martes, octubre 05, 2010

Hermanos, ¡los necesitamos vivos!



En la foto, algunos de los prisioneros políticos mapuche que permanecen en huelga de hambre.


Hermanos mapuche, los queremos vivos, para luchar


Los presos políticos mapuche continúan dándonos una gran lección ética, social y política a los movimientos sociales, a los pueblos oprimidos y a los luchadores por los derechos humanos. Ha crecido la esperanza, ha renacido la solidaridad, se ha comenzado a pisar las calles nuevamente... Y esto está ocurriendo en uno de los países socialmente más atrasados y ajenos a los cambios de América Latina, en nuestro chileno reino del consumo y el descompromiso. En medio de aquello se expresa un movimiento poderoso que se ha venido forjando por décadas en luchas cotidianas y duras en las despojadas comunidades del sur, protagonizado por hombres cuya suerte está ligada a la tierra, hoy encarcelados, y por mujeres, que son la tierra, voceras de sus dolores. Detrás de ellos y ellas, detrás de los presos y de sus madres, esposas y hermanas, se han alineado mapuches y cada vez más no mapuche, también hermanos en su lucha. De allí los logros. Así fue como el propio secretario general de Naciones Unidas instó a Piñera a resolver el tema. Así es como el presidente de la Corte Suprema comentó públicamente que la ley antiterrorista no era propia de la democracia. Así es como el gobierno debió enviar a terreno a sus ministros dejando aun más en evidencia -por comparación- la indiferencia criminal de los gobiernos de la concertación en el tema. Así también, la jerarquía de la iglesia católica debió intervenir en un tema en el que hasta ahora estaba escandalosamente ausente. Y en la televisión, por primera vez aparecieron los mapuche como personas, dialogantes, capaces de discutir sobre sus demandas con la autoridad o sus detractores. El debate sobre la ley antiterrorista y sus efectos en las luchas sociales ingresó a la agenda ciudadana, junto a las demandas mapuche por el fin de la criminalización de las comunidades. La reforma a la justicia militar finalmente se encaró. Los jueces están hoy en la mira respecto de los juicios a mapuche; hay otro contexto político y otro contexto mediático y esto es especialmente cierto a nivel internacional. Los fiscales han sido “tocados” y el reclamo de ilegalidad sobre su actuar en los testigos protegidos llega a la Corte Suprema. Esta protesta no violenta de quienes sólo podían ofrecer sus cuerpos para hacerse oír, deja en el país un nuevo escenario para las luchas populares, y muchos desafíos. ¿Qué más se le puede pedir a una huelga de hambre y a los 14 comuneros algunos de los cuales iniciaron su ayuno el 26 de julio?
Por eso es que hoy también es posible y necesario hablarles para decirles, humildemente y reconociendo su indiscutible autonomía, que en cierto modo somos y nos sentimos también parte de la decisión que adopten porque es necesario tenerlos con vida a todos y cada uno de ellos, porque esa es una decisión política que deberán adoptar considerando quién gana con la prolongación de la huelga.
El Primer Congreso Campesino de la CLOC/Vía Campesina de Chile, convocado por ANAMURI y Ranquil – que seguirá en Ecuador- discutió el 1º de octubre sobre la militarización de las luchas sociales y la ley antiterrorista, temas que antes no habrían sido contemplados, y ahora se analizaron al mismo tiempo que la lucha por la tierra y el agua como derechos humanos, la reforma agraria, o la soberanía alimentaria. El Congreso, que concluyó en La Victoria el sábado 2 de octubre, hizo un vibrante llamado a los huelguistas de hambre: “¡Hermanos, los queremos vivos, los necesitamos para luchar!” Esta invocación reconoce el valor de esa lucha y se compromete con ella. De allí su fuerza, que compartimos desde las organizaciones sociales y de derechos humanos -como la Comisión Etica Contra la Tortura- con que hemos venido trabajando en el apoyo a la causa mapuche.

Nos dirigimosA ellos, la mayoría hospitalizados y en estado crítico:
Cárcel de Angol
Víctor Llanquileo Pilquiman, Fernando Millacheo Marin, José Queipul Huaiquil
Hospital de Victoria Víctor Hugo Queipul, Felipe Huenchullan Cayul, Camilo Tori Quiñinao, Eduardo Osses Moreno, Alex Curipan Levipan, Carlos Huaiquillan Palacio, Waikilaf Cadin Calfunao.
Cárcel de Temuco
Hugo Melinao, Cristián Levinao, Sergio Lican Levio (los de Temuco comenzaron pocos días atrás pues fueron detenidos en septiembre)
Cárcel de Cholchol
Luis Marileo Cariqueo, menor de edad

Hermanos, los queremos vivos.

lunes, octubre 04, 2010

Libro recuerda a estudiantes y profesores de la U. Católica asesinados o desaparecidos por Pinochet

Diana Aron: su historia forma parte de la luz de la lucha antidictatorial. Ella era periodista y estudió en la Universidad Católica. Militó en el MIR.

“Una luz sobre la sombra”


por Ernesto Carmona*

Una treintena de estudiantes, graduados y profesores jóvenes de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), que la dictadura de Pinochet (1973-1990) asesinó o hizo desaparecer por sus ideas políticas, fueron rescatados del olvido 37 años después en el libro Una luz sobre la sombra: detenidos desaparecidos y asesinados de la Pontificia Universidad Católica de Chile, editado por el Colectivo Memoria PUC, integrado por una quincena de ex estudiantes sobrevivientes de la peor tragedia del siglo 20 en los celebrados 200 años de historia política de esta nación gobernada de nuevo por las mismas fuerzas que derrocaron a Salvador Allende e instalaron la dictadura.

Una luz sobre la sombra… será presentado el miércoles 6 de octubre, a las 19 horas, en el aula magna del campus San Joaquín de la UC por el académico Gabriel Salazar, Premio Nacional de Historia y ex profesor de esa casa de estudios; Joaquín Walker, actual presidente de la Federación de Estudiantes de esa casa de estudios (Feuc); y Fernando Castillo Velasco, de 90, rector de la PUC en los años 60/70. El texto de 180 páginas refleja una investigación del equipo editor y de la periodista y escritora Nancy Guzmán, con prólogo del historiador Salazar y diseño gráfico y portada de José Bórquez. El libro tiene un rasgo atípico en el negocio editorial contemporáneo: en vez de invocar la propiedad intelectual y prohibir/amenazar, autoriza su reproducción por cualquier medio con la única condición de citar la fuente.

Entre las víctimas se encuentran talentosos jóvenes, como las (os) periodistas Diana Arón y Eduardo Jara, la incipiente cinematografista Carmen Bueno y su pareja documentalista Jorge Hernán Müller Silva –cámara de La batalla de Chile--, el estudiante de ingeniería Allan Bruce, el profesor de inglés Alejandro Ávalos, el pedagogo y ex sacerdote Omar Venturelli y otras vidas truncadas. El ex fiscal del ejército Alfonso Podlech, abogado y terrateniente anticomunista que envío a la muerte a Venturelli y a decenas de personas en la Araucanía-Temuco, hoy se encuentra preso en Italia desde 2006, juzgado por un tribunal que investiga el asesinato de éste y otros ciudadanos de origen italiano ultimados en Chile, Argentina y Uruguay.

Cinco víctimas --Ismael Chávez, María Teresa Eltit, Ángel Guerrero, Samuel Lazo y Ernesto Ríos-- estudiaban en el Departamento Universitario Obrero Campesino (DUOC), que nació en 1968, con la Reforma Universitaria y el primer rector laico de la PUC, Castillo Velasco, para dar educación gratuita a hijos de obreros y campesinos, tal como otros programas de las universidades de Chile, Técnica del Estado y Federico Santa María dirigidos a trabajadores y alumnos pobres que recibían formación en carreras técnicas de alto nivel. Al año de fundarse, el DUOC tenía 475 alumnos y siguió creciendo, pero hoy la educación debe pagarse.

Entre las víctimas figuran también Eugenio Ruiz Tagle-Orrego, ingeniero civil y militante del Mapu, pariente del ex presidente y actual senador demócrata cristiano Eduardo Frei R-T, quien perdió las elecciones ante Sebastián Piñera. Sus ideas políticas condujeron a todas las víctimas de la Católica a militar o simpatizar con los diferentes partidos y movimientos que caracterizaron la diversidad política de la época que marcaron la presidencia de Salvador Allende (1970-1973) y el ascenso de las luchas sociales en Chile en la década del 60.

Según el orden alfabético de sus apellidos, el libro rinde tributo a la memoria de Diana Frida Arón Svigilsky, Alejandro Ávalos Davidson, Jenny del Carmen Barra Rosales, Leopoldo Raúl Benítez Herrera, Patricio Biedma Schadewaldet, Alan Roberto Bruce Catalán, Carmen Cecilia Bueno Cifuentes, Mauricio Jean Carrasco Valdivia, María Teresa Eltit Contreras, Ismael Darío Chávez Lobos, Ángel Gabriel Guerrero Carrillo, Ignacio Orlando González Espinoza, Luis Enrique González González, José Eduardo Jara Aravena, Juan Alberto Leiva Vargas, José Patricio del Carmen León Gálvez, Samuel del Tránsito Lazo Maldonado, Enrique López Olmedo, Víctor Eduardo Oliva Troncoso, Jaime Ignacio Ossa Galdámez, Ernesto Igor Ríos Céspedes, Alicia Viviana Ríos Crocco, Juan Carlos Rodríguez Araya, Eugenio Ruiz Tagle Orrego, Enrique Antonio Saavedra González, Jilberto Patricio Urbina Chamorro, Omar Roberto Venturelli Leonelli y Héctor Patricio Vergara Doxrud.

De las víctimas, 5 pertenecieron al Mapu, 2 al PC, 1 al partido Socialista, 18 al MIR y el resto no registran militancia específica, como Ernesto Ríos, de 18 años, muerto en 1986 de un balazo en el cráneo disparado desde un helicóptero mientras presenciaba una protesta popular en su barriada. También hay tres extranjeros, como el sociólogo Enrique López Olmedo, nacido en España, y el arquitecto Patricio Biedma, oriundo de Buenos Aires, quien terminó sus estudios en la Católica, y se quedó a vivir y trabajar en Chile, tras huir de la dictadura argentina de Juan Carlos Onganía. Su asesinato secreto, al igual que la desaparición de otras 118 personas, fue enmascarado por la Operación Colombo del Plan Cóndor, con el montaje periodístico de un falso enfrentamiento “en las pampas argentinas” en que murieron 119 supuestos refugiados izquierdistas provenientes de Chile. Esta colosal mentira fabricada por los diarios de las cadenas El Mercurio, La Tercera y otros grandes medios, con la complicidad de ciertos periodistas de la época, también es conocida como el caso de “Los 119”.

Otro episodio terrorífico sesgó la vida del joven boliviano Enrique Saavedra, 18, quien jamás mostró ningún interés por la política. Sólo viajó a Chile para formarse como ingeniero comercial en la PUC, que ya había se había hecho famosa por su adscripción a las teorías neoliberales que impartía la escuela de economía de la universidad de Chicago. Alcanzó a aprobar el primer semestre en 1973 y con su primo Ramiro Carlos González enfrentaban la aventura de vivir solos en un hotel céntrico de la capital chilena. Cuatro días después del golpe del 11 de septiembre de 1973, salieron a caminar por las calles, a curiosear y comprar alimentos, tras el prolongado toque de queda impuesto por el nuevo gobierno. Jamás reresó a su hotel, al igual que el primo. Nunca más se supo de ellos. Tampoco apareció cadáver alguno, ni hubo causa judicial. Pasaron al olvido como si nunca hubieran existido.

La única explicación de esta desaparición es la fobia racista contra los extranjeros estandarizada por los militares como pilar ideológico del golpe contra Allende “para defender a la patria amenazada por el comunismo internacional”. Las fantasías castrenses pregonaban el mito de un ejército secreto de 10.000 checoslovacos, húngaros, cubanos, etc., y toda clase de “comunistas” empeñados en dominar el país. Cualquier latinoamericano sospechoso de “tropical”, o que hablara de manera distinta al chileno, se convirtió tras el golpe en un peligroso “comunista cubano”, aunque fuera brasilero o centroamericano, y si era negro, peor. Por lo demás, desde la expansión territorial chilena conquistada en la llamada guerra del Pacífico de 1879, los bolivianos siempre han padecido en Chile la xenofobia racista propagada por la clase propietaria bicentenaria, que hoy se vuelca en un odio casi generalizado contra los trabajadores inmigrantes peruanos, y de cualquier otro origen, que llegan en busca de mejores horizontes a un Chile supuestamente próspero, según la propaganda mediática internacional.

Empatía PUC-dictadura

La PUC, que se llama Pontificia porque pertenece al Vaticano, fue un importante soporte ideológico y teórico de los militares. La universidad jamás mostró interés en rescatar la memoria de estas víctimas de la casa de estudios, en contradicción con el innegable esfuerzo de 17 años de la jerarquía católica por “dar voz a quienes no la tienen” defendiendo los derechos humanos de las víctimas de la dictadura (1973-1990) a través de la Vicaría de la Solidaridad. La facultad de economía de la PUC importó en los ‘60 las nuevas teorías político-económicas acuñadas por Milton Friedman en la Universidad de Chicago, que del debate académico pasaron a implantarse por la fuerza en Chile sobre un pueblo incapaz de defenderse a causa de la feroz represión castrense, en el primer experimento neoliberal de la historia contemporánea en todo el planeta.

Muchos académicos de la facultad de economía de la PUC se convirtieron en millonarios, ministros y altos cuadros del aparato económico-financiero del estado, que bajo la dictadura militar privatizó todas las empresas públicas, incluida la línea aérea LAN, que al cabo de los años terminó en manos de Sebastián Piñera. El mayor aporte teórico de esos ingenieros comerciales fue un pesado texto fundamentalista de teoría económica apodado “El Ladrillo”, que se convirtió en el catecismo neoliberal de la dictadura.

En el ámbito jurídico, el académico de derecha Jaime Guzmán, ideólogo del régimen militar, muy cercano a Pinochet y profesor de derecho de la Católica, fue uno de los forjadores de la constitución impuesta por la dictadura en 1980, después de gobernar 7 años sin ninguna carta fundamental. Esta constitución sigue vigente en Chile con el maquillaje de varias modificaciones que más bien legitimaron y eternizan una carta que satisface los intereses de la clase política actual. Algunos profesores, como el abogado y ex senador UDI Carlos Bombal, incluso ayudaron a la DINA a capturar y torturar a sus colegas y alumnos de ideología izquierdista.

“Son conocidos los casos del abogado Carlos Bombal, que ayudó a la DINA en la detención de Alejandro Ávalos Davidson, [de] Andrés Terrisse, quien habría participado en interrogatorios a detenidos de la Universidad Católica, y el de la enfermera egresada de esta casa de estudios María Eliana Bolumburú Taboada, que fue conocida en la DINA como la ‘Reina del Pentotal’ por ser quien lo inyectaba a los detenidos antes de ser subidos al helicóptero que los lanzaba al mar”, cita un párrafo del libro (pág. 24).

Manto de silencio

“Durante más de 37 años de silencio oficial se apoderó de la memoria de quienes dejaron sus vidas por un Chile mejor; ellos eran estudiantes, académicos y trabajadores de la Pontificia UC”, anunció el periodista Carlos Antonio Vergara, en una conferencia de prensa convocada para promover la presentación del libro. “Se rompe un silencio de 37 años sobre una treintena de personas que luchó por la justicia social y los cambios legítimos, pero fueron víctimas de una represión brutal”, dijo el historiador Gabriel Salazar. “Esto no sólo es un recuerdo, también es un mensaje al futuro”, añadió el académico, “para que la gente de la misma generación y nuevos dirigentes sepan que también antes hubo movilización de los estudiantes por sus ideales”.

“Pretendemos dejar una huella, después que se tendió un manto oscuro y nadie dijo nada”, afirmó el ex estudiante Luis Aguilar, uno de los promotores del libro, hoy ingeniero civil. Relató que en 1993 se instaló una placa recordatoria en la cafetería de la escuela de sociología, pero al parecer el grabado resultó molesto porque desapareció de manera misteriosa, nadie sabe cuándo, por qué, ni quién la retiró. En 2007 hubo una misa y eso fue todo… “Esta es la primera vez que se reivindica seriamente la memoria de nuestros compañeros, que junto a nosotros protagonizaron la reforma universitaria de 1967”, dijo el ex estudiante Sergio Requena Rueda, hoy ingeniero civil residente en Inglaterra.

“La Universidad Católica se abre con este reconocimiento y rescate del olvido de nuestros compañeros del pasado que están en nuestro recuerdo con afecto y cariño”, dijo Joaquín Walker, presidente de la Feuc, en la conferencia de prensa realizada en la sede de la casa central. El apoyo de la federación estudiantil resultó clave para lograr que la presentación de Una luz sobre la sombra se realice en un recinto de la propia PUC.

“¡El Mercurio miente!”

El movimiento estudiantil, que en 1967 se tomó la casa central de la PUC para impulsar la reforma universitaria antes que el “mayo francés de 1968”, concitó la ira de los conservadores de la época y en respuesta a los ataques de la gran prensa instaló en el frontis del histórico edificio principal un memorable lienzo gigante con la frase “¡El Mercurio miente!”, que conserva plena vigencia casi 40 años después.

La reforma universitaria, impulsada por jóvenes católicos, en su mayoría demócrata cristianos que terminaron rompiendo con su partido original, cuando Castillo Velasco era el rector de la PUC, dio origen en 1968 al Movimiento 11 de Agosto, que fue el primer embrión del futuro partido izquierdista Mapu (Movimiento de Acción Popular Unitaria), que a pesar de su origen cristiano se declaró marxista y apoyó decididamente al gobierno de Salvador Allende (1970-1973). Cinco de las víctimas rescatadas por el libro pertenecieron al Mapu.

Una vez instalada la “democracia negociada” que sustituyó a la dictadura, parte del Mapu se incorporó al partido Por la Democracia (PPD), en tanto el grueso se fundió con el PS, pero conservó cierta identidad como fracción influyente en la conducción de ese partido durante los 20 años de gobiernos post Pinochet, pero abrazando la ideología socialdemócrata neoliberal adoptada por la mayoría de los partidos “socialistas” del mundo. El Mapu fue la primera cuna política de destacados ministros, jefes políticos, legisladores y altos funcionarios de dos décadas de gobiernos de la coalición Concertación de Partidos por la Democracia.

“Yo fui miembro del consejo superior de la universidad, elegido dos veces por los estudiantes”, recordó el ingeniero Marcelo Duhalde, quien hoy reside en París y viajó a la presentación del libro, al igual que Héctor Vásquez, otro ingeniero, ex estudiante de la Católica y hoy residente en Francia, también del equipo productor del libro. La reforma universitaria, que después la dictadura hizo polvo, conquistó una representación estudiantil de 20% en el consejo universitario, que observó 75% para los docentes y 5% para los trabajadores no académicos, recordó Duhalde.

La PUC ha sido históricamente la cuna formadora de la gran mayoría de la clase política de las dos facciones de la derecha conservadora que hoy gobiernan Chile con Sebastián Piñera, la alianza UDI y RN. Casi todos los ministros y altos funcionarios del actual gobierno se formaron en las aulas de la PUC y después cursaron los clásicos postgrados en las universidades más emblemáticas del capitalismo estadounidense, Harvard, Yale, Chicago y otras. Hoy la PUC compite con nuevas y numerosas universidades privadas creadas en Chile para formar en el dogma neoliberal a los futuros cuadros del capitalismo salvaje, en un país donde también se paga la educación superior impartida por las escasas “universidades públicas” que sobreviven con un magro presupuesto fiscal.



*) Periodista y escritor chileno

El ministerio público y sus fiscales anti-mapuche

1 October, 2010

Su responsabilidad en la huelga de hambre de los presos políticos mapuche.
En el contexto de la huelga de hambre de los presos políticos mapuche, se ha develado que uno de los grandes escollos para llegar a un acuerdo entre el Gobierno y los huelguistas, más allá de los frustrados intentos legislativos, es el Ministerio Público que sigue dando luz verde a la aplicación de la Ley Antiterrorista.
Como ya es de conocimiento publico, el Gobierno ha flexibilizado su posición en aras de atender, en parte, las demandas de los huelguistas, a través del retiro de las querellas por Ley Antiterrorista invocadas por el ejecutivo (Gobernaciones, Intendencia y Ministerio del Interior), sin embargo, esta es una medida insuficiente para lograr la no aplicación de esta Ley a las causas mapuche, por medio de las reformalizaciones y recalificaciones de los delitos, y con ello, mejores condiciones para un debido proceso y un juicio más justo.
Así lo señaló, también, hace algunos días el vocero del Ministerio Publico, subrayando que se trataba de un organismo autónomo. Esto último, no es ninguna sorpresa, sin embargo, lo que se debe tener en cuenta es el accionar de algunos fiscales, cuya actuación como órgano persecutor ha superado todos los límites del tan mencionado estado de derecho, siendo responsables en gran medida de este conflicto en el cual hoy nos encontramos.
La aplicación de la Ley Antiterrorista y del Código de Justicia Militar se basa, justamente, en los excesos y arbitrariedades de estos fiscales anti-mapuche quienes en conjunto con algunos policías, encargados de las investigaciones, han fabricado MONTAJES con el objeto de que los actos realizados por los comuneros mapuche se enmarquen dentro de la Ley sobre Conductas Terroristas.
En este sentido, es muy difícil poder desarrollar una discusión seria y concreta sobre este tema, en las distintas instancias, puesto que se esta discutiendo sobre la base de hechos que jamás existieron y que no son más que un maquiavélico artificio creado por estos fiscales, quienes han hecho creer a la opinión publica, a las autoridades y a los parlamentarios que sí existieron estos hechos terroristas.
Estos fiscales en su afán de obtener resultados y de posicionarse como eficaces persecutores o, probablemente, extorsionados a través de pagos provenientes de las empresas forestales u otros particulares, se empeñan en transformar acciones de protesta y autodefensa básicas, en graves actos terroristas utilizando para ello todos los recursos y medios que les otorga el Estado, sin que nadie fiscalice su accionar, es decir, con absoluta impunidad.
Lo más grave de todo, es que estos fiscales, a quienes la Constitución les ha entregado el monopolio de la acción persecutora, han engañando descaradamente, no solo a la opinión pública, sino a todas las demás instituciones y poderes del estado, ninguno de los cuales es hoy día capaz de dar una solución a este conflicto que desembocó en la huelga de hambre de los presos políticos mapuche.
En conclusión, esta actitud sistemática y progresiva de los fiscales del Bìo Bìo y la Araucanía fue el detonante de este conflicto y a la vez, es hoy la principal traba para su solución, generando una incómoda posición para el gobiernochileno frente a la comunidad internacional y un evidente riesgo de vida para varios de los huelguistas.
Las comunidades mapuche, sus dirigentes, abogados y organizaciones de derechos humanos, vienen desde hace tiempo denunciando el accionar de estos fiscales. Son innumerables las denuncias de las arbitrariedades cometidas por estos, en su cometido persecutor de mapuche. De hecho, han sido muchas las causas que después de largas prisiones preventivas, una vez que llegan a Juicio Oral, los comuneros son absueltos de los cargos que se les imputan.
Sin embargo, estos montajes político-judiciales, son cada vez más elaborados y con mayor apoyo económico y logístico, y sobre todo mediático.
Lo mas grave de todo es que estos montajes, llevan también consigo una serie de prácticas reñidas con la ética profesional incluso algunas que, derechamente, violan los derechos humanos. Estamos hablando de apremios ilegítimos, torturas y hasta secuestros.
Algunos de estos montajes son:
• Caso By Pass de Temuco: En este caso, el fiscal anti-mapuche Moya, entre otros, transformaron un “corte de ruta” llevado a cavo en el marco de una protesta social, en un “horrendo crimen terrorista” en contra de los pasajeros de Tur Bus.
• Caso Fiscal Elgueta: Este montaje, liderado por el fiscal Andrés Cruz, fue tipificado como una “emboscada” e intento de asesinato a una autoridad, lo que es absolutamente falso, puesto que en la realidad fue un enfrentamiento entre comuneros y policías en un allanamiento a la Comunidad de Puerto Choque (Tirúa), en una evidente desigualdad de fuerzas. He aquí un MONTAJE en su máxima expresión.
Estos montajes han generado justamente, los efectos que los fiscales buscaban producir: el rechazo de parte de la opinión pública a la lucha mapuche, y marcar una tendencia discriminatoria en los jueces y el ejecutivo, para que estos avalen la aplicación de la Ley Antiterrorista, y la Justicia Militar.
Entonces, ¿cuál es el verdadero rol que cumplen los fiscales en el marco de este conflicto?, ¿es solo de investigar y perseguir delitos?, o actúan en base a otras orientaciones e influencias políticas o económicas, probablemente incluso, recibiendo pagos del empresariado comprometido con el despojo en las zonas de conflicto? Por su falta de experiencia, de escrúpulos o por ambiciones profesionales, ellos pueden ser fácilmente cooptados por sectores fascistas, que ven al Pueblo Nación Mapuche y su lucha como un enemigo interno.
Puede ser el caso del Fiscal Andrés Cruz, a la fecha involucrado en dos casos de torturas a mapuche, como es el caso de los hermanos Viluñir, quienes fueron secuestrados y uno de ellos colgado desde el puente Lanalhue en Cañete, por personal de la PDI, con el objetivo de obligarlos a actuar como “testigos secretos”.
Entonces, nos preguntamos, ¿qué hace un fiscal como este, con tantas atribuciones, perseverando en las causas contra mapuche y actuando con absoluta impunidad?
Es el caso también del Fiscal Moya, quien fue el responsable del montaje en contra de Héctor Llaitul en base a los apremios ilegítimos propinados al comunero de Vilcun, Roberto Painemil.
Otro fiscal anti-mapuche emblemático, es el Coordinador de los Fiscales de causas mapuche, Lujbetic quien, mientras las fuerzas políticas buscan una salida a la huelga de hambre, vociferó públicamente que presentará otras 30 querellas por Ley Antiterrorista en contra de comuneros. Justamente, han sido sus sistemáticas declaraciones a los medios de comunicación las responsables de crear un escenario favorable para dar curso a estos montajes fabricados por sus subalternos.
Pero el actuar del Fiscal Lujbetic se ve claramente respaldado por el Ministerio Público, ya que sus operaciones e investigaciones, tienen alcance internacional, como lo fueron las indagaciones y reuniones realizadas en Colombia. No es menor el hecho de que algunos de estos fiscales recibieran “especialización” en Estados Unidos, por parte del FBI.
¿Quién pondrá entonces los límites al accionar del Ministerio Publico? ¿O tendremos que esperar que estos fiscales se marginen absolutamente del Estado de Derecho, actuando fuera de la Ley y con extensas prerrogativas para operar y cometer delitos, tal como lo hicieron organismos como la DINA y la CNI?
En este sentido, será el Gobierno Chileno quien deberá responder por las actuaciones del Ministerio Público, por más autónomo que este sea, frente a los organismos internacionales.
Comisión Prisión Política
CAM
1 de octubre

Fuente: Mapuexpress.net

domingo, octubre 03, 2010

Las razones de los PP mapuche de Angol para seguir en huelga de hambre



Los Presos Politicos Mapuche que continúan en huelga de hambre en Chile tras rechazar un acuerdo con el Gobierno anunciaron hoy domingo que mantendrán su ayuno "hasta las últimas consecuencias, para que el Estado dé solución" a sus demandas. En una declaración pública, los comuneros Mapuche no aceptaron la propuesta del viernes pasado al considerar insuficiente el compromiso del Gobierno de retirar las querellas por supuestos "delitos terroristas" que pesan en su contra.

COMUNICADO PÚBLICO PRESOS POLITICOS MAPUCHE DE ANGOL


Los Prisioneros Políticos Mapuche de la Cárcel de Angol, ante las comunidades y organizaciones mapuche, opinión pública en general, señalamos lo siguiente:


Estando en conocimiento de que los huelguistas mapuche de las cárceles de Concepción y Temuco han depuesto la huelga de hambre iniciada hace 83 días y que dicha actitud obedece a un acuerdo firmado con el gobierno, decidimos mantener la huelga en base a los siguientes argumentos:


· El acuerdo menciona que el gobierno ha promovido reformas a la Ley Antiterrorista y a la justicia militar y que esta voluntad de cambio forma parte de su programa de gobierno y “responde a convicciones y principios democráticos previstos en nuestro ordenamiento jurídico, el que se inspira en nuestra Carta Constitucional, normas del derecho internacional, de los derechos humanos, y el Convenio 169 de la OIT, así como en recomendaciones de organismos internacionales”. Esto es completamente falso. Las reformas propuestas por el gobierno siguen atentando contra derechos humanos fundamentales, entre ellos, el debido proceso, el derecho a la intimidad, el derecho de defensa.


En lo que respecta a la Justicia Militar, la reforma sólo beneficia a los uniformados, ya que aumenta las penas de los delitos que se cometan en su contra, otorgándoles más protección para actuar con impunidad como ya lo hacen actualmente en las comunidades mapuche. Respecto a la Ley Antiterrorista, las modificaciones tienden a perfeccionar su aplicación y no hay garantías de que no se vuelva a aplicar a la protesta social mapuche, tal como lo recomienda James Anaya, Relator Especial de la ONU para el tema indígena.


· El retiro de las querellas por parte del Ejecutivo no cambia en nada la actual situación procesal de los huelguistas. A este respecto, corresponde al Ministerio Público pronunciarse respecto de las causas que se siguen en contra de nuestro pu peñi, en el sentido de aclarar públicamente que los delitos que se imputan en base a la Ley Antiterrorista serán recalificados a los tipos penales comunes. Respecto del ejecutivo, esta actitud sólo puede ser interpretada como buena fe.


· No validamos tampoco el hecho de que se siga manteniendo la figura del testigo protegido en las modificaciones propuestas por el gobierno y que se agregue además el agente encubierto y el informante. Dichas figuras continúan atentando contra el debido proceso, ya que en la mayoría de los procesos seguidos en contra nuestra, la única prueba son los dichos de este testigo, quien además es un delincuente, pues asegura haber participado en los hechos y que además recibe un sueldo por parte del Ministerio Público, lo que hace dudar de la imparcialidad y veracidad de su testimonio. En el Territorio de Malleco, este testigo ha hecho acusaciones al azar, respecto de familias emblemáticas dentro de la lucha territorial.


· Lamentamos que los presos de Concepción y Temuco no hayan tenido la claridad y el newen suficiente para mantener esta movilización. No compartimos su postura, pero la respetamos.


· Aclaramos ante la opinión pública que esta movilización, en lo que a los prisioneros políticos mapuche de Angol respecta, nunca tuvo un fin judicial. Independientemente del hecho de que esperamos un juicio justo en donde se compruebe nuestra inocencia, el fondo de esta huelga de hambre tiene que ver con lo que nosotros esperamos para el futuro de nuestro Pueblo Nación Mapuche.


Las distintas comunidades mapuche seguirán luchando por el derecho al territorio, seguirán defendiendo nuestro derecho a vivir como mapuche y negándose a ser asimilados por la cultura chilena, lo que acarreará nuevos conflictos con la justicia chilena.


En base a estos motivos, decidimos mantener nuestra huelga de hambre, hasta las últimas consecuencias, para que el Estado de solución a los puntos planteados al inicio de la movilización.


Hacemos un llamado amplio a organizaciones y comunidades mapuche, como también a los organismos internacionales, a seguir apoyando la huelga de hambre.


Jose Queipul Huiaquil, Carcel de Angol


Victor Llanquileo Carcel de Angol


Fernando Millacheo Marin Carcel de Angol


Felipe Huenchullan Cayul Hospital de Victoria


Victor Hugo Queipul Millanao Hospital de Victoria


Huaikilaf Calfunao Cadin Hospital de Victoria


Camilo Tori Quiñinao Hospital de Victoria


Alex Curipan Levipan Hospital de Victoria


Eduardo Oses Moreno Hospital de Victoria


Carlos Huiaquillan Palacio Hospital de Victoria


Prisioneros Politicos cárcel de Angol - Hospital de Victoria

viernes, octubre 01, 2010

FIN de la huelga x Azkintuwe


Los representantes de los presos políticos mapuches anunciaron esta noche el fin de la medida de presión en cuatro recintos penales, a excepción de la cárcel de Angol. Así lo confirmaron en Concepción el arzobispo Ricardo Ezzati y la vocera Natividad Llanquileo. Monseñor leyó los puntos del acuerdo, entre los que destacan el retiro de las querellas por delitos terroristas interpuestas en el gobierno anterior, también seguirá la reforma respectiva en el Congreso, a los que suman reuniones continuas con el prelado.

Los comuneros en huelga depusieron la huelga en forma inmediata tras la firma del acuerdo redactado en Concepción. "Hace algunas horas comunicamos esta resolución a los representantes de los comuneros en huelga de hambre, quienes nos han señalado la decision de sus representados de deponer la huelga de hambre de forma inmediata", indicó Ezzati.

"Lo que en derecho corresponde es no perseverar en las querellas terroristas presentadas bajo la presidencia de Michelle Bachelet, bajo este nuevo marco promovido, el Gobierno no tiene convicción que por los hechos que se han imputado a los comuneros mapuches puedan seguir siendo calificados como terroristas", agregó.

"El Gobierno continuará impulsado en el Congreso las reformas al código de Justricia Militar para que los civiles sean juzgados por los tribunales ordinarios, evitando así un doble juzgamiento”, sostuvo.

El gobierno, por medio del Ministerio de Salud, apoyará a los mapuches en el pronto restablecimiento de delicado estado, los que serán trasladados a recintos asistenciales. El ministro de la Presidencia, Cristian Larroulet, señaló en Temuko que "triunfo la vida, la unidad de los chilenos y el futuro de Chile". Agregó que el Presidente Piñera fue informado y mostró su satisfacción.

Sostuvo Larraulet en radio Bio Bio que una de las cosas que aprendió es que las negociaciones "se deben hacer con calma para llegar a buen puerto". La situación de los presos políticos de Angol, en su mayoría miembros de la Comunidad Autónoma de Temucuicui, sigue pendiente al no quedar satisfechos los huelguistas con la propuesta del Ejecutivo. Las partes señalaron confiar en que este sea "el inicio de una relación apropiada de ahora en el futuro".

La vocera de los huelguistas de El Manzano, Natividad Llanquileo, hermana de dos de los huelguistas, señaló que esta huelga es solo "una acción más en el proceso de reconstrucción del pueblo mapuche". Confirmó que los que depusieron la medida son la totalidad de los huelguistas de la cárceles de Valdivia, Concepción, Temuko, Lebu y solo un interno de la cárcel de Angol.

El subsecretario de la Presidencia, Claudio Alvarado, reconoció el rol facilitador de monseñor Ricardo Ezzati, "en un proceso de paciencia y con un profundo sentido de reflexión", reiterando su satisfacción por el acuerdo logrado en la capital penquista y Temuko. Agregó que espera que todos los presos políticos de Angol mañana se sumen en dejar la huelga.

La protesta se inició el 12 de julio pasado para pedir el fin de la aplicación de la Ley Antiterrorista en el conflicto social mapuche, el término del doble enjuiciamiento en la justicia civil y militar, y el uso de testigos sin rostro en las causas, entre otras demandas. Medida de presión se extendió por 82 días y concitó la atención de la comunidad nacional e internacional. Diversos organismos internacionales solicitaron al gobierno atender debidamente los reclamos de los huelguistas.

La noticia ocurre luego de dos reuniones: una en Concepción, entre el "facilitador" del diálogo monseñor Ricardo Ezzati, el abogado de los comuneros Adolfo Montiel, la vocera Natividad Llanquileo, la pareja de Héctor Llaitul, Pamela Pezoa, y el subsecretario de la Secretaría General de la Presidencia, Claudio Alvarado. En Temuko, en tanto, se reunieron los ministros del Interior, Rodrigo Hinzpeter, de la Presidencia, Cristián Larroulet, y los representantes de los mapuche recluidos en cárceles de la Región de la Araucanía.

Triunfo mapuche abre nueva fase en las luchas populares


En la foto, marcha de madres de pp mapuche en huelga de hambre, encabezadas por la lonko Juana Calfunao (comunidad Juan Paillalef, madre de Waikilaf Cadin preso en Angol)

Con el anuncio por TV del fin de la huelga de hambre de los pp mapuche en Temuco, Concepción y Valdivia (pendiente la respuesta de Angol excepto por Waikilaf Cadin, que ya aceptó)se inicia una nueva fase de la lucha del pueblo mapuche en condiciones muy diferentes a las de antes del inicio de la movilización de 34 comuneros de cárceles del sur del país y de sus familiares organizados como voceros.Esto tendrá repercusiones en el resto de los movimientos sociales contestatarios al modelo neoliberal.

Lograron movilizar a la plana mayor del gobierno, concitar amplia solidaridad nacional e internacional, salir de la invisibilidad política y sobre todo ¡poner en cuestión la ley antiterrorista: triunfo mapuche! Todavía no tengo la declaración de los voceros y no sé ningun detalle, pero no es menor que el gobierno anuncie que se recalificarán los delitos. Esto era parte de la cuestión central relacionada con tener un juicio justo, y que lo diga la gente de Piñera tiene un peso político más allá del efecto jurídico que ello conlleva, o sea independientemente de si se pueda o no legalmente reformalizar a los imputados. Creo que en algunos casos se podrá y quizás en otros no porque por ejemplo en los hechos de Puerto Choque, donde está acusado Héctor Llaitul y otros 23 comuneros, la acusación ya se presentó y el juicio se inicia el día 23.

Hoy en la población La Victoria de Santiago, donde se realiza el congreso de la filial chilena de la CLOC (Confederación Latinoamericana de Organizaciones Campesinas)afiliada a Vía Campesina, el tema mapuche era parte de todas las deliberaciones y la solidaridad se expresó desde el primer momento con un llamado a que depusieran la huelga porque "los queremos vivos" para luchar junto a ellos por la tierra y por todas las reivindicaciones en que nos reconocemos. Allí se gritaron también consignas contra la ley antiterrorista ( "No queremos y no necesitamos La ley antiterrorista" )teniendo muy claro que esa es una amenaza para todos los movimientos sociales en lucha.

Otro es el clima en Chile hoy, y no es por la primavera, es por estos brotes de lucha.

Triunfo mapuche abre nueva fase en las luchas populares

Con el anuncio por TV del fin de la huelga de hambre de los pp mapuche en Temuco y Concepción (pendiente la respuesta de Angol y Valdivia)se inicia una nueva fase de la lucha del pueblo mapuche en condiciones muy diferentes a las de antes del inicio de la movilización de 34 comuneros de cárceles del sur del país y de sus familiares organizados como voceros.

Lograron movilizar a la plana mayor del gobierno, concitar amplia solidaridad nacional e internacional, salir de la invisibilidad política y sobre todo ¡poner en cuestión la ley antiterrorista: triunfo mapuche! Todavía no tengo la declaración de los voceros y no sé ningun detalle, pero no es menor que el gobierno anuncie que se recalificarán los delitos. Esto era parte de la cuestión central relacionada con tener un juicio justo, y que lo diga la gente de Piñera tiene un peso político más allá del efecto jurídico que ello conlleva, o sea independientemente de si se pueda o no legalmente reformalizar a los imputados. Creo que en algunos casos se podrá y quizás en otros no porque por ejemplo en los hechos de Puerto Choque, donde está acusado Héctor Llaitul y otros 23 comuneros, la acusación ya se presentó y el juicio se inicia el día 23.

Hoy en la población La Victoria de Santiago, donde se realiza el congreso de la CLOC (Confederación Latinoamericana de Organizaciones Campesinas) Chile, el tema mapuche era parte de todas las deliberaciones y la solidaridad se expresó desde el primer momento con un llamado a que depusieran la huelga porque "los queremos vivos" para luchar junto a ellos por la tierra y por todas las reivindicaciones en que nos reconocemos. Allí se gritaron también consignas contra la ley antiterrorista ( "No queremos y no necesitamos La ley antiterrorista" )teniendo muy claro que esa es una amenaza para todos los movimientos sociales en lucha.

Otro es el clima en Chile hoy, y no es por la primavera, es por estos brotes de lucha.