducción reciente en el Perú de etiquetado de los alimentos GM enfrenta la amenaza de una demanda legal de la OMC. Este nuevo acuerdo del Codex significa ahora que esta amenaza ha desaparecido y el derecho del consumidor a ser informado ha sido asegurado. Esto es una importante victoria para el movimiento global de consumidores”.
El acuerdo también reconoce los enormes beneficios de monitorear la salud, y de ofrecer a los consumidores información transparente sobre la presencia de los alimentos modificados genéticamente. Hasta ahora era muy difícil establecer los efectos en la salud de los norteamericanos derivados de su ingesta de transgénicos, dada la falta de etiquetado, y el alarmante aumento de casos de cáncer y otras enfermedades crónicas sólo podía ser asociado indirectamente a ese factor.
El delegado principal de Consumers International en el Codex, y científico principal de Consumers Union de los Estados Unidos, el doctor Michael Hansen, declaró:
"Estamos particularmente satisfechos de que la nueva orientación reconoce que el etiquetado de transgénicos, esto se justifica como una herramienta para el monitoreo posterior a la comercialización. Esta es una de las razones clave por lo que queremos que todos los alimentos modificados genéticamente deban ser etiquetado - de modo que si los consumidores comen alimentos modificados, serán capaz de conocer e informar a los reguladores si tiene una reacción alérgica u otra situación adversa”.
El hito del etiquetado es particularmente bien recibida por las organizaciones miembros de CI en África, que han estado luchando en nombre de sus consumidores por el derecho a ser informados sobre los alimentos transgénicos. Samuel Ochieng, presidente emérito de Consumers International y director ejecutivo de la Red de Información al Consumidor de Kenia, dijo:
"Si bien el acuerdo está a la altura de la demanda de larga data del movimiento de consumidores para la aprobación del etiquetado obligatorio de alimentos GM, esto sigue siendo un importante hito para los derechos del consumidor. Felicitamos Codex por ponerse de acuerdo sobre esta guía, que ha sido buscada por los consumidores y los reguladores en los países africanos durante casi veinte años. Esta guía es una excelente noticia para los consumidores del mundo que quieren saber lo que contienen los alimentos en sus platos”
Reacción en México
En México, Fernando Calvillo director de El Poder de El Consumidor declaró en un comunicado: "Es histórico este día para la salud de todos los habitantes del mundo al reconocerse el derecho de las naciones a etiquetar los productos con transgénicos. Este paso histórico se pudo concretar debido a que los Estados Unidos cambiaron su tradicional rechazo al etiquetado por la aprobación y, de ese modo, quedaron definitivamente incorporadas al Codex las nuevas directrices. Este es un paso trascendente en relación a la salud y los derechos de los consumidores y al papel regulador que los Estados deben ejercer velando por el interés público. En efecto, estas nuevas normas permiten a las legislaciones locales avanzar en controles más efectivos sin riesgo de ser sometidos a denuncias ante la OMC".
"Los consumidores tenemos el derecho a estar informados sobre los componentes de los productos y este derecho era amenazado por las empresas que advertían acudir a la OMC si se establecían etiquetados para advertir a los consumidores si un producto contenía transgénicos. Ahora el Codex reconoce ese derecho y los Estados ya no tendrán justificación para no reconocer este derecho a sus consumidores", señaló el director de EPC.
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