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jueves, noviembre 19, 2020

Indignación global por plan de FAO de aliarse con CropLife Int. = Bayer/Monsanto, Syngenta y otras


Hoy 19 de noviembre, cientos de organizaciones de la sociedad civil y pueblos indígenas interpelaron a esta agencia de las Naciones Unidas, demandando que renuncie a su alianza anunciada con Crop Life International. 350 organizaciones de 63 países que representan a cientos de miles de agricultores, pescadores, trabajadores agrícolas y otras comunidades, así como instituciones de derechos humanos, religiosas, de justicia ambiental y económica, entregaron una carta al Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación Qu Dongyu instándole a detener los planes anunciados recientemente para profundizar la colaboración con CropLife International.

CropLife es una asociación comercial internacional que representa los intereses de las empresas productoras y promotoras de los plaguicidas, incluyendo aquellos que son altamente peligrosos (PAP o HHPs por su nombre en inglés). Según la carta, los PAP “son responsables por un amplio rango de devastadores daños a la salud de agricultores, trabajadores rurales y familias campesinas de todo el mundo” y estas sustancias químicas han “diezmado las poblaciones de polinizadores y también están causando estragos a la diversidad y los frágiles ecosistemas”.
“Esta alianza propuesta es profundamente inapropiada y sabotea directamente los objetivos de FAO de apoyar sistemas alimentarios que sean saludables, resilientes y productivos al tiempo que se salvaguarda la sostenibilidad del medio ambiente”, dice Sarojeni Rengam, directora de Pesticide Action Network (PAN) Asia Pacífico. “El propósito de CropLife, por otro lado, es abogar por el uso continuo de los plaguicidas que venden sus miembros. Estas soluciones químicas peligrosas y anticuadas plantean obstáculos mortales para la transición que se necesita con urgencia hacia enfoques innovadores e intensivos en conocimientos ecológicos para la agricultura “.La Sra. Rengam entregó la carta hoy en nombre de PAN International, otras diez organizaciones y redes copatrocinadoras y cientos de signatarios.
La carta destaca un análisis reciente de los archivos de la industria el cual establece que sus compañías miembros: CropLife, Basf, Bayer Crop Science, Corteva Agriscience, FMC y Syngenta, generan más de un tercio de sus ingresos vía las ventas de plaguicidas altamente peligrosos (PAP), que son los plaguicidas más dañinos para la salud de los seres humanos y el ambiente. La proporción de ventas de PAP es aún más alta en los países en desarrollo, según denuncia la carta, lo que no ocurre en aquellos países cuyas regulaciones de seguridad son a menudo menos robustas y los daños a la salud de seres humanos y el ambiente son mayores.
“Muchos de nuestros niños yaquis han muerto y sufrido discapacidades de por vida por la exposición a plaguicidas tóxicos que fueron prohibidos por los países que los exportaron para ser utilizados en nuestros territorios”, dijo Mariano Ochoa Millán, ex miembro de la Junta del Consejo Internacional de Tratados Indios de Rio Yaqui Sonora, México. Millán, quien falleció por COVID-19 el 31 de agosto, hizo esta declaración en respuesta a la declaración del 9 de julio de 2020 del Relator Especial de la ONU sobre Tóxicos en la que pedía a las naciones ricas que detuvieran la práctica de exportar pesticidas prohibidos. Muchas de las empresas miembros de CropLife son firmes defensores de esta práctica.
La carta tuvo el patrocinio conjunto de una importante cantidad de organizaciones internacionales y redes globales de amplia base: La Alianza Africana por la Soberanía Alimentaria, (Alliance for Food Sovereignty in Africa (AFSA), el Centro por una Legislación Ambiental Internacional (Center for International Environmental Law,CIEL); FIAN Internacional, Amigos de la Tierra Internacional, Friends of the Earth International), el Instituto para Políticas de Agricultura y Comercio (Institute for Agriculture and Trade Policy, IATP), el Consejo Internacional de Tratados Indios (International Indian Treaty Council, IITC), la Red Internacional por la Eliminación de Contaminantes International (Pollutants Elimination Network IPEN), Asociaciones Internacionales de Sindicatos de Alimentación, trabajadores rurales, de la hotelería, restoranes, catering, tabaco y sindicatos unidos (International Union of Food, Agricultural, Hotel, Restaurant, Catering, Tobacco and Allied Workers’ Associations IUF), la Red de Acción en Plaguicidas Internacional, (Pesticide Action Network PAN), Ojo Público Internacional (International, Public Eye) y Red del Tercer Mundo (Third World Network).
Marcia Ishii, científica senior de PAN Norteamérica, explicó las serias implicaciones de la colaboración propuesta: “La decisión de la FAO de iniciar una asociación formal con CropLife es una mala noticia para los millones de agricultores cuya salud y sustento han sido devastados por los plaguicidas altamente peligrosos fabricados por empresas miembro de CropLife.”
Desafortunadamente, desde la llegada del Sr. Qu a la FAO, la institución parece estar abriéndose a una colaboración más profunda con las empresas de plaguicidas, que probablemente explotarán esa relación para hacer un lavado de imagen, influir en el desarrollo de políticas y mejorar el acceso a los mercados mundiales. No es de extrañar que la Directora General Adjunta recientemente nombrada por la FAO, Beth Bechdol, llegue a la FAO con un historial de estrechos vínculos financieros con Corteva (anteriormente Dow / DuPont), un miembro de Croplife con sede en el estado natal de Bechdol, Indiana, EE. UU.
Un grupo internacional de 286 científicos e investigadores también están expresando su preocupación por la alianza anunciada, entregando una carta al Director General Q hoy, e instándole a no profundizar la colaboración con CropLife.
Shiney Varghese, analista senior de políticas del Instituto de Política Agrícola y Comercial, señala que, si bien la FAO dice que quiere minimizar los daños de los plaguicidas en todo el mundo, los miembros de CropLife obtuvieron más de un tercio de sus ingresos de la venta de plaguicidas altamente peligrosos en 2018. “En el contexto de esta asociación propuesta entre la FAO y CropLife, lo que es aún más importante es que muchas de esas ventas se realizaron a agricultores de países de ingresos bajos y medios como Brasil, India y Tailandia, mientras que solo el 27 por ciento se realizaron en países de ingresos altos. No es sorprendente que CropLife International quiera tener una asociación, pero ¿por qué la FAO querría poner en riesgo a estos países de ingresos bajos y medianos? “


“Necesitamos una FAO fuerte, independiente de la industria de plaguicidas y libre de los intereses de mercado de las corporaciones globales, comprometida con alimentos seguros y saludables y sistemas agrícolas sostenibles para el beneficio de todas las personas”, dice Susan Haffmans de PAN Alemania. Con este compromiso con la agroecología, la FAO se ha embarcado en este camino sustentable. La FAO no debe poner en peligro sus éxitos en agroecología ni su integridad cooperando precisamente con esa rama de la industria que es responsable de la producción de plaguicidas altamente peligrosos y cuyos productos contribuyen a envenenar a las personas y su entorno en todo el mundo “.
“En América Latina, necesitamos políticas que apoyen la eliminación gradual de los plaguicidas altamente peligrosos (PAP) y la ampliación de la agroecología. La asociación propuesta entre la FAO y CropLife socavaría este objetivo “, dijo Fernando Bejarano, coordinador de la Oficina de IPEN para América Latina y el Caribe, quien ha supervisado varios informes sobre la situación de los plaguicidas altamente peligrosos en países de la región.


jueves, marzo 21, 2013

Apicultores y ambientalistas demandan a EPA por permitir uso de plaguicidas que matan a las abejas

Santiago, 2l de marzo de 2013
Comunicado de Prensa
Red de Acción en Plaguicidas Chile

Una demanda contra la EPA, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, por su negativa a prohibir los plaguicidas neonicotinoides clotianidina y tiametoxan,  responsables de la muerte de abejas, entablaron el 21 de marzo de 2013 organizaciones que representan a apicultores y ambientalistas.  La Red de  Acción en Plaguicidas de Norte América  PANNA, es una de las organizaciones  firmantes, junto al Center for Food Safety, Beyond Pesticides, y el Sierra Club. Los apicultores que suscriben la demanda ante el tribunal Federal representan a productores de Old Mill Honey,  Family Farms, Niwot Honey Farm y Bill Rhodes Honey. Los insecticidas, fabricados por las transnacionales Bayer y Syngena, son derivados de la nicotina, que es un veneno. El daño que producen ha quedado demostrado en numerosos estudios, entre ellos una investigación dada a conocer a fines del año pasado por la Autoridad Sanitaria Europea, EFSA, que recomendó suspender su uso.
 "En Chile, el uso de clotianidina y tiametoxam, dos insecticidas  altamente peligrosos para las abejas, está autorizado por el SAG, sin tomar en cuenta los estudios que han alertado sobre los daños a  especies benéficas  directamente relacionadas con la polinización y producción de alimentos", afirmó María Elena Rozas, coordinadora de RAP-Chile.  La Red de Acción en Plaguicidas Chile,  es  miembro de RAP-AL, la red latinoamericana integrante de la red global PAN, Pesticide Action Network. En Chile desarrolla su trabajo en favor de la agroecología y de la eliminación del uso de plaguicidas, en estrecho contacto con las organizaciones de los apicultores, tales como la Red Nacional Apícola y Fedemiel,  así como con los agricultores orgánicos y organizaciones campesinas y de consumidores. Participa en la campaña Yo NO Quiero Transgénicos en Chile, contribuyendo a visibilizar el impacto  de los plaguicidas y los transgénicos en la salud de las personas y el ambiente.

La querella de las organizaciones de Estados Unidos contra EPA cuenta con el apoyo jurídico del Centro para la Seguridad Alimentaria (Center for Food Safety). Un año atrás una coalición similar de organizaciones y apicultores había presentado ante esa agencia una Petición Urgente exigiendo la suspensión del uso de clotianidina, que tenía una aprobación provisoria. Sin embargo la agencia respondió anunciando que el proceso de revisión de estos dos plaguicidas y de otros neonicotinoides continuaría hasta el 2018 y que entretanto se seguiría usando.

El comunicado de prensa de las organizaciones citadas  denuncia la grave mortandad de abejas causada en el último año, que en muchos casos llega al 50% de las colmenas. Ello ha tenido como consecuencia que no ha habido suficientes abejas para polinizar los almendrales de California. Los grandes productores de almendras no pudieron  contratar suficientes servicios de polinización debido al masivo colapso de colmenas
que se registra en Estados Unidos.
Riesgos para abejas y el ecosistema
Científicos independientes han evaluado los efectos de clotianidina y tiametoxam en la salud de las colmenas y en su desarrollo, examinando los efectos de la exposicion sub letal y los riesgos agudos. Los científicos también han identificado enormes vacíos de información que impiden evaluaciones exactas respecto de lo que representan para la seguridad no sólo de las abejas sino para el ecosistema en toda su dimensión. Un informe importante, "El Impacto en Aves de los Plaguicidas más Usados en Estados Unidos",  dado a conocer esta semana por  The American Bird Conservancy, da a conocer advertencias sobre el fracaso de EPA respecto de la evaluación de las amenazas que representan los plaguicidas para las aves y los ecosistemas acuáticos de los cuales dependen muchas especies.

La Autoridad Europea de Seguridad  Sanitaria  asoció a  tres insecticidas, imidacloprid, clotianidina y tiametoxam con el colapso y mortandad de las colonias de abejas.  Está pendiente una decisión definitiva respecto de su prohibición, ya que  la propuesta de EFSA no alcanzó la mayoría necesaria en la Comisión Europea para suspender por dos años su uso. El 15 de marzo de este año, los representantes gubernamentales de 13 países de la Unión Europea (UE) votaron a favor de una prohibición temporal de estos tres plaguicidas. La votación tuvo lugar tras meses de intensa presión de Bayer y Syngenta para que la propuesta no saliera adelante.Una mayoría relativa de los 27 países de la Unión Europea (entre ellos Francia, Italia, España, Polonia, los Países Bajos y Bélgica) apoyó la medida, pero  Rumanía, Hungría y Finlandia, entre otros, votaron en contra, mientras que cinco se abstuvieron (incluyendo Reino Unido, Alemania y Bulgaria). Ante ello, la Comisión puede presentar una nueva propuesta o remitir el asunto a un órgano superior formado por los representantes nacionales.

En todo el mundo, los apicultores han expresado su apoyo a las acciones en favor de las abejas y esperan que se den pasos efectivos a nivel legal que permitan terminar con una de las causas más importantes del síndrome del colapso de las colmenas: el uso de insecticidas altamente peligrosos. En el país, RAP-Chile se une a esas demandas exigiendo a SAG que en forma urgente adopte medidas orientadas a prohibir estos insecticidas,  en favor de la apicultura y la biodiversidad.


Nota: La fuente del comunicado de prensa de las organizaciones norteamericanas  (en inglés)  es: http://www.panna.org/press-release/beekeepers-and-public-interest-groups-sue-epa-over-bee-toxic-pesticides