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lunes, abril 30, 2012



Especial 1º de mayo 
Alianza por una Mejor Calidad de Vida/RAP/Chile

Transgénicos y el colapso de la apicultura chilena
               -en peligro el sustento de más de 10.000 familias



Santiago de Chile, 30 de abril de 2012.- “Nosotros no pedimos los cultivos transgénicos, no tenemos responsabilidad en la contaminación del polen por maíz o raps transgénico de los semilleros de exportación, y tampoco podemos dimensionar con precisión el riesgo, por la falta de información de la localización exacta y el tipo de cultivos transgénicos existentes”, sostuvo Marcelo Rodríguez, presidente de la Red Nacional Apícola al abrir el Cabildo ciudadano “Apicultura y Transgénicos” realizado el pasado 21 de abril en la Municipalidad de ChillánViejo en el marco de la Cuarta Feria Inter Regional de Agricultura Orgánica. El dirigente gremial  agregó que hay una pérdida de imagen de la miel como un producto sano y beneficioso para la salud, además de la enorme baja en los precios por el cierre del mercado europeo, cuyos consumidores rechazan los alimentos transgénicos.

Reina la incertidumbre entre los más de  10.000 apicultores en el país. Un 92% de ellos son microempresarios que manejan menos de cien colmenas cada uno y venden su producción –en tambores, sin valor agregado- a los grandes exportadores. Un 25% de los apicultores son mujeres. Estas cifras, del censo 2007, son conservadoras ya que la tasa de crecimiento de la apicultura en Chile ese mismo año fue de 12,5%, una cifra altísima si se compara con el promedio global de crecimiento del negocio, que sólo llega a un 2.1%. La dependencia del mercado europeo, unida al bajo consumo interno de miel, y la carencia de soporte técnico analítico para certificar la calidad de la miel respecto de posible contenido de polen transgénico, genera incertidumbre en los productores sin que se vea una salida a corto plazo.

Transgénicos en mi patio

En el cabildo, el diagnóstico de la crítica situación de la apicultura se construyó a partir de la exposición inaugural de Marcelo Rodríguez  junto a la visión aportada por productores  orgánicos, consumidores, viticultores, ciudadanos conscientes y  ambientalistas, que contribuyeron a generar una visión común del impacto de las 3.050 hectáreas de cultivos transgénicos existentes en la región del BioBio, y de las 15.434 y 4.088 hectáreas de OGMs existentes en las vecinas regiones del Maule y la Araucanía, respectivamente, según cifras del SAG  desglosadas por regiones para su análisis.

 En todo el país, en la temporada 2011 hay 31.000 hectáreas de cultivos transgénicos de exportación, cifra equivalente a la cantidad de hectáreas certificadas de cultivos orgánicos. La meta de los organizadores del Cabildo,   la Asociación Gremial de Agricultores Orgánicos del BioBio y  la Campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile, es lograr la moratoria a los cultivos transgénicos para el mercado interno, frenando la ley que apunta a la expansión de las semilleras transgénicas. La superficie cultivable del país alcanza a poco más de 5,1 millones de hectáreas (ODEPA 2002) que tienen actualmente otros usos. En las intervenciones se destacó que Chile está entre los 34 lugares del mundo (hot spots) que tienen recursos de conservación valiosos, por su riqueza de especies y por su alto grado de endemismo. Los transgénicos constituyen una amenaza a ese patrimonio y biodiversidad, y la coexistencia entre esos cultivos con los cultivos orgánicos y convencionales, o con la apicultura  ha demostrado tener resultados negativos.

Raps transgénico
En la región del BioBio, el raps (canola o colza) es el cultivo transgénico más extendido, con 2.342,53 hectáreas  repartidas mayoritariamente en las comunas de Los Angeles, Coihueco, Bulnes, El Carmen y Chillán. A nivel regional, estas son las comunas más contaminadas por transgénicos y por los plaguicidas de uso intensivo en esos predios.  También existen 389,82 hectáreas de maíz modificado genéticamente y 317,71 hectáreas de soya transgénica. Un apicultor sostuvo en el debate, que igualmente en la comuna ñublense de Pinto –que no figura en el informe del SAG- hay transgénicos de la semillera Tuniche.

 En todo el país, las comunas más contaminadas por plaguicidas y maíz transgénico - el cultivo predominante en Chile -  son  San Clemente (Maule), con 4.036 hectáreas y Chimbarongo (O’Higgins), con 3.036 hectáreas. La transnacional semillera y agroquímica Monsanto es responsable de la mayor parte de la contaminación, tanto por sus propios cultivos como por los de Massai, y Anasac. Le siguen Pioneer, Greenseed, Curimapu y Tuniche, entre otras semilleras menores que incluyen al clan Von Baer, muy activo en el lobby empresarial que pretendía mantener el secreto en la ubicación de los cultivos.

Derecho a saber

En el Cabildo, Lucía Sepúlveda, en representación de la Alianza por una Mejor Calidad de Vida/RAP-Chile (Red de Acción en Plaguicidas) entregó información sobre la decisión adoptada en marzo de 2012 por el Consejo para la Transparencia en respuesta a un amparo por denegación de información interpuesto por esa organización en 2009. El fallo puso fin a décadas de secreto sobre la ubicación de los cultivos transgénicos, y ordenó al SAG poner la información a disposición de los ciudadanos para favorecer el debate público y permitir el control social de esa actividad productiva, que hasta ahora estuvo vetado para los afectados por ella.

Guillermo Riveros recordó que BioBio Orgánico también había demandado información sobre los cultivos transgénicos presentes en su región, recibiendo la misma negativa de la entidad estatal. La contaminación por raps transgénico ha estado presente en el debate ciudadano y ha sido negada por  SAG sin que se pudiera establecer fehacientemente los impactos negativos por la política de secretismo imperante.

 OGMs,  la guinda de la torta

“Los transgénicos son la guinda de la torta en el problema del colapso de las abejas. Cada vez hay menos abejas vivas en la colmena, pero nadie hace nada. Un análisis de la Universidad Austral encontró dioxinas en la miel de Rucapequén, que se produce a 14 km de la planta Nueva Aldea de Celulosa, de Celco”,  denunció Roberto Montero, director del Centro de Estudio e Investigación de Alta Tecnología Agroecológica de Tomé y criador de abejas reinas.  Recordó que en otra miel se descubrió que el polen transgénico provenía de harina de soya con la que se había alimentado a las abejas, ¡siguiendo la asesoría técnica entregada por INDAP!  Sintetizó su experiencia relatando: “Históricamente a los productores nos han ido arrinconando porque el uso de plaguicidas por la agroindustria mata a las abejas. Yo partí en Tomé pero ahora estoy a orillas de un Parque Nacional en Chiloé con mis colmenas. Terminaremos yéndonos a Magallanes con las abejas...ya no se ven tantas en el Parque”.
El ejemplo peruano
Recordó el apicultor que Perú tiene más hectáreas de cultivos orgánicos que Chile, pues ellos van en dirección opuesta, protegen su patrimonio genético y aprovechan las tendencias del mercado. Sin plaguicidas y con la moratoria a los transgénicos ya promulgada como ley en el país andino, podrán producir miel de excelente calidad.“Esto lo han conseguido por sus grandes niveles de organización y asociatividad, que tenemos que imitar”, expresó. Montero llamó al gremio a ser más proactivo y darle valor agregado a la miel, dejando de vender en tambor. Destacó el ejemplo de APICOP (cooperativa integrante de las redes de Comercio Justo) que ha podido enfrentar de mejor manera esta crisis por su propio desarrollo y diversificación de mercado. Relató asimismo el salto dado por la apicultura de Chiloé al cambiar la raza de las abejas mediterráneas por la de la abeja austríaca, de un clima similar al de la isla, evitando la trashumancia obligada que era propia de la abeja mediterránea.

 Gabriel Valdivia, apicultor de Isla de Maipo (Región Metropolitana), que se inició en el rubro en 1986, aportó antecedentes cuantitativos sobre el colapso de las abejas, agregando que en ese año en la localidad había 700 colmenas para polinización. Ahora apenas cuentan con 400 colmenas. Antes se cosechaban 10.000 kg anuales de miel, pero en esta temporada sólo se obtuvieron 450 kg.

Baja en la exportación

En las temporadas 2010 y 2011, debido a lo que el dirigente de la Red Nacional Apicola Marcelo Rodríguez bautizó como “el aterrizaje de los transgénicos en la miel”,  bajó abruptamente el volumen de miel chilena exportada, llegando a menos de 6.000 toneladas, comparadas con el  record alcanzado en  2007 con más de diez mil toneladas destinadas a la Unión Europea(UE), a precios considerados muy rentables. La caída del precio a menos de la mitad se explica por las consecuencias de la sentencia de la Corte Suprema de la UE, respecto a que la miel contaminada con polen transgénico debe etiquetarse con la leyenda “Contiene ingredientes modificados genéticamente”. En la práctica el producto no tendría salida en los supermercados de Europa, pues los consumidores europeos rechazan los alimentos transgénicos por los riesgos para la salud.

 Ahora sólo se exporta miel a Estados Unidos y Canadá, donde no existe etiquetado, con un precio de 2.8 dólares el kilo (1.350 aprox.), muy inferior al que pagaba el mercado europeo. Como el costo de producción es de 800 pesos a 850 promedio, se marginaría alrededor de un 15%, muy lejano a las utilidades que se obtenían en el pasado.

Debido al bajo consumo interno de miel, entre el 85 y 90% de la producción nacional de miel se exportaba a Europa (un 99%) y Alemania (75%). La mayor parte de los ingresos de los apicultores vienen de la venta de  miel. La polinización adventicia (no contratada) de los cultivos frutales no se paga, y según se analizó en el cabildo, sólo en el último tiempo FEDEFRUTA estableció reglas para la contratación de polinizadoras. Los grandes polinizadores hoy tienen más de 10.000 colmenas que constituyen un negocio rentable.

La miel contaminada con transgénicos autorizados en la UE podría comercializarse siempre que su contenido alterado genéticamente no sobrepase el 0,9% del polen total, para lo cual se exige una certificación –homologando métodos de muestreo y análisis-, lo cual tiene costos que sólo pueden encararlos grandes productores y/o exportadores. Además, en el caso que la miel esté contaminada con polen de un cultivo transgénico no autorizado en la UE para alimentación, no se puede comercializar esa miel allí. En este marco, según denunciaron varios asistentes al cabildo, INDAP paró las inversiones en el sector apícola, abandonando a los usuarios que apoyaba.

Pelea de ‘perros grandes’

“Estamos en medio de una pelea ‘de perros grandes’, somos el jamón del sándwich entre el SAG, las semilleras agrupadas en ANPROS y los exportadores”,  sostuvo el dirigente de la Red Nacional Apícola, cuya organización, junto a otros integrantes de la cadena productiva apícola ha logrado  la implementación por SAG de un sistema de información geográfica mínima que alerta sobre riesgos y se ha unido a la cadena de producción apícola para enfrentar la crisis. Valorando el sistema de información geográfica como un avance,  Rodríguez lo consideró insuficiente, pues no informa al apicultor consultante  sobre el tipo de transgénicos ni su ubicación exacta ni su dueño, limitándose a alertarlo respecto de la presencia de un cultivo transgénico en un radio cercano. Agregó que respecto de los productores de transgénicos, el gremio actualmente busca que se impongan dos principios: “El que llega, avisa” y “el que contamina paga”. Reivindicó la necesidad de que SAG haga un ordenamiento territorial que tome como base a quiénes históricamente llegaron primero a una zona, y las deje libres de transgénicos.

Redes y alianzas más allá del apiario

 “Solos no podemos dar esta pelea. Es necesario mirar más allá del apiario y trabajar en la generación de redes y alianzas, gremiales, institucionales y académicas”, afirmó Rodríguez quien mencionó que para estos propósitos su organización participa en la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile, y ha desarrollado trabajo en conjunto con la Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile y ahora con BioBio Orgánico. Señaló que el gremio  forma parte de  la Federación Iberolatinoamericana de Apicultura, FILAPI,  y a través de la entidad, articula las alianzas globales necesarias para tener la información y el contexto proveniente del mercado y de los productores de todo el mundo.

Guillermo Riveros, presidente de la Asociación de Agricultores Orgánicos de BioBio coincidió en la importancia de constituir alianzas, y destacó que la exitosa convocatoria al cabildo es el resultado de muchos años de trabajo de organización de los agricultores orgánicos a lo largo del país, y de discusión de los problemas que afectan su quehacer en diferentes espacios públicos y privados.

 Amenaza de concentración

Para el dirigente de la Red Nacional Apícola, en Chile está en juego  la sustentabilidad de miles de apicultores y de un gran número de prestadores de servicios. El rubro, ligado hoy  mayoritariamente a la pequeña agricultura campesina  podría cambiar de carácter y quedar sólo en manos de empresarios con recursos para manejar grandes volúmenes y acceder a las certificaciones requeridas desde Europa.

En el cabildo se recordó que en los últimos 12 años cerca de 60 mil familias campesinas han emigrado a la ciudad como efecto retardado de la llamada “revolución verde” que prioriza los monocultivos forestales y de la agroindustria. La expansión de los transgénicos, que sus promotores denominan “segunda revolución verde” podría intensificar este proceso.

 Hasta ahora los exportadores no revelan a los productores el resultado de los análisis que hacen a la miel, por tanto los pequeños apicultores no tienen cómo comprobar si efectivamente esa miel deberá venderse a los precios bajos que les fueron informados al momento de entregar su producción.

Sin embargo, el manejo de las abejas y la miel es sólo un componente del negocio, coincidieron varios productores, como Bélgica Navea,  de la Cooperativa Organicoop de Quebrada Honda (comuna de La Higuera,  Región de Coquimbo) quien afirmó que al precio pagado hoy por las empresas prácticamente no cubre los costos. Ella prefiere no venderles la miel y desarrollar otros derivados del trabajo, como la apiterapia.

 ¡Etiquetado ya!

Elías Navarro, en representación de la Asociación de Consumidores de Valdivia ACOVAL amplió los conceptos de alianza gremiales hacia los consumidores, y valoró el Cabildo por permitir la articulación de ambos sectores. “Estamos disponibles para replicar esta actividad en Valdivia”, anunció. Para él, lo sucedido con la miel contaminada es una muestra de cómo el libre mercado se pisa la cola. “Los consumidores no tenemos libertad de elegir porque en Chile no hay etiquetado y el problema sólo se presenta porque Europa sí lo tiene.  Nosotros los chilenos y chilenas también tenemos derecho a una alimentación sana y la miel que no se vende fuera será consumida por ciudadanos que no sabrán que tiene transgénicos. Tenemos que  ver este tema como un problema político que nos afecta a todos, por las decisiones que se han tomado sin consultar a los afectados.”

El dirigente valdiviano expresó: “Ahora estamos asistiendo al despliegue de un gran movimiento estudiantil y social, hay un despertar  de la conciencia para salir del letargo en que vivíamos. Tenemos que apoyarnos en eso, y educar para la organización en cada espacio en que estemos, levantar un referente que pueda hacer frente al poder hegemónico. Y en concreto presentar nuestras demandas al SAG y la autoridad, por información y por etiquetado ya de los transgénicos”.

Viajes con la miel

Los maravillados visitantes de la feria, entretanto, pudieron disfrutar de novedosas experiencias, tales como hacer un recorrido imaginario por  Chile y su flora, degustando diferentes tipos de miel: de canelo,  ulmo, temu, tiaca,  lavanda, mora, multifloral e incluso una miel exclusivamente medicinal, de poleo. También fueron testigos de la calidad de la miel de Vilches, obtenida en los bosques cordilleranos que parecen no ser parte de la castigada comuna de San Clemente, aunque geográficamente comparten ese territorio. La cooperativa local, que históricamente ha producido la miel, la conserva pura y saludable.  En cambio, otros apicultores, ubicados en la vecindad de miles de hectáreas de maíz transgénico rociadas con abundantes aplicaciones de glifosato e insecticidas, sólo suben sus colmenas a la montaña a última hora, cuando sus abejas ya están contaminadas. De seguro ellos no pasarían la certificación. Una razón más para exigir el etiquetado en la miel, y desarrollar estrategias para que las municipalidades provean  a hospitales, jardines infantiles y escuelas de  miel libre de transgénicos y plaguicidas.

“Cada vez hay más conciencia y llegamos a nuevos sectores, trabajando desde la base, con recursos mínimos pero siempre contando con el esfuerzo y apoyo de nuestra organización y las organizaciones afines. Hemos participado en jornadas en Temuco, Valparaíso, Concepción, Chiloé y otras localidades y ahora empezamos a ver los frutos de ello”, evaluó Guillermo Riveros, de BioBio Orgánico, al concluir la feria.




domingo, enero 29, 2012

Red Nacional Apícola: 45% de apicultores de Ñuble afectados por transgénicos

 
La Red Nacional Apícola realizó en enero de este año, una evaluación preliminar de los daños causados por los cultivos transgénicos a sus asociados, dados los nuevos requerimientos del mercado europeo. El informe de la Red Apícola señala que utilizando el sistema de georeferenciación ideado por el SAG para detectar cercanía a cultivos transgénicos,  se pudo establecer que un 45% de los apicultores de Ñuble (Región del BioBio) se encuentran en el área de influencia de estos cultivos, es decir su miel está contaminada por polen transgénico. No se conocen aun  resultados a nivel nacional, pero una proyección de estos datos lleva a la Red Nacional Apícola a estimar que al menos un 35% de los apicultores tienen su miel contaminada con polen transgénico.
Pero la apicultura es mucho más que la miel: la polinización es la misión principal de las abejas.
El alto costo de la certificación de cada lote de miel como no transgénica para que pueda ser exportada a la Unión Europea -mercado principal para este producto- sumado a la existencia de miel de la temporada actual que no será exportable, porque nadie en Europa compraría miel etiquetada legalmente como transgénica, está haciendo inviable la apicultura para una mayoría de asociados. Muchos de ellos no están cosechando siquiera por carecer de los tarros, que antes eran entregados por los exportadores a sus proveedores.
La Red Nacional Apícola explica que si no hay apicultores, ello repercutirá en el sector hortofrutícola fuertemente,  pues ellos  son responsables de la polinización para este sector del agro. Para la polinización el sector hortofrutícola contrata colmenas por un valor de  US$ 1.200.000. El valor total de las exportaciones hortofrutícolas se estima en US$14.000.000, de manera que este impacto es aun más grave que la baja en la exportación de miel pues implica reducción de la producción hortofrutícola y cambios en los costos de ese sector. 
La entidad presidida por Marcelo Rodríguez Fernández puso esta información a disposición del Consejo de Transparencia a raíz de la audiencia pública realizada el pasado 25 de enero por la entidad, que tenía por objetivo  recibir pruebas ante la petición de transparentar la ubicación de esos cultivos, formulada por la Red de Acción en Plaguicidas Chile. La información hasta ahora es denegada por las productoras de semillas que tildaron de ilegal la resolución adoptada en ese sentido inicialmente por el Consejo, apelando ante la Corte de Apelaciones, que ordenó al Consejo escuchar nuevamente a las partes. Los productores se negaron a acudir a la sesión del consejo que sin embargo conoció la denuncia de los afectados por los cultivos transgénicos de maíz, soya y raps entre otras especies existentes  a lo largo del país.
Este es el informe preliminar de la Red Nacional Apícola fechado en enero 2012:

ANTECEDENTES
El tema de la  presencia de pólenes de OGM en miel, ha provocado un brusco cambio en los encadenamientos comerciales afectando directamente la rentabilidad actual y proyección económica del trabajo en el rubro. A partir de la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia de la Unión Europea se han restringido las compras de miel, han surgido nuevos requerimientos analíticos y de etiquetado que incrementan los costos del proceso comercial.
La Federación Red Nacional Apícola, organización que cuenta con socios en 10 regiones del país abarcando toda el área de importancia productiva y económica en que se desarrolla el rubro en el país, ha hecho estimaciones preliminares de los efectos actuales y potenciales que esta situación provoca en las economías familiares principalmente de los socios. Las cifras se derivan de extrapolaciones  realizadas a partir de información georeferenciada solicitada al SAG de la región del Biobío en su sistema de información de áreas con riesgos por presencia de cultivos de OGM en el país.

ESTIMACIÓN DE PRODUCTORES EN RIESGOS

En la provincia de Ñuble de la región del Biobío se hicieron 117 consultas de puntos georefernciados al SAG, de ellos 53 resultaron estar ubicados en áreas de riesgos por cercanías a cultivos OGM, lo cual equivale a un 45,3% de la muestra, estos puntos se ubicaban principalmente en valle central de la provincia, por la información general que se maneja de la ubicación de cultivos OGM en la comunas de las regiones Metropolitana a la Araucanía, podemos extrapolar esta cifra lo cual nos aproxima a un 35% de productores en riesgo en cinco regiones que se encuentran entre las de mayor importancia apícola a nivel nacional, alcanzando una cifra estimada de 2681 productores.

ESTIMACIÓN DE COLMENAS Y PRODUCCIÓN EN RIESGOS

En relación a las colmenas que se estiman ubicadas  en áreas de riesgo la cifra alcanza a aproximadamente a 120.000, lo cual afecta a una producción estimada entre 3.500 a 4.000 toneladas de miel.

NUEVOS COSTOS ASOCIADOS

Frente a las nuevas exigencias comerciales emergen como requisitos la necesidad de hacer análisis que determine presencia o ausencia de pólenes de OGM en miel, los laboratorios cotizados a nivel de nacional cobran 1,71 UTM (aproximado $67.000.-) por muestra, al hacer la extrapolación a los requerimiento de análisis para cubrir la oferta de exportación del país se requerirían aproximadamente 1323 muestras a analizar lo cual alcanza a una cifra aproximada de $88.641.000.- costos que no estaban considerados antes del Fallo del TSJUE  y que afectan directamente a los productores nacionales.
Otro aspecto no evaluado en estas estimaciones preliminares son los efectos que puede tener la comercialización futura de la miel, dado que la publicidad asociada a estos aspectos lleva a que el consumidor cambie de actitud respecto del producto, perdiendo la imagen de un producto natural, sano y saludable.
Por otro lado cabe destacar que  la apicultura es mucho más que miel, el rol principal de las abejas es la polinización y en Chile el sector hortofrutícola demanda cada vez más dicho servicio para sus exportaciones, estimándose en US$14.000.000.- la cifra generada por la contratación directa de colmenas para  la polinización. Sin embargo el aporte que realiza la apicultura a la exportación hortofrutícola del país está cifrado en US$ 1.200.000- Por lo tanto, si los apicultores abandonan la actividad producto de la incertidumbre comercial que se vive hoy día, esto afectara sin lugar a dudas la visión de transformar a Chile en una Potencia Agroalimentaria. En el sentido anterior los costos presentados como de incidencia directa en el rubro, se multiplican y son marginales en relación a la industria alimentaria nacional.

Federación Red Nacional APÍCOLA
ENERO 2011

domingo, noviembre 13, 2011

Controversia entre apicultores chilenos y el SAG por cultivos OGMs


Misael Cuevas, presidente de FILAPI, la Federación Ibero Latinoamericana de Apicultura, a la que está afiliada  la Red Nacional Apícola (integrante de la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile”) expresó desde Concepción a esta periodista, en entrevista telefónica: “Hasta ahora sólo tenemos la promesa de que ANPROS va a entregar la información sobre dónde están los predios en que hay cultivos transgénicos. En la primera reunión ellos solicitaron que los apicultores entreguemos la información sobre la ubicación de nuestras colmenas, pero lo que nosotros buscamos, y lo que corresponde, es  lo contrario. Hasta el momento los productores de semilleros transgénicos en Chile, responsables por la posible contaminación de la miel con polen de maíz o raps transgénicos, siguen sin entregar información sobre la ubicación exacta de estos cultivos. Con el patrocinio de ODEPA se han realizado por primera vez, desde la emergencia, dos reuniones de apicultores con ANPROS, la Asociación Nacional de Productores de Semillas, de Semillas sin resultados concretos hasta ahora.”
ANPROS es responsable de los cultivos de maíz y raps transgénico que han contaminado la miel chilena. La Red Nacional  Apícola agrupa a pequeños productores nucleados en ocho organizaciones regionales y sus miembros producen cerca del 35% de la miel del país.  Las regiones que tienen más semilleros transgénicos de maíz son O’Higgins (en la comuna de Chimbarongo, por ejemplo, hay 2.019,34 hectáreas de maíz genéticamente manipulado), Maule (San Clemente tiene 1505)  y la Región Metropolitana (San Bernardo tiene 379 hectáreas de maíz transgénico). El raps está mayormente  en las reiiones de la Araucanía (en Vilcún hay 288,23 hectáreas) y de BioBio (hay 579 hectáreas en la comuna de Los Angeles). En total, los semilleros transgénicos de maíz totalizan 13.659 hectáreas, en tanto que existen 2.618, 24 hectáreas de raps transgénico, todo ello según cifras publicadas por SAG.
 Respuestas dilatorias
Misael Cuevas ha demandado al gobierno que adopte medidas para que el gremio de los apicultores pueda encarar la amenaza representada por los cultivos transgénicos, ante la decisión de la Corte Europea (septiembre 2011) de no aceptar miel contaminada salvo que esté etiquetada como transgénica. Explica Misael: “Ema Laval, jefa del Departamento de Políticas Agrarias de ODEPA ha respondido a las cartas que le hemos enviado pidiéndoles un pronunciamiento para saber si tendremos o no apoyo, y nos ha dicho que están estudiando el tema. Nosotros hemos replicado que nos dé una fecha en la cual haya respuesta concreta”.
 Cuevas informa que mientras en Chile a nivel oficial nadie hace nada concreto para defender la apicultura nacional,  a nivel global se están produciendo novedades en la que distintos sectores adoptan resguardos para defender sus intereses: los envasadores europeos, por ejemplo han establecido grupos de trabajo por el tema del etiquetado de los frascos. El lunes 14 de noviembre se reunirá en Bruselas la Comisión Apícola Europea, un grupo consultor de la Comisión Europea para analizar diferentes aspectos de las consecuencias del fallo del Tribunal. En Madrid se realizaron el 10 y 11 de noviembre las Jornadas Científicas sobre Transgénicos, en la cual apicultores se hicieron presentes para incorporar esta arista en el debate sobre los impactos de los cultivos de organismos genéticamente modificados.   Misael Cuevas valoró las recientes declaraciones del senador Navarro respecto de que el Estado debía hacerse cargo de los daños generados por los cultivos transgénicos  debido a que protege el secreto de los cultivos, y que estos no deben ser asumidos por los apicultores, agregando que la de Navarro es la primera intervención en este debate desde niveles cercanos al poder político. El senador por la región del BioBio sostuvo que “debe ser el propio Estado, a través del Ministerio de Agricultura, el que asuma los costos y daños que les está produciendo el rechazo de importantes volúmenes de miel contaminada por transgénicos en Europa, debido a su empecinamiento en promover y mantener en secreto las plantaciones genéticamente modificadas”, denunciando: “Tenemos información concreta de que el Gobierno a través del Indap ve como única solución a este problema el suspender los apoyos financieros para las inversiones de este sector, lo que es inaceptable”.
SAG: problema entre privados
A su vez, en la Mesa de Impulso Competitivo del SAG, en  la que RAP-Chile participa en relación a los plaguicidas, Víctor Ramírez,  coordinador de la Mesa Inocuidad Alimentaria e Insumos informó oficialmente el viernes 10 de noviembre –atendiendo una consulta de RAP-Chile -  que el tema de las exigencias sobre trazas de polen transgénico en mieles “no forma parte de las exigencias oficiales especificadas por el Servicio Veterinario Oficial de Unión Europea”, el cual no le ha entregado información sobre retenciones de miel contaminada con transgénicos. Calificó el asunto como un “problema entre privados”, por lo que eludió la adopción de medidas inmediatas al respecto.
Sin embargo SAG reconoció el inicio de coordinaciones con los afectados, y  anunció que los planteamientos que ha hecho el gobierno ante apicultores y exportadores involucrados en el tema son que se mantendrá el secreto sobre la ubicación de las plantas hasta que no se produzca el fallo en la Corte de Apelaciones, en la demanda que Monsanto y von Baer –entre otros- presentaron contra la resolución del Consejo de Transparencia que los obligaba a revelar la ubicación exacta de los cultivos transgénicos. La demanda fue planteada por la Red de Acción en Plaguicidas el año 2009. A la vez  SAG informó que la División de Recursos Renovables implementará en un plazo no especificado, un sistema de Información Geográfica con la georeferenciación de los cultivos transgénicos, lo que  permitirá  a los apicultores saber si están en el área de impacto, antes de trasladar colmenas para polinización o instalar colonias. Agregó que el Laboratorio Lo Aguirre, dependiente del Servicio Agrícola y Ganadero, está implementando la técnica de detección de polen trasngénico, que el SAG en forma eufemística denomina “trazas de polen OGM en miel”. 
La interpretación que el SAG hace del fallo de la Corte Europea se limita a reconocer que pedirán etiquetado para la miel transgénica y descarta absolutamente que ello tenga que ver con riesgos para la salud, evidenciando un desconocimiento del marco jurídico del fallo de la Corte del que se deriva la emergencia actual. Para ello, sólo se fundamenta en el derecho a saber, cuestión q no mencionada ni una sola vez en el fallo, pues eso ya no es tema en Europa. Para el SAG, a contrapelo de la realidad en Europa y otros mercados a los que Chile exporta, la inocuidad alimentaria no contempla para nada el asunto de los transgénicos.
Aspectos ligados a la salud
El fallo en cuestión cita como marco jurídico para la resolución de la Corte Europea, la Directiva 2001/18/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de marzo de 2001, sobre la liberación intencional en el medio ambiente de organismos modificados genéticamente.  El quinto considerando de dicha Directiva indica que la protección de la salud humana exige que se preste la atención debida al control de los riesgos derivados de la liberación intencional en el medio ambiente de OMG. El artículo 4, apartado 3, establece que la evaluación tendrá por objeto los potenciales efectos adversos que puedan tener, directa o indirectamente, sobre la salud humana o el medio ambiente, las transferencias genéticas de OMG a otros organismos.  El Reglamento nº 1829/2003, también citado, que se deriva de la directiva busca asimismo «asegurar un nivel elevado de protección de la vida y la salud de las personas» por medio de la «evaluación de los riesgos para la salud humana y el medio ambiente, ya sean directos o indirectos, inmediatos o retardados, que puede entrañar la liberación intencional o la comercialización de OMG (artículo 2, número 8, de la Directiva 2001/18);
Considera «alimentos modificados genéticamente»: aquellos que contienen o están compuestos por OMG o han sido producidos a partir de ellos (artículo 2, número 6, del Reglamento nº 1829/2003). En el considerando número 89 del fallo, se dice: “el riesgo para la salud humana que dicho Reglamento pretende evitar es independiente del carácter intencional o fortuito de la introducción de la sustancia correspondiente.”
Finalmente, en el considerando 96 se sostiene que Las Directivas 90/220 y 2001/18 fueron adoptadas sucesivamente para regular la liberación intencional de OMG en el medio ambiente y la comercialización de OMG como productos, con el objetivo de evitar los efectos negativos que dichos OMG podrían producir sobre la salud humana y el medio ambiente.
Consecuencias del fallo

Los posibles perjuicios para los apicultores chilenos provienen del fallo del tribunal de justicia de la Unión Europea,  emitido respecto de  miel contaminada  con  polen transgénico en Alemania – el caso analizado- la cual deberá pasar por un proceso de revisión y etiquetado previo a su comercialización. Alemania recibe el 74,3% de las exportaciones chilenas de miel, seguida por  Francia (13,1%), Luxemburgo y Bélgica (datos de ODEPA), y ya ha habido rechazos de embarques. En 2008 Chile tuvo una participación de 2,2% del mercado global de miel, con el puesto 14 a nivel mundial, siempre según ODEPA.
Un análisis realizado a 20 tambores de miel chilenos reveló que todos contenían polen transgénico, según informó Juan Pablo Molina (de JPM Exportaciones) en un encuentro gremial realizada el 2 de septiembre  en Talagante. En Chile, los apicultores no pueden ser compensados por el daño, ya que ignoran la ubicación de los cultivos de semilleros transgénicos responsables de la contaminación. La política oficial es promover la coexistencia entre semilleros transgénicos y cultivos convencionales u orgánicos, lesionando como queda una vez más demostrado, los intereses de los productores apícolas, convencionales y orgánicos.  Según ODEPA, las exportaciones totales de miel del país durante 2010 totalizaron 8.601 toneladas, avaluadas en US$ 28,9 millones.
La polémica que ha activado a los apicultores chilenos ejemplifica los riesgos no considerados para las exportaciones chilenas, derivados de la producción transgénica, pero pueden extenderse en el futuro a otros negocios de exportación si eventualmente llegaran a aprobarse los cultivos transgénicos para el mercado interno. Existe un fuerte lobby de los productores agrupados en ANPROS, la Asociacón Nacional de Productores de Semillas, constituida en un 66% por semillas transgénicas (SAG, 2011). Hasta ahora han contado con la tácita venia del poder judicial que hasta ahora se niega a poner en tabla la demanda que busca “sacarles la capucha” en el campo. Los anteriores directivos del Consejo para la Transparencia habían emitido un fallo unánime ordenando el fin del secreto. Hoy han sido desplazados y el Consejo continúa acéfalo, contribuyendo a mantener el statu quo en relación al tema de los transgénicos.
Resoluciones a nivel latinoamericano
En el congreso Apimondia que tuvo lugar a fines de septiembre en Argentina, FILAPI sacó una declaración relativa al tema, firmada por los representantes de Chile, Venezuela, Argentina, Uruguay, Mëxico, Colombia, Brasil, Cuba y Perú. Entre las acciones definidas están promover intercambios entre los distintos actores de la cadena apícola para encontrar soluciones adecuadas; convocar a expertos a establecer una metodología analítica; comunicar la posición de los productores a los consumidores, respecto de la importancia de apicultura para el medio ambiente, los ecosistemas y el compromiso de los productores con una producción sana y de calidad, y convocar a un foro continental de posicionamiento político sobre el tema. Los chilenos que firman la declaración son el presidente de FILAPI, Misael Cuevas y el presidente de la Red Nacional Apicola, Marcelo Rodríguez. 

jueves, septiembre 15, 2011

Apicultores chilenos: “No a la coexistencia entre cultivos transgénicos y convencionales”

Karl Bablok, el apicultor alemán cuya miel se contaminó con polen transgénico de maíz Mon 810 de Monsanto

Comunicado de Prensa
Red de Acción en Plaguicidas Chile
Santiago, 16 de septiembre



El viernes 9 de septiembre representantes de los apicultores chilenos sostuvieron una reunión con el Ministro de Agricultura José Galilea en la que expusieron la grave situación que les afecta al no poder protegerse de la contaminación de la miel por polen transgénico. Marcelo Rodríguez Fernández, presidente de la Red Nacional Apícola explicó a RAP-Chile que su organización sostuvo ante el gobierno y ante sus pares, que es imposible la coexistencia entre cultivos convencionales y cultivos transgénicos, como está demostrado ya tanto en Chile como en Alemania y otros países, donde la contaminación por OGMs es una realidad que encarece los costos de producción, cierra mercados y arruina a los productores.

“Nosotros estamos en contra de que haya cultivos transgénicos, y exigimos saber la ubicación exacta de los semilleros de exportación que ya existen, porque hoy no tenemos cómo protegernos y nadie paga por el daño que pueden habernos causado”, sostuvo el dirigente gremial, cuya organización se acaba de integrar a la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile. La reunión con el ministro para plantear su preocupación por los transgénicos la habían solicitado cuatro meses atrás, pero sólo se produjo a raíz de la decisión de la Corte Europea que estableció “tolerancia cero” para el maíz contaminado con polen transgénico, ya sea producido en la Unión Europea o importado. Ello ya está afectando las exportaciones chilenas. En la reunión con el ministro participaron también directivos de SAG, ODEPA e INDAP, así como miembros de FEDEMIEL y los exportadores.

La Red Nacional Apícola es miembro de la Federación Ibero Latinoamericana de Apicultura, cuyo secretario es el chileno Misael Cuevas, un dirigente histórico de los apicultores. La próxima semana participarán en APIMONDIA, un congreso mundial sobre la miel que se realizará en Argentina, el mayor exportador de miel del mundo, en el cual el tema de la transgenia estará también al orden del día, como también los impactos negativos de los plaguicidas altamente peligrosos y la asociación entre su uso y el fenómeno del colapso de las colmenas (la muerte masiva de abejas) que se registra en el mundo. Allí conocerán de primera mano las experiencias en otros países y la Red Nacional Apicola expondrá su posición decididamente contraria a los cultivos transgénicos.

En Alemania, el fallo que declaró cero tolerancia a los transgénicos se logró gracias a la organización de sus apicultores. El demandante, sr. Karl Babok es miembro de la asociación alemana de apicultores “Mellifera e.V.” (www.mellifera.de) que fundó la “Alianza Alemana para la Protección de las Abejas contra los Transgénicos en la agricultura”. Esta es la base del apoyo a los apicultores litigantes, que ahora continuarán su demanda para exigir una compensación por el daño, es decir por no poder vender su producción. Las organizaciones de base de estos apicultores alemanes son miembros de la Alianza y también lo son varias asociaciones de la industria alimentaria alemana.
En Chile, los apicultores comienzan a recorrer un camino similar, para actuar organizadamente en defensa de su producción, que no sólo es apreciada en el exterior sino también por los consumidores chilenos.