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viernes, enero 08, 2010

Juicio a Elena Varela para marzo: la historia sin fin


“Por solidaridad con el derecho de Kenny Sánchez a contar con un abogado defensor estoy de acuerdo con el aplazamiento del juicio”


Para el próximo 3 de marzo se postergó –por tercera vez - el juicio oral a la documentalista que aboga por los derechos del pueblo mapuche, Elena Varela, y a los co-imputados, el artesano y ex preso político mirista Kenny Sánchez y el ex trabajador forestal de Mininco, Sergio Reyes. Para los tres detenidos en mayo de 2008, la fiscalía pide condenas a 15 años (para ella) y 20 años (ellos) por su presunta participación en un robo con homicidio y un asalto a banco, en un juicio considerado emblemático para la libertad de expresión, pues la policía mantiene secuestrados los materiales fílmicos de “Newen Mapuche, la fuerza de la gente de la tierra” (FONDART 2007) que realizaba la cineasta antes de su arresto (nuevo trailer disponible en http://www.youtube.com/watch?v=qwXy5zFf6a8). Media hora deliberó el tribunal antes de tomar la resolución de aplazamiento solicitada por el abogado defensor de Sánchez, Pablo Ortega, reputado defensor de presos políticos mapuche. El planteó ante el tribunal que vio por primera vez a su cliente el viernes 8 de diciembre, al inicio del juicio en Villarrica, porque el ex defensor Fernando Monsalves abandonó intempestivamente la causa de Kenny Sánchez.
Al respecto expresó Elena Varela en conversación telefónica con esta periodista, camino al balneario de Licanray, lugar donde fue detenida en 2008 y reside nuevamente desde que se le cambiaron las medidas cautelares de reclusión nocturna:
“Una vez más debo continuar esperando. Esto es como la ‘historia sin fin’ de un juicio plagado de irregularidades…Sin embargo yo estoy de acuerdo con la postergación por razones de solidaridad y por razones elementales de derechos humanos, ya que el Fiscal Servando Pérez pretendía que en dos días el nuevo abogado se interiorizara del caso y el juicio comenzara este lunes. ¡Ahora está apurado! Debe ser porque en mayo próximo se cumplen los tres años de la detención y si no hay juicio para entonces, se anulan los cargos. Creo que los jueces adoptaron la resolución adecuada, que vela por los derechos humanos de un imputado. Tienen que haber tomado en consideración que éste es un caso de gran importancia judicial, y va a tener una trascendencia internacional. No podían arriesgarse a que fuera declarado nulo después el juicio, porque un acusado para el que se pedía una pena de veinte años, no había contado con la debida defensa…En el juicio la investigación suma cuatro tomos y más de 2000 páginas. Se han demorado tanto en llevarnos a juicio porque buscan y buscan pruebas pero no cuentan con ellas. Yo espero poder demostrar mi total inocencia de los hechos que se me acusan en este juicio, que considero un juicio político.”
¿Quiénes se hicieron presentes hoy en el tribunal como observadores de la causa?
Me sentí muy respaldada, ya que entre otros pude ver a Estelle Varas, representante del Parlamento Europeo; a abogados de la Asociación Americana de Juristas, entre ellos Graciela Alvarez; a Gilles Piquois, representando a Danielle Miterrand de la Fundación France Liberté; a Jaime Valdés, de la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos acreditada ante la OIT; la Asamblea por los Derechos Humanos, junto a representantes del Observatorio Ciudadano, la Asociación de Documentalistas Argentinos, DOCA, y de la ADOC de Chile. También había ex presos políticos mapuche como Víctor Ancalaf, y estaba uno de mis entrevistados, un sobreviviente de la guerrilla de Neltume, el médico Pedro Cardin. Llegaron las organizaciones mapuche de Panguipulli que luchan contra megaproyectos energéticos, y familiares de Kenny Sánchez y Sergio Reyes con pancartas de apoyo. Previamente me escribieron dándome fuerza los documentalistas Patricio Guzmán y Fernando Birri, entre muchos otros, y Joe Higgins representante del Partido Socialista irlandés en el Parlamento europeo, asimismo de Soldepaz Pachakuti la organización de derechos humanos de Asturias que visité en mi gira a Europa del año pasado, antes de ir a la sesión de derechos humanos en Ginebra. También documentalistas venezolanos y organizaciones de ese pueblo me han dado todo su apoyo.
Estamos a muy pocos días de la segunda vuelta en la elección presidencial. ¿Algún político se ha pronunciado sobre su causa?
No, ningún político se ha manifestado al respecto. En algo tan importante para la libertad de expresión y los derechos humanos, debían haberse hecho presentes. Esto me hace pensar en lo enajenado, parcial y superficial que es su enfoque de la realidad. Yo esperaba en realidad que se hicieran presente de algún modo los diputados del medio audiovisual y de cultura que me dieron su apoyo visitándome en los peores momentos cuando estuve casi cuatro meses recluida en la cárcel de alta seguridad de Rancagua, eso yo lo aprecié mucho. Pero en fin, espero que sí vengan en marzo.
¿Y había prensa chilena presente?
Sí, estaba la radio BioBio, y creo que algunos diarios, incluido Azkintuwe, el periódico mapuche. Un gran logro es que estamos logrando romper el cerco de la censura por la fuerza de los hechos. A la salida del tribunal me entrevistó TELESUR y la nota salió en vivo para toda su audiencia global. Eso será muy significativo ya que estaban haciendo un reportaje sobre el conflicto en territorio mapuche, aquí mismo donde se está desarrollando el juicio y donde cada día en la zona hay nuevos detenidos, allanamientos y tortura, y en ese marco me entrevistaron y pude hablar sobre mi detención, sobre el montaje mediático y policial y la pretensión de acallar a quienes difundimos con nuestra cámara las luchas y hablamos de los dolores del pueblo mapuche y de su lucha por recuperar sus tierras ancestrales. Buscaban darme un escarmiento, el fiscal está buscando matar el monstruo de la guerrilla, del mirismo, de la lucha y neutralizar a gente de izquierda vinculada al movimiento mapuche y lucha contra el sistema, como yo. Mi lucha se expresa en la cámara. Ser documentalista significa mostrar por ese ojo las injusticias que se cometen contra el pueblo mapuche con el apoyo silencioso de un estado supuestamente democrático. Pero el fiscal y la policía quieren mostrarme como parte de una célula guerrillera.Yo me siento muy fortalecida por la solidaridad recibida y confío en el equipo jurídico encabezado por el ex juez Juan Guzmán junto a los abogados Jaime Madariaga y Sandra Pinto, todos ellos de gran nivel.”

¿Ahora se dedicará a terminar Newen Mapuche?
No sé si me alcance el tiempo para eso de aquí a marzo. Tengo un ofrecimiento muy importante, el mejor montajista de Cuba me ha ofrecido que viaje para realizar en la isla el trabajo que falta para concluir el documental, que ya tiene lista toda la parte de producción. Eso sería fabuloso para mí, pero una vez más tengo que pasar por todos los trámites de pedir autorización a la justicia para viajar, en fin…Tengo arraigo nacional. Es muy temprano para tomar decisiones al respecto todavía. Hay informes favorables de Gendarmería al respecto, por eso me autorizaron antes, ya que las pericias sicológicas y siquiátricas que me hicieron les demostraron quién soy de verdad. En esos informes no aparece la “terrorista” que dibujará el fiscal en su alegato o la pobre mujer sin capacidad de razonamiento que sigue órdenes de otro. Por lo demás, he salido en varias oportunidades al extranjero y cada vez he regresado a Chile, a asumir por duro que ello sea, pues sé que puedo demostrar que todo esto es un montaje y soy inocente de las acusaciones.
Antes de la asunción presidencial
El juicio se realizará definitivamente –se espera- en Villarrica (a unos 780 km al sur de Santiago y distante alrededor de una hora de Temuco, capital de la Región de la Araucanía) y con más de 150 testigos, podría extenderse por más de dos semanas. Villarrica es una ciudad cuyo entorno de lagos y volcanes convierte el área en un lugar privilegiado, donde un atractivo adicional es la feria artesanal mapuche. Miles de visitantes llegan allí cada verano pero en marzo sólo quedarán los locales, en tanto que las condiciones nacionales también habrán variado. Los chilenos habrán hecho su elección respecto del próximo presidente de Chile. Con seguridad el mal llamado “conflicto mapuche” habrá retomado su intensidad y la atención de la prensa nacional y extranjera se centrará en la nueva situación política, quizás puesta a prueba por la decisión que adopte el tribunal respecto de la cineasta y los otros dos imputados.

El tribunal oral seguirá estando presidido por el juez Jorge González Salazar, e integrado por los magistrados Oscar Viñuela Aller y Alejandra Rosas. Sólo la jueza es de Villarrica; los dos magistrados vendrán desde Temuco, la capital regional. Las dos juezas de Villarrica se inhabilitaron por haber juzgado ya el robo a la sucursal del Banco de Estado (2004) ocurrido en la vecina localidad de Loncoche.

La única “prueba” contra Elena Varela no refutable por la defensa, es la breve vinculación sentimental que la realizadora tuvo en 2004 con “Leonardo Civitarese” a quien el fiscal Servando Pérez Jordán identifica como Juan Moreno Venegas, jefe del autodenominado MIR/Ejército Guerrillero del Pueblo, una división del MIR formada en los ´90. Moreno no ha sido habido y tampoco el único detenido por los hechos, Cristián San Martín, que se fugó de la cárcel de Temuco en 2006. El enfoque de género del fiscal y de la policía y su capacidad para construir fábulas es ilustrativo: para ellos, Elena Varela necesariamente debía seguir el camino y el accionar de su pareja, sin capacidad para adoptar decisiones propias. Además, la fiscalía deduce mágicamente a partir de la declaración de una testigo “protegida”, que el grupo era una alianza Frente Patriótico Manuel Rodríguez/MIR, organizada para financiar la defensa jurídica del ex frentista Hernández Norambuena. “Un constructo”, lo denomina Elena, agregando que están sosteniendo de hecho que el ex MIR sigue vivo. Por tanto, asume ella, también es legítimo pensar que igualmente está viva la ex CNI –el organismo represivo de la dictadura- ya que la policía chilena utilizó los mismos métodos que los órganos de “inteligencia” pinochetista: seguimiento y operaciones encubiertas que duraron tres años antes de la detención; secuestro, tortura, juicio mediático, y montaje con armamento inexistente. No falta nada en el libreto policial asumido por el fiscal Servando Pérez, que incluso como justificativo adicional menciona supuestos vínculos del grupo que realizó las acciones armadas, con las FARC colombianas, igualmente mencionadas en relación a detenciones de comuneros mapuche juzgados por la ley antiterrorista heredada de Pinochet y utilizada en tiempos de Lagos y Bachelet asiduamente.

En la cárcel de Rancagua

Pocos días antes del fijado para el inicio del juicio, Kenny Sánchez – retornado en 1988, desde Suecia, país al que lo expulsó la dictadura; padre de cinco hijos y hoy militante socialista - se dirigió a los organismos de ddhh para denunciar su situación: “ A los órganos represivos no les basta el montaje que han pretendido ejecutar contra mi persona a través de una nueva acusación contra mí por “amenaza” a un funcionario de Gendarmería, sino que…entran directamente a la agresión física, como un modo de provocación burda y brutal. El día miércoles 16 de diciembre se realizó un allanamiento al módulo en que estoy. Habiéndonos hecho salir a todos los internos de nuestras celdas y mientras caminaba con las manos en la nuca hacia el lugar en el cual estaban concentrados los demás internos del módulo de improviso fui golpeado en la cabeza, por la espalda... Estando en el lugar de concentración, también con las manos en la nuca y mirando hacia el suelo, fui nuevamente golpeado, ahora para que bajara aún más la cabeza. Nunca pude ver al funcionario que me golpeó. Fui llamado para hacerme presente en mi celda, motivo por cual fui tomado desde el suelo, con las manos y muñecas torcidas desde atrás, situación a la cual el mayor Ferrada puso fin, dejando de manifiesto la violencia innecesaria que estaban empleando contra mi persona los miembros del grupo de traslado del penal de Rancagua. .En conversación con el mayor éste señaló que él no era el responsable del operativo sino el mayor Fuentes… Esta actitud de Gendarmería o de algunos de sus funcionarios, podría derivar en otros tipos de provocaciones, como por ejemplo en la “aparición de elementos prohibidos” al interior de mi celda o lisa y llanamente nuevas agresiones. Por ello, nuevamente llamamos a los organismos de Derechos Humanos a manifestar preocupación por los malos tratos que en este penal se aplica contra todos los internos, haciéndolos responsables por las consecuencias que este tipo de provocaciones
pueden tener.”

Kenny Sánchez pertenece a una familia histórica de la combativa población La Victoria de Santiago, en la comuna de Pedro Aguirre Cerda, una de las áreas que contribuyó para que el Partido Comunista lograra por primera vez en democracia, contar con representación parlamentaria.
Tampoco existen pruebas contra Sánchez que puede demostrar fehacientemente que cuando ocurrieron los hechos de los que se le acusa, estaba a centenares de km de distancia, en eventos familiares que compartió con decenas de personas. El rechaza el mote de terrorista que se le ha dado a partir de su pasado mirista en dictadura, reafirmando su orgullo de haber pertenecido en esos tiempos a una organización que escribió parte de la historia de la lucha antidictatorial en Chile para recuperar la democracia, pagando por ello un alto precio en prisión y muerte de muchos de sus integrantes.

La historia de Elena
Elena es chilena y tiene una hija de 17 años. En los años 80 como estudiante en el Instituto Pedagógico de la capital, conoció la represión junto a jóvenes que cayeron combatiendo a la dictadura, como Jecar Neghme y los hermanos Vergara. Es licenciada en música por la Universidad de Chile, intérprete en clarinete y saxofón, compositora y directora de orquesta, y Magíster en Artes mención Musicología. Formada inicialmente con los seminarios que daba ARCIS, en 2005 ya había ganado el fondo audiovisual de CORFO (2005) con “Tres Mujeres” (mapuche), juzgadas por la ley antiterrorista. En 2004 trabajó en “Miradas del Sur”, su primera experiencia con FONDART, formando jóvenes documentalistas. Como directora de Cultura en Pucón, creó la Casa de la Cultura de esa comuna promoviendo intercambios con directores de cultura de todo Chile. Siguió un pos título en Gestión Cultural (U de Chile/U Iberoamericana de España) generando un diagnóstico cultural local. Su guión para el largo metraje “Pueblo de los Niños” fue premiado en el Festival de La Habana. En 2006 creó la Orquesta Infantil Intercultural (con niños mapuche) de Panguipulli, que dirigió por tres años. Los documentalistas argentinos la nombraron miembro de honor de su organización por su trayectoria.
El proyecto con el que ganó el 2006 el Fondo Audiovisual CORFO (“Sueños del Comandante”) desentierra la historia de la localidad de Neltume (comuna de Panguipulli) antes y después del golpe militar.

miércoles, enero 06, 2010

“Haré saber a jueces y fiscales que en este país aun se tortura, se persigue y se niega la verdad”



Palabras de la documentalista Elena Varela

Mientras se prepara para declarar en el juicio oral, la documentalista chilena Elena Varela ha estado recibiendo el apoyo de diversas personalidades de la cultura y de organizaciones sociales y de derechos humanos de Chile y el mundo a quienes solicitó actuar para que “el grito ´libertad´ se levante desde el sur de Chile y traspase todas las fronteras”. La documentalista, que el viernes 8 de enero deberá comparecer en un juicio en que la fiscalía pretende acallarla con 15 años de prisión, se dirigió al movimiento solidario forjado para rechazar el montaje que se desplegará en los tribunales de Villarrica, en el corazón lacustre de la zona mapuche.
Expresó Elena Varela:
“Quiero compartir estos momentos con quienes me han acompañado a lo largo de esta lucha por la libertad. Fui detenida el 07 de mayo del 2008 y desde ese momento ustedes han estado conmigo. Algunos alzando sus voces clamando justicia, otros con abrazos como lo hacen los hermanos. los compañeros, otros con sus cantos y el apoyo político social. Casi son dos años de esfuerzo y de dolor, de prisión, persecución y de injusticia, esto sin contar los cuatro años de investigación de inteligencia. Este 08 de enero comienza el juicio en mi contra donde con más fuerza he tenido que levantarme para decir la verdad, para hacerles saber a jueces y fiscales que en este país aun se tortura, se persigue y se niega la verdad. Quiero decirles que no soy una delincuente, ni tampoco una terrorista. Que la vida se me ha ido construyendo una sociedad más linda, entre niños y viejos. Les pido en estos momentos toda su presencia como ustedes saben hacerla. Que el grito LIBERTAD se levante desde el sur de Chile y traspase todas las fronteras. Por la Justicia y por la dignidad de nosotros los que pensamos y decimos la verdad, los que creemos que es posible aun y a pesar de todo, construir un mundo fraterno y solidario.”

lunes, diciembre 28, 2009

caso Elena Varela desnuda la democracia chilena




Elena apoyada por Patricio Guzmán ("La batalla de Chile")
Elena y Danielle Miterrand (Fundación France Liberté)

Emblemático juicio en Villarrica antes de la elección presidencial


El próximo ocho de enero – sólo nueve días antes que los chilenos elijan Presidente a Eduardo Frei o a Sebastián Piñera - se iniciará en la sureña ciudad de Villarrica, a una hora de Temuco, el juicio oral a la cineasta Elena Varela. Se trata de una causa emblemática para la libertad de expresión y los derechos humanos, iniciada en mayo de 2008 por el ministerio público, bajo el gobierno de Michelle Bachelet. La documentalista que aboga por los derechos del pueblo mapuche sufrió tortura, fue sentenciada por los medios como terrorista y enviada a prisión en una cárcel de alta seguridad, seguida por reclusión nocturna. Su material fílmico fue secuestrado junto a su libertad de desplazamiento, por ya casi tres años. En plena zona del conflicto mapuche/Estado chileno/forestales, la elección de los jueces – en este caso, elección de sentencia- tendrá como resultado la defensa irrestricta de la libertad de expresión con la libertad de la imputada, o su condena, mediada por la variante que adopte el tribunal considerando los 15 años de prisión solicitados por el ministerio público y sellando un proceso similar a los realizados en dictadura.

El juicio en Villarrica (a unos 780 km al sur de Santiago y distante alrededor de una hora de Temuco, capital de la Región de la Araucanía) se convertirá así en un espejo de las carencias de la antidemocracia en Chile, donde los luchadores sociales y defensores de los derechos de los pueblos indígenas a menudo son detenidos sin respetarse las normas del debido proceso, utilizándose la prisión preventiva y/o la tortura como un mecanismo de control del avance de la movilización social y leyes heredadas de la dictadura. El caso de Elena Varela ejemplifica asimismo las dos caras del gobierno de la Presidenta Bachelet, que por una parte premia a la artista con el FONDART 2007, el más importante concurso de fondos públicos para el cine, para el documental“Newen Mapu, mapuche, la Fuerza de la Tierra” - y por otra, la encarcela y requisa sus entrevistas a líderes de las luchas recientes por recuperación de la tierra ancestral.

En Villarrica, defendida por un reputado equipo jurídico que encabeza el ex juez Juan Guzmán, flanqueada por observadores internacionales y una red de comunicadores, organizaciones feministas, indígenas, artistas y luchadores por los derechos humanos, Varela enfrentará cargos de asociación ilícita, robo con homicidio (2005) y robo con violencia (2004). La fiscalía pide quince años de prisión para la detenida por “planear estos delitos, reclutar gente y refugiar a los delincuentes después de acaecidos los hechos”. La acusación se basa en la breve vinculación sentimental que la realizadora tuvo en 2004 con “Leonardo Civitarese” a quien el fiscal Servando Pérez Jordán identifica como Juan Moreno Venegas, jefe del autodenominado MIR/Ejército Guerrillero del Pueblo, una división del MIR formada en los ´90. Moreno no ha sido habido y tampoco el único detenido por los hechos, Cristián San Martín, que se fugó de la cárcel de Temuco en 2006. Para otros dos chilenos co-imputados detenidos en la misma fecha que la documentalista, el fiscal Servando Jordán pide veinte años de prisión.

Elena ¿cómo se siente al acercarse finalmente el juicio oral?

“Tengo toda la fuerza y la convicción de que finalmente toda la verdad saldrá a la luz pública nacional e internacional, y se verá que nada tengo que ver con los asaltos. Este es un juicio político en el que a través de una investigación muy burda se me quiere inculpar. Hay una paranoia del Estado que busca aplacar con montajes los movimientos sociales. Estoy recogiendo lo que sembró la dictadura. Esto es un escarmiento, una manera de matar el monstruo de la guerrilla, del mirismo, de la lucha. Buscan neutralizar a gente de izquierda que está vinculada al movimiento mapuche y lucha contra el sistema, como yo. Pero mi lucha es principalmente artística y cultural. Ser documentalista significa contarle al mundo las injusticias que se cometen contra el pueblo mapuche con el apoyo silencioso de un estado supuestamente democrático, eso es lo que yo hago. Pero el fiscal y la policía dirán que nos hacíamos pasar por cineastas y éramos una célula guerrillera. Ellos insisten en construir y levantar de mí esa imagen sabiendo que mi quehacer profesional para ellos ya es peligroso. Pero me siento fortalecida por la solidaridad recibida y confío en el equipo jurídico con que cuento, que es de gran nivel. Siento que lo que estoy viviendo es como poner la cara por todos, es un acto de resistencia muy grande.”

¿Cómo se plantea frente a las elecciones presidenciales?


Lamentablemente casi no he podido pensar en las elecciones. Para mí esta lucha electoral no es una lucha de un pueblo consciente. Es una puesta en escena del abanico político beneficiado después de la dictadura. Creo que las elecciones cobran sentido cuando nosotros podemos valorar la historia y desde allí proyectar nuestro camino. Allende murió luchando por esto y así también muchas personas, en busca de algo digno para sus vidas. Por eso que creo que cada día que pasa Pinochet resucita en manos del poder. Y la memoria pasa al olvido e incluso parece un pecado capitalista pensar en soñar, pensar otro mundo o siquiera recordar.



Luego tengo fe que en este juicio llegue a desenmascararse una vez más el fascismo, aunque sea a costa de nuestras vidas. Creo que es necesario que mueran los fantasmas del pasado, aquellos que fueron capaces no tan solo de desfigurar nuestro rostro sino también de succionar nuestro espíritu.”

Su historia

Elena es chilena y tiene una hija de 17 años. En los años 80 en el Pedagógico, conoció la represión junto a los que cayeron combatiendo a la dictadura, como Jecar Neghme y los hermanos Vergara. Es licenciada en música por la Universidad de Chile, intérprete en clarinete y saxofón, compositora y directora de orquesta, y Magíster en Artes mención Musicología. Formada inicialmente con los seminarios que daba ARCIS, en 2005 ya había ganado el fondo audiovisual de CORFO (2005) con “Tres Mujeres” (mapuche), juzgadas por la ley antiterrorista. En 2004 trabajó en “Miradas del Sur”, su primera experiencia con FONDART, formando jóvenes documentalistas. Como directora de Cultura en Pucón, creó la Casa de la Cultura de esa comuna promoviendo intercambios con directores de cultura de todo Chile. Siguió un pos título en Gestión Cultural (U de Chile/U Iberoamericana de España) generando un diagnóstico cultural local. Su guión para el largo metraje “Pueblo de los Niños” fue premiado en el Festival de La Habana. En 2006 creó la Orquesta Infantil Intercultural (con niños mapuche) de Panguipulli, que dirigió por tres años.

Ahora habla desde el sur, pero ha pasado la Navidad con su familia en Santiago, y dejó a su hija América con los abuelos, preservándola de la ansiedad de los días previos al juicio.

¿Qué han significado estos dos años y ocho meses de represión?

“Ha sido difícil, mi sentimiento es de una opresión grande…Han sido capaces de mantenerme en una situación de destrucción total de mi vida, mi hija, mi familia. Quisieron cortarme las alas y reducirme por mi condición de mujer. Consideran mis acusadores que como mujer no fui independiente para pensar y si estaba con un hombre tenía que pensar exactamente igual que él. Eso es algo muy tortuoso y denigrante, así lo han interpretado organizaciones feministas que me acompañarán también en el juicio. En esta experiencia dura, lo positivo es que prevalece el amor, la solidaridad, y toda la gente que me apoya. Hace unos días tuve una reunión con diplomáticos de diversas naciones europeas que recorrieron la región para interiorizarse en terreno de lo que sucede en territorio mapuche. Este encuentro lo organizó Fernando Lira, presidente de la organización Liberar y fue excelente que ellos pudieran conocer los detalles del montaje judicial que se ha organizado en mi contra. Me dieron todo su apoyo.”

¿Qué pasó con “Newen Mapuche”?

“Hemos logrado concretar la producción. Pudimos reconstruir la historia y sus relatos e incluso rodearlos de mi historia como documentalista. Ahora comenzamos el montaje, pero antes, esperamos el juicio; quiero tener justicia, dignidad y libertad para seguir adelante por el derecho a crear y pensar distinto. Por la libertad de expresión y de tener la esperanza de una humanidad más justa. Luego podremos terminar esta película.”

Los jueces

El tribunal oral será presidido por el juez Jorge González Salazar, e integrado por los magistrados Oscar Viñuela Aller y Alejandra Rosas. Sólo la jueza es de Villarrica; los dos magistrados vendrán desde Temuco, la capital regional. Las dos juezas de Villarrica se inhabilitaron por haber juzgado ya el robo a la sucursal del Banco de Estado (2004) ocurrido en la vecina localidad de Loncoche. El juez González se ha ganado una reputación antimapuche por su desempeño en juicios cuestionados por organismos de derechos humanos e indígenas. El presidió el tribunal que en 2003 juzgó por segunda vez –a pedido de la Corte Suprema – a los lonkos Aniceto Norín y Pascual Pichún, absueltos en un primer juicio, y los condenó a cinco años por “amenazas terroristas” al latifundista y político Juan Agustín Figueroa. Redactó asimismo en 2007 una de las sentencias condenatorias a la lonko Juana Calfunao, pero la absolvió de algunas de las acusaciones.

Además de Elena Varela, serán juzgados por este tribunal el artesano Kenny Sánchez –comerciante, ex preso político mirista en dictadura, retornado desde Suecia en 1988, padre de cinco hijos y hoy militante socialista- y el ex supervisor forestal Sergio Reyes. Ellos llevan más de dos años en prisión efectiva y enfrentan posibles condenas a veinte años de cárcel. Kenny Sánchez pertenece a una familia histórica de la combativa población La Victoria de Santiago, en la comuna de Pedro Aguirre Cerda una de las áreas que contribuyó para que el Partido Comunista lograra por primera vez en democracia, contar con representación parlamentaria.

Los testigos

Con más de 150 testigos, el juicio podría extenderse por casi una semana en el caldeado ambiente preelectoral de un país visitado por decenas de corresponsales extranjeros. Villarrica es una ciudad cuyo entorno privilegiado, unido a la feria artesanal mapuche, atrae a miles de visitantes cada verano.

El renombrado documentalista argentino Fernando Birri asistirá al juicio junto a dirigentes de la DOCA y la ADOC, entidades que agrupan a los documentalistas argentinos y chilenos, respectivamente.

Entre los 30 testigos a favor de la documentalista están los directores Ignacio Agüero (“El Diario de Agustin”), Dauno Tótoro (“El Despojo”), Francisco Gedda (“Sur del Mundo”, “Frutos del País”), e integrantes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.

El fiscal perseguidor tendrá entre sus testigos principales a los detectives de la Policía de Investigaciones PDI Carlos Sanhueza, Sergio Solar y Joaquín Solar que trabajaron con asesoría de la Agencia Nacional de Inteligencia ANI. Pieza clave es doña Andrea Muñoz Gaete (39 años) testigo protegida del Ministerio Público desde 2005 y viuda de Alfredo Hermosilla, un miembro de ese grupo muerto en el asalto en que participaba en Machalí. Ella nunca fue formalizada. La mujer posibilitó el operativo de seguimiento, control y detención de los acusados. La policía obtuvo su colaboración después de la muerte de su marido que era auxiliar en el Hospital de Temuco. El jefe del grupo, Moreno Venegas (“Leonardo Civitarese” para Elena) solía alojar en casa de los Hermosilla-Muñoz. Andrea Muñoz -también de oficio paramédica - proveía de medicamentos a Moreno. Ella declarará que su marido le dio a conocer los otros integrantes. Su confesión sobre el nacimiento, accionar y objetivos del MIR/EGP y su relación con la policía, permiten encuadrarla como colaboradora eficaz y/o infiltrada de la ANI en el citado grupo, entre 2005 y 2008. Según la mujer, Cristián San Martín Morales, quien se fugó el 2006 de la Cárcel de Temuco, después de dos años de detención por el robo con violencia en Loncoche, había participado en 2002 en Sao Paulo en el secuestro del publicista brasileño Olivetto, junto al ex miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez Mauricio Hernández Norambuena y otros chilenos todavía presos en Brasil. La fiscalía deduce mágicamente sólo de esa declaración, que el grupo era una alianza Frente Patriótico Manuel Rodríguez/MIR, organizada para financiar la defensa jurídica del ex frentista Hernández Norambuena,

Elena no sabía inicialmente quién la estaba inculpando. “El fiscal me habló en mayo de un testigo, pero yo sólo accedí a su nombre y su foto de carnet meses después.” La viuda de Hermosilla y la realizadora se conocieron en 2004, cuando “Leonardo” (Juan Moreno) llevó a Elena a casa de ésta para un examen médico.

Dinero y la ANI

Cuantiosos recursos fiscales invirtió la PDI en los 4 años de investigación, para convencer a los jueces que en 2004-2008, Elena Varela integró junto a su pareja y otros, la organización Ejército Guerrillero del Pueblo Patria Libre planificando el robo a la Sucursal del Banco de Estado en Loncoche (20 de diciembre de 2004) y un robo con homicidio en las oficinas del INP de Machalí (10 de junio de 2005).

Elena se convirtió de cineasta en protagonista de este montaje por obra y gracia de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), que preside el abogado socialista Gustavo Villalobos. La ANI es sucesora de la Dirección de Seguridad Pública y de la “Oficina” (1991), que dirigía entonces el hoy parlamentario Marcelo Schilling. Al inicio de la transición democrática chilena, la Oficina reclutó como colaboradores a algunos prisioneros políticos y ex militantes de grupos de la izquierda revolucionaria, para desmantelar e infiltrar a esas organizaciones. En esa época se creó la primera Cárcel de Alta Seguridad y se aprobó la Ley de Delación Compensada. El uso de la tortura y de la presión a familiares de perseguidos – métodos heredados de la CNI- fueron parte del accionar de la Oficina y la defensa de los imputados sostendrá que eso continúa hoy.

En 2004 y 2008, la realizadora puede demostrar que trabajó sin parar con su productora Ojo Films, en documentales financiados con fondos públicos concursables. El proyecto con el que ganó el 2006 el Fondo Audiovisual CORFO desentierra la historia de la localidad de Neltume (comuna de Panguipulli) antes y después del golpe militar. Todas las pruebas que presentará el fiscal han sido desbaratadas por la defensa, que desmiente el carácter atribuido a las llamadas telefónicas y contactos de la documentalista. Todos los materiales requisados en el allanamiento tenían relación con la producción de los documentales citados. La fiscalía no logró un nuevo aplazamiento del juicio y el equipo jurídico de defensa se encuentra debidamente preparado. Han confirmado asistencia al juicio observadores del parlamento europeo y de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas donde compareció Elena en septiembre de 2009 para denunciar su caso.

La elección que hagan los jueces antes del 17 de enero no será sólo un tema nacional.

jueves, agosto 14, 2008

Elena Varela libre y los magnolios, en flor


De vuelta de la manifestación en que nos felicitamos porque Elena Varela está libre, yo venía en un bus del tan mentado Transantiago cuando los magnolios en flor se encargaron de mantenerme sonriendo todo el viaje. Elena Varela fue dejada en libertad ayer por un juez (diferente del anterior, todavía no sé el nombre) que decidió que permanezca con "arraigo nacional" y reclusión nocturna. Eso, si se mira al lado de lo que es estar tres meses como ella estuvo en una cárcel de alta seguridad parece plena primavera! Y nos hizo explotar de alegría hoy junto a los documentalistas y a todo el colectivo ciudadano armado en la Plataforma por la Libertad de Expresión que hicimos la campaña por su libertad. Lo sentimos como un triunfo. Por supuesto no dejo de pensar que la decisión no puede ser ajena al hecho de que en estos días pisará Chile un enviado oficial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y que se le había solicitado incluir en su agenda una visita a esa cárcel.

Los magnolios en flor están uno tras otro en Avenida Los Leones (Providencia). son árboles jóvenes, casi tímidos, que están floreciendo de a poquito. Otros no se atreven aun y levantan avergonzados sus ramas desnudas al lado de sus hermanos que ya están esplendorosos en blanco y lila o rosa viejo.
Qué hermoso fue verlos. Y qué alegría saber que la denuncia y la campaña por la libertad de Elena Varela permitieron al menos que ella pueda estar con su familia y su hija América. Dicen que en diez días recuperará su material fílmico. Estaremos alerta.